LA VUELTA

El misterioso robo de una estatua de 300kg intriga a todos en Xorret de Catí, final en alto de La Vuelta

El monumento, instalado en 2003 para honorar la figura de los ciclistas, fue sustraído el pasado mes de mayo.

El monumento al ciclista de Xorret de Catí, desaparecido el pasado mes de mayo./'Franpi'/Nikonistas
El monumento al ciclista de Xorret de Catí, desaparecido el pasado mes de mayo. 'Franpi'/Nikonistas
Daniel Arribas

Daniel Arribas

Una mañana del pasado mes de mayo, justo cuando el Giro de Italia transcurría por la cordillera de los Alpes, atrapando todas las miradas del universo ciclista, un misterioso robo pasó desapercibido en nuestro país. En Xorret de Catí (Alicante), final en alto que cerraría la primera semana de La Vuelta 2023, para la que por aquel entonces todavía quedaban más de tres meses, desapareció el 'Monumento al Ciclista'.

La escultura, cuyos 300 kilos de bronce simbolizaban el esfuerzo de los corredores en esta durísima ascensión de La Vuelta —cuatro kilómetros al 11,4% de media, con tramos al 22%—, fue instalada en la localidad de Castalla en el año 2003, cuando el reconocido escultor Vicente Ferrero terminó el encargo de la Diputación de Alicante.

Dos décadas después, en mayo de este mismo año, los vecinos de este montañoso municipio alicantino amanecieron sin su venerada escultura, cuyo peso y medidas —175x55x178cm— invitaban a pensar en un hurto calculado minuciosamente.

Así lo creyeron las autoridades y la policía, que apuntaron en todo momento a la hipótesis de que los ladrones quisieran fundir el bronce y sacarle provecho en el mercado negro, algo que, más allá del acto vandálico, eliminaría de un plumazo el valor artístico y representativo de la obra.

El robo, no obstante, requirió una calculada premeditación, pues quien vandalizó el monumento tuvo que hacer uso de herramientas especializadas para desfijar la escultura de su base y, a su vez, un camión de grandes dimensiones para transportar la pieza.

El final de La Vuelta, sin su testigo más especial

Tras el robo, las autoridades prometieron que la escultura sería restituida antes de que La Vuelta llegara a Xorret de Catí, colofón de excepción para la primera semana de la 78ª edición. "Volveremos a ponerlo", prometió en sus redes sociales Carlos Mazón, presidente de la Diputación de Alicante.

Hoy, tres meses y medio después del hurto, la localidad de Castalla sigue sin su monumento más especial y el pelotón de La Vuelta, con Primoz Roglic a la cabeza, no ha podido saludar a uno de las obras que rendían culto a su encomiable esfuerzo durante la ascensión.

La base del monumento, que sí se conserva anclada al suelo, todavía presume de todos los ciclistas que, como el esloveno, han alzado los brazos en Xorret de Catí como ganadores de etapa en La Vuelta. José María 'El Chava' Jiménez (1998), Eladio Jiménez (2000 y 2004), Gustavo César Veloso (2009), David Moncoutié (2010) y Julian Alaphilippe (2017).

Con los años, al menos, y siempre que nadie lo evite, el nombre de Roglic, tres veces vencedor de La Vuelta, se conservará en una plataforma de hormigón que, por el momento, seguirá esperando a su fiel acompañante: el 'Monumento al Ciclista' de Xorret de Catí.