Rui Costa triunfa en una nueva exhibición de Remco Evenepoel
El portugués se llevó la etapa tras rematar al sprint una fuga que creó de nuevo el ciclista belga.

Rui Costa estrenó su palmarés en La Vuelta con una victoria de libro, una a la que nos ha acostumbrado durante toda su carrera. Cogió la fuga buena, se mantuvo escondido durante buena parte de la etapa, se movió en el momento perfecto y remató en el sprint final ante Kämna y Buitrago. Un triunfo a sus 36 años que pone el broche de oro a una vida dedicada a las dos ruedas.
Parecía que la de hoy iba a ser una etapa tranquila. La típica en la que el pelotón deja marchar pronto a una fuga de corredores poco peligrosos para tomarse con calma la jornada después de dos días muy exigentes y justo antes de la merecida jornada de descanso. Pero como esta Vuelta está sorprendiendo a propios y extraños y nada de eso ocurrió. De hecho, en los primeros 60 kilómetros de hoy no se llegó a formar ninguna escapada.
Al igual que el día previo, fue Remco Evenepoel el que comenzó a dinamitar el pelotón, con un ataque duro al que respondieron una decena de corredores. Pero el lío llegó por detrás. UAE quería agitar la etapa y probó suerte con varios ataques de Joao Almeida y Marc Soler. Al segundo de ellos respondió Jonas Vingegaard y juntos llegaron hasta los escapados, con más de 20 segundos de ventaja sobre el resto de favoritos.
💥 Ataque tras ataque tras ataque. ¡La historia de la etapa hasta ahora! Con un inicio de día súper rápido.
— La Vuelta (@lavuelta) September 10, 2023
🌪 Attack after attack after attack. The theme of the stage so far! And it's led to a super fast start to the day.#LaVuelta23 pic.twitter.com/qYt9aNYnO0
Y ahí entró el pánico en Jumbo, que no las tenían todas consigo al tener a Roglic y Kuss detrás y decidieron poner a varios gregarios a tirar del reducido grupo de favoritos hasta llegar a contactar con los fugados. Y ahí de nuevo probó fortuna el belga, esta vez con el beneplácito del conjunto neerlandés. Escapada formada a unos 80 kilómetros de la línea de meta. Junto al belga estaban otros ciclistas de nivel como Buitrago, Denz, Kämna, Elissonde o Einer Rubio.
Al contrario de lo visto el sábado, la diferencia entre los dos grupos estuvo bastante controlada y nunca subió por encima de los tres minutos durante los siguientes 40 kilómetros gracias, sobre todo, al trabajo de Jumbo y de un Alpecin que mantenía la baza de Kaden Groves. Sin embargo, cuando la carretera volvió a picar hacia arriba la ventaja comenzó a aumentar y ya quedó claro que la victoria estaba delante.
Y en la última ascensión del día se rompió la fuga. No era un puerto exigente, pero las piernas tenían fatiga acumulada de todo el fin de semana. Y ahí los más fuertes fueron Kämna, Buitrago y Rui Costa, que dejaron cortado a Evenepoel y al resto de escapados para lanzarse hacia la línea de meta. Y tanto se lanzó el alemán que se fue al suelo a 3 kilómetros de llegar al final, aunque contactó con sus dos compañeros en el último kilómetro. Y en el sprint final el más fuerte fue el portugués.