CICLISMO

Induráin, Perico y Sastre asisten al funeral de Bahamontes, la leyenda que abrió el camino

Los tres ganadores del Tour destacan que el 'Águila de Toledo' era "especial" y un corredor "explosivo".

Perico Delgado y Miguel Indurain, en el funeral de Bahamontes. /EUROPA PRESS
Perico Delgado y Miguel Indurain, en el funeral de Bahamontes. EUROPA PRESS
Agencia EFE

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Los exciclistas Miguel Induráin, Pedro Delgado y Carlos Sastre, ganadores del Tour de Francia, asistieron este miércoles en Toledo al funeral y entierro de Federico Martín Bahamontes, el deportista que abrió el camino de las victorias españolas en la carrera francesa, que ganó en 1959.

Miguel Induráin, ganador cinco veces del Tour de Francia, destacó este miércoles que siempre congenió bien con Bahamontes, aunque tenían estilos distintos y caracteres diferentes.

Antes de visitar la capilla ardiente instalada en el Ayuntamiento de Toledo y de asistir al funeral celebrado en la catedral toledana, Induráin comentó que tenía relación con Bahamontes desde 1984, cuando fue a correr por primera vez la Vuelta a Toledo, en la que ganó varias etapas.

En este sentido, reconoció que entre los dos había bastantes diferencias, tanto en el ámbito deportivo porque tenían estilos diferentes (Bahamontes más escalador y el más rodador) como en el ámbito personal, porque su carácter era distinto: el suyo más tranquilo y el del toledano más "explosivo".

"Pero congeniábamos bien", personalmente tenían una buena relación, aseguró el exciclista navarro, que añadió: "Nuestros caracteres era diferentes, pero nos apañábamos y combinábamos bien".

Además, Bahamontes "siempre daba consejos, que si el aire, que si el moverte en los abanicos, que si el calor", rememoró Induráin, que ironizó: "Siempre daba su punto de vista, luego si le hacías caso bien, y si no pues tampoco le importaba".

Por su parte, Pedro Delgado declaró al término del funeral: "Se nos ha ido Bahamontes, se ha ido Fede, pero bueno es ley de vida", y dio las gracias a la ciudad de Toledo y a los aficionados al ciclismo "que han venido a darle su último adiós".

En este sentido, consideró que "conociendo a Fede" cree que le hubiera gustado despedirse así "con la capilla ardiente en el Ayuntamiento y con el último adiós en la catedral".

Asimismo, afirmó que "como ciclista hay pocas cosas que decir: era un crack, como dicen ahora, un campeón y un escalador puro", que además tenía "ese genio y esa personalidad muy particular, que hacían que la gente vibrase con él en todo momento, tanto para bien como para mal". Y subrayó: "Fue un rival muy duro para sus adversarios y al final nos ha dejado cientos de anécdotas, porque su manera de correr era muy especial".

También asistió al funeral Carlos Sastre, que antes de entrar a la capilla ardiente aseguró a los medios de comunicación que para él "es un orgullo poder acompañar en este último día a Federico Martín Bahamontes".

Sastre hizo hincapié que, junto a la sensación de tristeza por su pérdida, "nos queda el recuerdo de una persona entrañable, que se hizo a sí mismo y que hizo lo que quiso hacer y de la manera que lo quiso hacer", lo que a su juicio "es lo más bonito".

"Nos quedan los recuerdos, esos momentos", señaló el exciclista abulense, que apuntó que para él la figura de Bahamontes es especial, porque según dijo: "Tuve la suerte de compartir con él muchos momentos, y durante el Tour y durante las carreras más importantes, siempre tenía esa llamada suya para darme un consejo".

En el terreno profesional, recalcó: "Fue ese ciclista que nos abrió la puerta al resto de españoles a poder brillar fuera de España". Al respecto, valoró que "tanto él como otros corredores de su generación tuvieron un camino difícil" pero su genio, su carácter, y su forma de ser les permitió "abrir esas puertas y allanar el camino a los que a los que hemos llegado después"