CICLISMO

Mikel Landa tira de ironía: "Estoy acostumbrado a que me ganen"

Cuarto mejor ciclista del mundo esta temporada por números, el vasco subió al podio de la Flecha Valona y vela armas para hacer saltar la banca en la Lieja-Bastoña-Lieja.

Mikel Landa, pulgar arriba en una salida de la reciente Vuelta al País Vasco. /BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING
Mikel Landa, pulgar arriba en una salida de la reciente Vuelta al País Vasco. BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING
Fran Reyes

Fran Reyes

Centro de los comentarios, de los ánimos y a veces también del 'hate', Mikel Landa es una persona singular más allá de un ciclista de primer nivel que está viviendo en este 2023 el mejor inicio de temporada de su carrera deportiva. Cada vez que recibe una pregunta trascendente, sus cejas pobladas se alzan en una expresión de diversión y su respuesta es irónica. Por ejemplo: este miércoles, en la rueda de prensa posterior a su podio en Flecha Valona, un venerado periodista belga se interesa por cómo le hace sentir verse superado por la nueva generación de súper talentos del ciclismo. Sonríe y contesta en inglés sencillo: "Cuando pasé a profesionales siempre estaban por delante de mí Purito, Contador, Valverde… Así que estoy acostumbrado a que me ganen".

Ya en el mes de diciembre, Mikel Landa (1989, Murgia) advirtió que quería estar "más presente" en el inicio de temporada. Dicho y hecho: con 31 días de competición, es el sexto ciclista del mundo que más ha corrido en este 2023. A nivel de guarismos, ha terminado entre los siete primeros de las cinco vueltas que ha corrido, incluyendo dos segundos puestos en la Vuelta a Andalucía y la Vuelta al País Vasco, batido respectivamente por Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard, los mejores especialistas en rondas por etapas del momento. La tercera posición en la Flecha Valona es una muesca más en una campaña de altísimo nivel.

"El balance es muy bueno", cuenta Landa a Relevo en el Muro de Huy. "Tenía ganas de hacer un año como éste, y estoy muy contento porque está saliendo bien. Otros años me he centrado mucho en el Giro d'Italia, y eso hipotecaba las carreras de inicio de temporada como Volta a Catalunya o Vuelta al País Vasco". La salida del Tour de Francia desde Bilbao ha provocado que, por segunda vez desde 2014, el alavés renuncie a la 'corsa rosa', en cuyo podio final ha figurado dos veces (3º en 2015 y 2022).

Mikel Landa (a la izquierda), jugándose una etapa de la Vuelta al País Vasco con Jonas Vingegaard.  BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING
Mikel Landa (a la izquierda), jugándose una etapa de la Vuelta al País Vasco con Jonas Vingegaard. BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING

La acumulación de buenos resultados ha situado a Mikel Landa en 4ª posición del ránking anual de ProCyclingStats, base de datos de referencia del ciclismo. Según su baremo, sólo han hecho mejor temporada que él Tadej Pogačar, Mathieu Van der Poel y Primoz Roglic. Eso sí: de los 10 primeros de dicha tabla, el vasco es el único que no ha ganado ninguna carrera, lo que también era un objetivo para él antes de arrancar la campaña. Una asignatura pendiente para la segunda parte de la temporada.

Tan activo ha estado Mikel Landa en este arranque de año que ha afrontado un 'triplete' muy temido en el pelotón: Vuelta al País Vasco, Volta a Catalunya y una de las vueltas WorldTour de la primera mitad de marzo, Tirreno-Adriático o París-Niza. Esto supone acumular tres semanas de competición de máximo nivel, separadas por apenas unos días de descanso entre cada una; "un triturador de temporadas", en palabras de un entrenador, que lleva a los organismos al límite. En 2023, sólo tres corredores han logrado completarlo: el francés Bruno Armirail, el catalán David de la Cruz… y Landa, que además lo hizo en los puestos de honor.

Mikel Landa, durante una etapa de la Volta a la Comunitat Valenciana.  BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING
Mikel Landa, durante una etapa de la Volta a la Comunitat Valenciana. BAHRAIN VICTORIOUS / SPRINT CYCLING

"Con estas vueltas nunca se sabe, porque vienen tan seguidas que la recuperación puede ser muy mala o muy buena", explica Landa. "En Tirreno (7º en la general final), por ejemplo, noté buenas sensaciones. Catalunya (5º), en cambio, me costó un poquito más. Y luego en País Vasco (2º) volví a sentirme muy bien; supongo que, al ser la prueba de casa, la cabeza me ayudó a contar con un punto extra".

No obstante, los esfuerzos no fueron gratis. Landa enfermó después de la Itzulia; tanto es así que, en vísperas de la Flecha Valona, su rendimiento era una incógnita. En la previa enviada a la prensa por su equipo, Bahrain Victorious, el vasco se quitaba presión ("no tengo muchas expectativas; disfrutaré la carrera y ya veremos") mientras su director, Roman Kreuziger, le encumbraba como jefe de filas: "Aunque haya estado resfriado, después de lo bien que rindió en la Vuelta al País Vasco espero que esté arriba". Resultó que tenía razón el checo: sólo el irresistible Tadej Pogačar y el pujante Matthias Skjelmose fueron más rápidos que Landa escalando el temido Muro de Huy.

"La verdad es que tomé la salida sin ningún plan a seguir más allá de mantenerme bien colocado en el pelotón y no me sentí 'súper' durante el día", reconoció Landa con sencillez a posteriori. "Este podio me da muchísima confianza de cara a la Lieja-Bastoña-Lieja". En ella culminará su inicio de 2023, midiéndose nada menos que a Remco Evenepoel y Tadej Pogačar. "Está bien coincidir con los dos, porque tal vez se miren entre ellos y eso nos dé la opción de sorprenderles". El mejor puesto de Landa en La Decana se remonta a 2019: un 7º lugar con los colores de Movistar Team. El 'landismo' sueña con hacer saltar la banca este domingo.