"Cualquier parecido de Cola de Lagartija con la realidad es casualidad… aunque en este libro hay muchas"
Jero García estrena su segundo libro. Cola de Lagartija es su primera novela en la que narra una historia de boxeo, barrio y vida.

Flanqueado por Pedro Simón y Roberto Leal, autores de prólogo y epílogo, Jero García presentó este jueves Cola de Largartija, su primera novela y segundo libro. El madrileño, fiel a su estilo, batalló con el micrófono como hacía en el ring, donde llegó a ser campeón de España. No se guardó nada y fue directo: "Esta novela iba a ser una conferencia. La empecé a escribir en pandemia, cuando estaba bajo de ánimo. Cuando me me encuentro mal me pongo a leer o a escribir. Tocó lo segundo, me fui liando y la aquí estoy presentándola en sociedad tres años después", apuntó García.
Roberto Leal, que hizo de conductor del acto, tampoco se anduvo con circunloquios: "¿Cuánto de Jero en Cola y Fernando (protagonistas de la obra)?". Con cintura, cómo debe tener un boxeador, García intentó esquivar de inicio: "Cualquier parecido de Cola de Lagartija con la realidad es pura casualidad… aunque en la vida se dan y en este libro hay muchas", apuntó entre risas. Tras esos instantes de tanteo, el exboxeador comenzó a abrirse con frases que mostraban el verdadero fondo del libro. Plan idéntico al de una buena estrategia en el ring. "Hay vivencias propias y de la gente qué ha pasado por mis manos en estos años", añadió.
Su labor como "entrenador de vida" es el hilo conductor de su novela en la que Cola, un niño que iba camino a pederse conoce a Fernando, un entrenador de boxeo que le reconduce y sin saberlo ambos acaban salvándose. Esa trama, recuerda a la historia de Jero con Miriam Gutiérrez, a quien su pareja maltrataba y García no supo verlo a tiempo: "Es un éxito, está claro hoy en día, pero construido en el peor de los fracasos", apuntó el expresentador de Hermano Mayor.
Antes de La Reina, quien llegó a ser campeona mundial y continental de boxeo, Jero fue su "primer transformado", algo que también se refleja en Cola de Lagartija. "El nacimiento de mi primera hija y entrar en un gimnasio de boxeo me centraron. Fueron mi tabla de salvación. No quiero pensar qué habría sido de mí sin esa situación", apuntó el madrileño.
García admitió también que sólo "seis personajes tienen su nombre real". "Tres de ellos desgraciadamente ya no están: son mi padre, mi abuelo y David Gistau (el periodista y Jero eran grandes amigos). Siempre me acompañarán, pero también quiero que ahora lo hagan con los que lean esta novela".
En su catarsis, Jero no se guardó nada y reconoce que en su juventud fue acosador: "El Carabanchel de los 80 era muy difícil. O robabas el bocadillo del otro o te lo robaban. Cuando comencé con el proyecto Sport vs Bullying (su fundación trata de erradicar el acoso escolar) una persona me escribió y quiso tomar un café conmigo. Me contó que llegó por todas mis putadas había llegado a subirse a quinto piso para tirarse. Ese día me dio las gracias y me dijo que me había perdonado. Me sentí un hipócrita mucho tiempo y me hizo mejor persona. Normalizaba tanto la situación en ese momento que no me daba ni cuenta. Estuve jodido, pero de eso va la vida. Cuando te caes, te levantas y aprendes para no volver a repetir el error", reveló. Antonio es otro de esos personajes que aparecen en el libro con su nombre real: "Se lo debía".
Cola de Lagartijamezcla la ficción y la realidad en una historia de boxeo, barrio y vida. Un libro con un doble mensaje muy claro: un niño sólo es un tren que puede descarriar y que las personas tenemos la capacidad de caernos y levantarnos. Una filosofía de libro resumida en unas páginas. Una filosofía de vida que encarna su autor. Uno de las muchas personas a las que ayudó, Eric Pambani (excampeón de España de boxeo y rapero), le dedicó una canción. En él define a Jero García como "polifacético maestro". Este jueves el madrileño lo volvió a demostrar.