El año del quiero y no puedo en el boxeo mundial
Este 2022 está siendo un curso complicado en el boxeo. Muchos grandes combates estuvieron cerca de cerrarse y no se pudo hacer.

El boxeo es un deporte que lleva años siendo una de las disciplinas más seguidas en todo el mundo. Sus puntos positivos son mucho mayores que los negativos. La balanza siempre sale favorable, pero los aficionados están acostumbrados a grandes sinsabores. Cerrar combates importantes es muy complejo debido a que las negociaciones implican a muchas partes. Además de los púgiles, las promotoras y las televisiones deben ponerse de acuerdo y ceder. Cuando no hay concesiones, muchos combates se caen.
Errol Spence vs Terence Crawford
La unificación del peso welter parece el cuento de nunca acabar. Es el pleito que más le duele perderse a los aficionados por varios motivos. El principal es que es un combate que tanto Errol Spence como Terence Crawford llevan tiempo reclamando. Son, con diferencia, los mejores de la división y deben dirimir quién es el número uno. El accidente de tráfico que Spence tuvo en octubre de 2019 y la pandemia retrasaron todos los plazos y parecía algo entendible, pero en 2022 ya no hay excusas. Siempre se apuntó a los problemas entre promotoras para que no se diese el combate. Eso ya no es un problema. Crawford pasó a ser agente libre en enero de 2022 tras muchos años bajo el paraguas de Top Rank. Él ha negociado directamente con Premier Boxing Champions, promotora de Spence, y según mantiene aceptó todo lo que le pidieron, pero desde PBC no se aceptó el pleito. Crawford movió ficha y defenderá el WBO del welter el 10 de diciembre ante David Avanesyan. Mientras, Spence debe defender sus coronas (WBC, WBA e IBF) frente a Keith Thurman. Son buenos combates, pero nadie los esperaba. Tras un año de negociaciones sabe a poco. Quizá en 2023 ya sea tarde para alguno de ellos.
Tyson Fury vs Anthony Joshua y Tyson Fury vs Olek Usyk
La historia de estos combates viene de muy atrás. El peso pesado ha estado dominado por Reino Unido los últimos años y siempre existió la necesidad de que los dos mejores se enfrentasen. Todo parecía hecho para que peleasen en 2021, pero un problema legal lo impidió. Cuando el combate estaba a punto de oficializarse, Wilder reclamó la tercera pelea que tenía firmada por contrato. El excampeón mundial no aceptó hacerse a un lado y Fury tuvo la trilogía con el "Bombardero de Bronce". Mientras, Joshua cerró otro combate apetecible frente a Usyk. El ucraniano rompió los esquemas al imponerse al campeón y todo el plan saltó por los aires. Hubo que esperar un año, ya que Joshua pidió la revancha. Tras una demora más grande de lo previsto por la guerra de Ucrania, Usyk volvió a ganar.
Fury, por su parte, había ganado en abril a Dillian Whyte y anunció su enésima retirada. Una pelea con Usyk le "hizo regresar" y las conversaciones se iniciaron para que fuese en 2022. El ucraniano quería regresar a su país tras su combate y por eso no se llegó a buen puerto. En ese punto volvió a entrar Joshua. Fury le ofreció la oportunidad y con unas negociaciones extrañas y opacas le quitó la misma. El campeón WBC se inventó varias fechas límite y cuando le interesó dijo que no habría combate. Ha cerrado para el 3 de diciembre un pleito contra Chisora en Londres. Mientras, el manager de Usyk anunció hace unas semanas que hay un principio de acuerdo para que su representado y Fury, si todo va como debe en su próximo combate, peleen en marzo. El "Gipsy King" todavía no se ha pronunciado al respecto.
Georges Kambosos vs Vasyl Lomachenko
Este combate es el que más justificación tiene para que no se haya dado, aunque la historia de Lomachenko viene de atrás. Cuando el ucraniano pierde contra Teófimo López se encuentra con que no hay revancha inmediata. Espera y López da la chanza a Georges Kambosos, quien asalta la banca y se lleva la corona unificada del ligero. El australiano, muy cortés, inicia conversaciones con Loma para darle la oportunidad que merece. Cuando solo falta el anuncio oficial, comienza la invasión de Rusia sobre Ucrania y Lomachenko decide primero acudir a su país y más tarde rechaza salir para pelear.
Kambosos llama entonces a Haney, quien gana al australiano en dos ocasiones. No veremos, al menos de momento, un Kambosos vs Lomachenko. Pero Haney ha mostrado la misma cortesía que el que fue su rival. En el regreso de Loma, el estadounidense se presentó allí y ambos anunciaron las conversaciones para una pelea en 2023. Esas negociaciones van por buen puerto y el futuro de esa historia parece que acabará siendo satisfactorio.
Artur Beterbiev vs Dmitry Bivol
La victoria de Bivol sobre Canelo Álvarez ha sido la gran sorpresa del 2022. El ruso es un boxeador de mucho nivel, pero el mexicano parecía inexpugnable. Cuando Álvarez llama a algún púgil, nadie le niega. Ese pleito echó por tierra la posibilidad de una unificación del semipesado, pero con la victoria de Bivol en mayo todo se encendió. El ruso es campeón WBA del semipesado. Los otros tres cinturones de la división (WBC, IBF y WBO) están en poder de Artur Beterbiev. Con la idea de unificar todos los títulos de un mismo peso que hay ahora mismo, el combate parecía muy posible, pero no será, al menos hasta 2023.
Las conversaciones no fructificaron y Bivol tomó la opción de Ramirez, al que ganó a inicios de octubre. Por su parte, Beterbiev peleará en enero ante Anthony Yarde en Inglaterra. Lo lógico sería que el campeón retuviese su trono y se diese la unificación, pero no será sencillo. Cada uno pertenece a un equipo y televisión. Primer escollo. La situación geopolítica también podría ser un lastre. Los dos son rusos, aunque como Bivol reside en Estados Unidos y Beterbiev en Canadá han podido esquivar sanciones por el conflicto en Ucrania. Pese a ello, encontrar un lugar que quiera tener dos rusos frente a frente, puede ser complicado. Quizá Oriente Medio, aunque todo lo que rodea el pleito parece complejo.
Las conversaciones no fructificaron y Bivol tomó la opción de Ramirez, al que ganó a inicios de octubre. Por su parte, Beterbiev peleará en enero ante Anthony Yarde en Inglaterra. Lo lógico sería que el campeón retuviese su trono y se diese la unificación, pero no será sencillo. Cada uno pertenece a un equipo y televisión. Primer escollo. La situación geopolítica también podría ser un lastre. Los dos son rusos, aunque como Bivol reside en Estados Unidos y Beterbiev en Canadá han podido esquivar sanciones por el conflicto en Ucrania. Pese a ello, encontrar un lugar que quiera tener dos rusos frente a frente, puede ser complicado. Quizá Oriente Medio, aunque todo lo que rodea el pleito parece complejo.