BOXEO

Bivol cumple ante Ramírez, pasa de Canelo y reclama a Beterbiev

Dmitry Bivol retiene el Mundial WBA del semipesado al imponerse, por decisión unánime, a Gilberto Ramirez. Quiere unificar la división.

Bivol golpea a Ramírez durante su combate./Getty Images
Bivol golpea a Ramírez durante su combate. Getty Images
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

Sobrio y elegante. Esas son las dos palabras que mejor describen el estilo de boxeo de Dmitry Bivol. El ruso, de 31 años, es muy inteligente y lo muestra en el cuadrilátero. Sabe estudiar a su rival, decantar los asaltos de su lado sin arriesgar y apretar en el momento que debe hacerlo para dañar a sus oponentes. Sin fisuras. Hace fácil lo difícil y este sábado, en Abu Dhabi, volvió a enseñar todo esto. Retuvo el Mundial WBA del peso semipesado al vencer, por decisión unánime (118-110, 117-111 y 117-111), a Gilberto "Zurdo" Ramirez. El mexicano ofreció una pelea pareja de inicio, pero en ningún momento se le apreciaron opciones reales. El campeón tiene ahora dos caminos: revancha con Canelo o unificar la división ante Beterbiev. A él le gusta la segunda y lo dejó claro: "Quiero ser indiscutido y pelear por los cuatro cinturones", espetó al acabar el combate.

El combate comenzó con los dos púgiles en la media distancia. Ambos son cerebrales y lo evidenciaron. Se estudiaron y Ramírez empezó bien gracias a su envergadura. Llegaba a Bivol cuando el ruso salía y era más activo. Pese a ello, había una diferencia clara, la pegada. Cada vez que el campeón plantaba sus manos se notaba y las del mexicano parecían de placebo. Los dos primeros asaltos fueron parejos por esos detalles, pero desde el tercero la diferencia se fue haciendo más grande. Bivol tenía el centro del cuadrilátero, sacaba menos trabajo que su oponente, pero era más certero y contundente. Con el piloto automático iba ganando tranquilo, sin sufrir.

No fue hasta el octavo asalto cuando vimos un punto más de Bivol. Conectó dos manos certeras a Ramírez, pero el mexicano demostró tener quijada y encajó sin problemas. Daba la sensación de tener otra velocidad que no quería sacar para no arriesgar. Siempre cerebral el ruso. Siguió corriendo el reloj sin posibilidad a la sorpresa. O ganaba Bivol a los puntos o noqueaba. La segunda posibilidad parecía más complicada por el aguante del mexicano y porque el campeón tampoco lo buscaba. Regalaba momentos al aspirante y cuando quería, cerraba el round. La velocidad de Bivol era la clave. El "Zurdo" pegaba lento y sin potencia. El ruso lo hacía como un látigo: rápido y potente. Con estilos parejos sobre el papel costaba pensar en uno irse al golpe por golpe. Ramírez lo necesitaba, intentó algo así al final… pero se vio anulado de nuevo por un campeón que de nuevo le dañó al final. Dmitry Bivol volvió a dejar claro que es campeón con todas las letras. Sumó otra defensa haciendo fácil lo difícil.