Dewey Cooper, de liderar el proyecto de Team Combat League a entrenar a Francis Ngannou
El presidente de Team Combat League forma parte del equipo de Francis Ngannou para la pelea frente a Anthony Joshua del próximo 8 de marzo.

Francis Ngannou volverá a boxear en Arabia Saudí el próximo 8 de marzo. El camerunés, de 37 años, se subió al ring por primera vez en Riad el pasado octubre. El excampeón de UFC sorprendió y puso en serios aprietos a Tyson Fury. Pese a perder, Ngannou logró que el Consejo Mundial de Boxeo le ranquease entre los diez mejores del peso pesado en sus listas. Un hito que le hace soñar. Para poder mantener su privilegiada posición debe ganar el próximo mes. Le espera Anthony Joshua, quien podría parece un rival más propicio. Al menos eso piensan en su equipo.
"En un mundo perfecto, habría que pensar que el estilo de Joshua le va mejor a Ngannou. AJ tiene una manera de boxear mas "básica y convencional". Eso hace que sea más rastreaba y pueda ser conectado con mayor facilidad que Fury. Eso es sobre el papel, después habrá que ver lo que sucede en el ring", apunta a Relevo Dewey Cooper, uno de sus entrenadores. El estadounidense, que a la vez es el presidente de Team Combat League, lleva años trabajando con el camerunés y destaca, por encima de todo, su "resiliencia ". "Durante su carrera, muchas veces, ha tenido que escuchar como muchas personas dudaban de él. Continuamente se ha empoderado, ha subido el nivel y ha demostrado una y otra vez que se equivocan", añade.
El equipo mira únicamente al 8 de marzo, pero no pueden evitar pensar en el futuro. ¿Un Mundial de boxeo? No se cierran a nada. "Claro que puede hacerlo. Peleó, compitió y sintió que ganó al campeón lineal del boxeo. No sólo puede hacerlo, ahora prácticamente lo está haciendo porque las dos primeras peleas de Ngannou han sido contra dos de los tres púgiles referencia de la división. Él ahora mismo se ve como un boxeador. Su sueño era serlo y lo ha hecho realidad. El 28 de octubre lo hizo posible. Él está listo para enfrentarse y ganar a Anthony Joshua", remató.
Mientras, de su trabajo como presidente de Team Combat League, competición que comenzará la acción el próximo marzo, destacó la "dificultad de colocar todo en su orden en la primera temporada". "El principal desafío fue lograr que las Comisiones Atléticas aceptaran la modalidad (cada púgil boxea un asalto y el resultado final se obtiene como un cómputo de 24 rounds). Una vez aceptado, se empezó a pagar a los púgiles para que viesen que aunque se estaba iniciando el proyecto íbamos en serio", recuerda.
Para esta segunda campaña, Cooper y su equipo tienen un objetivo muy claro: "La temporada pasada tuvimos muy buenos entrenadores. El objetivo ahora era reafirmar ese trabajo de cada equipo y hacer sólida la expansión (ha sumado franquicias en Houston, Miami, Orlando y Boston). Valoramos mucho llegar a cuatro nuevas ciudades que tienen gran ilusión por sumarse al proyecto. El plan es llevar a los fanáticos de esos lugares, y de los ya presentes, un frenesí de emociones para continuar ganando fama en el resto de Estados Unidos".