BALONMANO

El sueño absoluto cumplido por Ester Somaza: "No me creía dónde estaba"

La Selección Española de Balonmano Femenino se jugará su pase al Mundial frente a Austria con la catalana como una de las joyas del entrenador.

Ester se deshace de su rival para preparar el lanzamiento. /IHF.
Ester se deshace de su rival para preparar el lanzamiento. IHF.
Álvaro Valdemoro García

Álvaro Valdemoro García

Los sueños no se consiguen así porque sí. Para conseguir los éxitos hay que trabajar día tras día hasta que por fin se consiguen, pero requiere tiempo y esfuerzo. Y si no, que se lo digan a Ester Somaza, que con 18 años está atravesando un momento fantástico en su carrera como jugadora de balonmano. La española ha sido una de las elegidas por José Luis Prades para disputar este duelo a muerte contra Austria los días 8 y 12 de abril (ida y vuelta). Únicamente la victoria en estas señaladas fechas aseguraría la presencia de las españolas en la cita mundialista.

Las Guerreras quieren estar sí o sí en ese Campeonato del Mundo que se celebrará en Dinamarca, Noruega y Suecia a finales del año. Para ello, es importante conseguir un gran resultado a domicilio en el BSFZ Südstadt de Austria, y luego terminar de certificar el pase ante la afición española en el Pabellón de Antequera.

"Intentaremos ir lo máximo preparadas. Tenemos que demostrar que hay mucho trabajo detrás y espero que acabe con un buen resultado no solo yo, sino todas", comenta la debutante, que confía a ciegas en su equipo para poder conseguir el billete para el próximo Mundial.

Antes de la cita más importante del año, la Selección Española estuvo preparando en tierras lusas el Torneo Internacional de Batalha con el objetivo de preparar su puesta en escena para el gran ensayo. La deportista reconoce que hay nervios, y confiesa que sí que se habló de esta eliminatoria en la última concentración. "Es lógico. Date cuenta de que la última convocatoria iba reflejada de cara al encuentro frente a Austria que a los partidos que había. Teníamos que entrenar para ese torneo, pero sí que estuvo presente".

En general, las sensaciones fueron buenas por las victorias en los dos primeros partidos, pero se despidieron con la plata tras ser derrotadas ante Portugal. "Nos fuimos con un sabor amargo tras caer en el último partido frente a Portugal porque no fue como esperábamos".

En esa lista de convocadas del seleccionador español destacaba una novedad: Ester Somaza. La jugadora del Granollers disputó sus primeros minutos con las Guerreras tras su paso por cadetes, juveniles y junior. Finalmente, su sueño de pequeña de vestir la elástica con la absoluta se hizo realidad frente a Cabo Verde.

La lateral cuenta que no se esperaba para nada que el seleccionador la llamase. "Yo estaba en una concentración con mi equipo, por la mañana, y me lo dijo antes de un partido". Estuvo varios segundos en shock porque aún no se creía que todo lo que estaba ocurriendo era real.

Somaza es una persona muy familiar. De hecho, se aficionó a este deporte gracias a su padre y a su hermana. Comenta que una vez colgó la llamada con Prades, rápidamente cogió el teléfono para comunicárselo a sus padres. También se quedaron de piedra para luego celebrarlo cuando la joven regresó del choque.

Para la jugadora, su primera aventura fue muy especial y las compañeras estuvieron muy atentas con ella: "Es cierto que estaba nerviosa al principio, aunque los nervios se fueron poco a poco con el paso de los días y entrenamientos. El equipo me acogió muy bien y me ayudaron en todo lo que pudieron".

La catalana es una de las joyas del balonmano nacional y una de las jugadoras que más proyección tiene. Aunque su debut se hizo esperar, estuvo a un paso de vivir su primera experiencia con las mayores cuando formó parte de la prelista del técnico para el Campeonato de Europa. "Es un honor estar ahí. Soy muy joven y hay que valorarlo un montón".

Un momento que no va olvidar nunca fue cuando pusieron por megafonía el himno español: "No podía pensar en nada. Tenía la cabeza en blanco y estaba muy nerviosa. No me creía dónde estaba y luego ya pasa un momento e intentas poner los pies en el suelo para concentrarte en el partido".

Una temporada de ensueño

Esta temporada no la va a olvidar nunca. Además de jugar su primer partido con la absoluta, también es su primera temporada en la máxima categoría del balonmano en España, la Liga Guerreras Iberdrola.

Somaza admite que es una competición que nunca se sabe lo que va a pasar en ningún partido. "Tampoco puedes pensar que va pasar esto u otra cosa porque no se entiende. Al final, no se puede prevenir nada. Hay que jugar partido a partido para ver lo que va a pasar".

La internacional fichó este verano por el KH-7 BM Granollers, donde ha encontrado la regularidad: "Estoy muy contenta la verdad. He tenido la fortuna de que el entrenador está contando conmigo. Estoy teniendo muchos minutos y estoy aprovechando todas las oportunidades que estoy teniendo".

Sin embargo, al equipo no le están saliendo tan bien las cosas. Van novenas en la tabla clasificatoria y lamenta las múltiples lesiones han penalizado mucho al equipo. "Espero que vayamos poco a poco a mejor y que al final esto siga para arriba".

La vallesana espera no despertarse del sueño y conseguir el billete para defender los colores de su país en Dinamarca, Noruega y Suecia. Gran parte del futuro del balonmano femenino pasa por sus manos y ella está lista para darlo todo. En el horizonte ya mira a sus próximos objetivos: el Campeonato del Mundo, en diciembre, y las pruebas de selectividad, en junio.