El búnker de Usyk en Gandía para preparar su pelea contra Fury: entrenos en solitario, cambio de horarios, enfado con el Ayuntamiento…
El campeón mundial WBA, IBF y WBO del peso pesado está realizando la preparación para ese combate en España. Tras el aplazamiento tendrá que alargar su estancia hasta mayo.

Gandía es una de las ciudades españolas que mayor afluencia de turistas congrega en verano. La localidad valenciana, según recoge su Ayuntamiento, pasa a tener entre 160.000 y 180.000 habitantes en los meses de verano. Fuera de la temporada estival, Gandía es un remanso de paz de algo más de 70.000 personas. Muchos extranjeros eligen ese destino para pasar los meses más fríos del año. El último en hacerlo fue Olek Usyk (21-0, 14 KO).
El ucraniano, actual campeón mundial WBA, IBF y WBO del peso pesado, ha estado los últimos cuatro meses residiendo en la localidad valenciana. Viajaba cuando era necesario, pero su día a día era en la costa levantina. Allí ha preparado el combate que le debía enfrentar a Tyson Fury el 17 de febrero y así unificar las cuatro coronas del peso pesado. La estancia deberá alargarse, ya que tras una lesión del inglés el pleito se ha pospuesto al 18 de mayo.
Usyk posee una casa en Marbella (Málaga), pero "nadie sabe porqué ha elegido Gandía". "De repente nos enteramos por una foto que apareció en redes sociales", reconocen algunos vecinos a Relevo. La instantánea que reveló el paradero del campeón mundial se publicó en noviembre en las redes sociales de la Federación Valenciana de Boxeo. Aparte de esa foto, el ucraniano ha compartido algunas historias en su Instagram en las que se le veía en la playa. Nada más. El mutismo era absoluto. Usyk quería tranquilidad, por ello formó su propio búnker para intentar estar concentrado al máximo para el desafío que tendrá en Arabia Saudí.
El manager del ucraniano rastreó Gandía hace cuatro meses en busca de un lugar para entrenar. Probó en un club de boxeo local, según ha podido saber Relevo, pero el púgil lo quería en exclusiva. La petición no era viable para dicho gimnasio al ser por un periodo de tiempo tan largo. Por ello, el manejador del campeón mundial negoció con el Ayuntamiento la cesión del Auditorio Baladre de la localidad. En ese recinto Usyk montó su propio gimnasio en el que acudían también los sparrings que fue contratando para hacer la preparación.
Aunque el grueso de la población de Gandía se enteró tarde, ese movimiento hizo que el rumor comenzase a correr por la ciudad. "Es una ciudad pequeña y te acabas enterando de todo", admiten a Relevo algunos vecinos. Por ello, Usyk y su equipo variaban sus entrenamientos y utilizaban coches blindados y tintados. Intentaban pasar desapercibidos, lo que les costó un enfado con el Ayuntamiento. El consistorio publicó en sus redes sociales la noticia. Admitiendo que el púgil entrenaba en el Auditorio Baladre, lo que generó una llamada del manager de Usyk al responsable de turno para que eliminase esa información.
El principal objetivo de Usyk era garantizar la privacidad. No querían tener gente todos los días a las puertas de sus entrenamientos, pero sobre todo pretendían evitar que acudiese prensa o infiltrados del equipo rival. Pocas eran las personas, externas al equipo de trabajo, que tenían permiso para acceder a las instalaciones en las que entrenaba. Aparte de todas esas medidas, el púgil contaba con su propia seguridad y pocos en Gandía conocían donde estaba viviendo. Ese era su secreto mayor guardado. Ahora deberá serlo tres meses más. La fecha ha cambiado, pero plan se cumplió sin fisuras: ni una sola filtración. Su búnker levantino está funcionando.