Los secretos de los gemelos Cikusa, las nuevas joyas del balonmano español: "Tuve que cambiar tres televisores"
Zoran, el padre de Djordje y Petar Cikusa, atiende a Relevo horas después del debut de sus hijos con los Hispanos.

El balonmano es un deporte de sagas, de familias, de hermanos. Los Entrerríos y los Dujshebaev han marcado el camino de los últimos lustros de los Hispanos, donde han destacado otros apellidos por partida doble como los Ortega o los Guardiola. Para evaluar el prodigio, España tiene dos oros mundiales, dos oros europeos y dos medallas olímpicas en el siglo XXI y en cuatro de estos seis éxitos hubo una pareja de hermanos en la convocatoria combinado nacional y en las otras dos no ocurrió por lesiones.
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— Teledeporte (@teledeporte) November 2, 2023
🔝Con ustedes, los mejores momentos del debut de los hermanos Cikusa con los #Hispanos
Se han convertido en los jugadores más jóvenes en vestir la camiseta de la selección española (@RFEBalonmano)#HispanosRTVE pic.twitter.com/om4GQfRoon
Como si esta circunstancia fuera natural y tuviera su correlación con el tiempo, ya asoma por la selección española de balonmano la pareja de hermanos — que todo hace indicar — que guiarán el camino del futuro. En el primer partido de la Golden League que se disputa estos días en Bergen (Noruega), los gemelos Cikusa se han convertido en los dos jugadores más jóvenes en debutar con la camiseta española en los últimos 40 años. Djordje y Petar llegan a la absoluta tras asombrar al mundo del balonmano desde que eran unos niños y lo hacen descarados, anotando cuatro goles cada uno en la victoria ante Países Bajos.
"Para los que les hemos visto y les conocemos, esto nos parece lo normal y no nos sorprende... aunque entiendo que os asuste", nos cuenta Zoran Cikusa, el eufórico padre de las 'criaturas', desde el aeropuerto de Amsterdam, donde hace escala hacia tierras nórdicas tras perderse el debut internacional de sus hijos porque, como nos confiesa, "no creía que jugaran tantos minutos". Ahora, visto lo visto, el que fuera jugador del BM Gijón en los años 80 no quiere perderse el estreno de sus gemelos este sábado ante la vigente campeona mundial, Dinamarca.
"Se quieren comer el mundo, son muy competitivos y siempre lo han sido entre ellos, desde pequeños", continúa Zoran, que recuerda que Petar y Djordje nacieron con una pelota de balonmano entre las manos: "Tengo un vídeo de dos días antes de cumplir los dos años donde ya estaban ahí con la pelota... han sido un espectáculo desde pequeños". Unas imágenes que solo hay que verlas para saber que se estaba cociendo algo grande. Fíjense en los movimientos, quiebros y lanzamientos de los que apenas habían aprendido a andar:
El gen competitivo de los balcanes, con un padre croata y una madre serbia, corre por los inquietos cuerpos de las dos joyas del balonmano español desde que nacieron. Un afán y cercanía al balonmano que les llevó a montar el 40x20 en el reducido salón de su casa: "Te voy a contar una anécdota: Tuve que cambiar tres televisores porque no funcionaban el mismo día de comprarlos. Iba a la tienda y les decía: ¿qué pasa con estos televisores que no valen? Me dieron el cuarto, llego a casa y aparecen los dos: 'Eh, mira. ¡Llegó la portería!'. ¡Estaban usando la tele como portería! Por eso se rompían las teles a los dos días. Pues imagínate cómo teníamos la casa...".
La culpa de esa pasión es del propio Zoran, que les metió la práctica desde que eran bebés. "Eran muy pequeños y ya hacíamos pases, cogieron conocimientos técnicos muy buenos y su técnica era muy adelantada. En balonmano, si tienes buena técnica, ya tienes mucho más fácil todo", nos desvela 'papá' Cikusa. "Cuando iban a entrenar con otros, ya tenían ventaja saber pasar, de saber correr con la pelota, de botar, de cintar... En alevines ya sabían todo".
Eran tan buenos entrando en Primaria que Petar y Djordje provocaron la creación de un equipo por y para ellos. El Bordils, el equipo de un pequeño pueblo de la provincia de Girona donde su padre era entrenador, creó un equipo de prebenjamines para que jugaran: "Lo hicimos por ellos dos, traían a sus amigos al pabellón todo el tiempo y los pusimos a entrenar... y así empezaron a jugar en equipo".
Fue Toni García, quien fuera directivo de formación de la sección de balonmano, quien se los encontrara enfrente en un partido alevín de sus propios hijos. "Vimos algo que se salía de lo normal", comentaba ayer en Teledeporte. La calidad y la superioridad con su 'quinta' era tal, que hizo que el todopoderoso Barça hiciera una excepción con los gemelos para llevarlos a Barcelona.
"Croacia y Serbia llamaron muy tarde"
Padre de Djordje y PetarLas alarmas también sonaban en la federación española, que los tenían en el radar desde su llegada a La Masía. Un movimiento que ha terminado siendo clave para que hoy vistan la camiseta española, donde en categoría juvenil se proclamaron en campeones de Europa y también del mundo el pasado verano. "Los chicos han sido agradecidos con España, que apostaron por ellos, y no había dudas de con quién iban a jugar". ¿Ha habido llamadas de Croacia y Serbia para captarlos? "Es normal que Croacia y Serbia llamen tras ganar todo en categorías inferiores, pero se acordaron muy tarde".
Quien también tiene una mina de oro es el Barça, con dos canteranos que ya pintan como estrellas mundiales y que no tardarán en atraer las miradas de los equipos de las grandes ligas. Sobre todo, después de que han empezado a dar exhibiciones ya en Champions como la de hace unos días ante el Montpellier. "Tenemos un contrato con el Barça de dos años, cuando tengan 19 años terminarán contrato y ya veremos después lo que pasará", nos señala un Zoran que tiene claro qué desean hacer en el futuro: "Veremos si el Barça quiere que sigan y piensa que son suficientemente buenos. Si no, nos tendremos que ir. Pero nuestras opciones son la primera el Barça, la segunda el Barça y la tercera el Barça".

Con su salto a la élite y al profesionalismo, es difícil dilucidar un techo para los Cikusa. Formando parte del equipo nacional, quizás puedan ser dos de los deportistas más jóvenes de la delegación española en los próximos Juegos Olímpicos de París, aunque quiere ser cauto: "Vamos poquito a poco, estamos en fase de aprender todavía, de entrenar con los mejores. Los chicos dicen que los entrenamientos con el Barça son más fuertes que un partido en la ASOBAL porque te encuentras en la portería a Gonzalo Pérez de Vargas o Emil Nielsen y a ver cómo les metes un gol. Vamos día a día y agradeciendo la oportunidad a Ortega, entrenador en el club, y a Jordi, en la Selección".
"Son mis dos ojos"
Los Cikusa se han convertido en un combo, indescifrable uno sin el otro. Su irrupción simultánea en la élite a nivel de equipo y de internacionalidad les convierte en un núcleo común que ni su propio padre puede diferenciar cual es mejor: "¿Quién es mejor? ¿En balonmano? Los dos. Son como mis dos ojos", responde Zoran a Relevo con una sonrisa, recordando que tiene dos hijos más: un de 11 años que ya empieza a despegar en el balonmano y la mayor con 23 años, que ha sido la única rebelde cambiando de deporte, jugando en el Club Voleibol Torrelavega de la Superliga 2. "Zorana [que así se llama] se ha roto dos veces el brazo en el último año y le dije a Petar y Djordje que hicieran todo para dedicarle buenos partidos a su hermana".
El futuro de la selección española de balonmano se apellida Cikusa y, con 17 años, ya son el presente del equipo dirigido por Jordi Ribera. La historia de estos gemelos de sangre balcánica pero con la garra de los Hispanos de nacimiento no ha hecho nada más que empezar, aunque ya asusta al mundo.