CICLISMO

A Movistar Team le ha mirado un tuerto esta primavera

Carlos Canal y Will Barta, con sus caídas en la Lieja-Bastoña-Lieja, incrementan una lista de desgracias interminable en el cuadro telefónico.

Carlos Canal (22), de azul claro, en la Lieja-Bastoña-Lieja. /GETTY SPORT / MOVISTAR
Carlos Canal (22), de azul claro, en la Lieja-Bastoña-Lieja. GETTY SPORT / MOVISTAR
Andrés G. Armero

Andrés G. Armero

El mal fario sigue cebándose con Movistar Team esta primavera. Carlos Canal, tras un mes de clásicas en Bélgica, también se ha ido al suelo este domingo en la Lieja-Bastoña-Lieja. A falta de algo menos de 70 km para línea de meta, el gallego chocó contra un bolardo y salió despedido de su bicicleta.

El coche de equipo, con Txente García Acosta a la cabeza, se paró de inmediato para atender a su pupilo. La dureza de las imágenes, con el rodador orensano tumbado sobre el asfalto, impactaba. Pero, tras comprobar su director que no perdía el conocimiento y discernía quién le hablaba, fue llevado al hospital para realizar diferentes pruebas por prudencia.

El parte médico llegó al filo de las 19 horas: "Canal sufrió un traumatismo craneal, por el que ha pasado test negativos para lesiones óseas y cerebrales. Hay contusiones en el hombro izquierdo y ambas rodillas, sin fracturas que reseñar. Pasará la noche en observación en Bélgica".

El gallego acababa de conectar con el pelotón cabecero después de 30 km de lucha en el seno de un segundo grupo que se había cortado por una caída de un hombre del Lotto a 97 km de meta. Algunos favoritos (como Mathieu Van der Poel, Tom Pidcock o Santi Buitrago) se vieron sorprendidos y tuvieron que remar para llegar al grupo principal, comandado por el UAE de Tadej Pogacar, vencedor a la postre de la prueba. Nada más producirse la fusión, sucedió la desgracia de Canal.

También el estadounidense Will Barta, que se incorporó a la disciplina de Movistar en Bélgica para dar un relevo a Iván García Cortina tras la Fecha Valona, sufrió un percance en la Decana. En la carrera que pone fin a los monumentos en suelo belga, Barta se fue al suelo y causó preocupación en su equipo, al ser uno de los integrantes telefónicos en el próximo Giro de Italia. La caída, si bien dolorosa, parece que no tendrá consecuencias a medio plazo.

Con todo, Movistar logró un décimo cuarto puesto en meta, con Alex Aranburu, segundo mejor español por detrás del corredor de Bahrain Peio Bilbao (noveno). También rindió a buen nivel Oier Lazkano, habida cuenta de todas las carreras que lleva en sus piernas. El campeón de España llegó vacío de fuerzas y alimentos a los instantes decisivos, pero tuvo arrestos para echar una mano a su compañero en los últimos km de la Decana.

Movistar cierra una temporada de clásicas en Bélgica en la que los resultados no hacen del todo justicia a lo demostrado en la carretera. Especialmente, a los méritos contraídos en las primeras pruebas de pavés. En las Ardenas, los telefónicos han acusado la decena de ausencias por lesión y no han podido rotar a los corredores como les hubiera gustado.

Una enfermería a rebosar

Sergio Samitier, Gonzalo Serrano, Antonio Pedrero, Rubén Guerreiro, Rémi Cavagna, Jon Barrenetxea, Javier Romo, Vinicius… integran una lista en la que no se libra ni Nairo Quintana, en tierras colombianas recuperándose de su caída en La Volta a Catalunya. También ha echado de menos Movistar Team en las colinas valonas a Enric Mas, el hombre llamado a liderar estas clásicas, que este año ha optado por otras pruebas, como el Tour de Romandía que comienza el martes.

Los aficionados sabían que, tras la retirada de Valverde, el rey de las Ardenas, con cinco coronas en la Flecha Valona y cuatro en la Lieja-Bastoña-Lieja, el ciclismo español viviría un periodo de transición complicado en la primavera belga. Los corredores de Movistar han dado un paso al frente en el pavés, con Lakcano y Cortina como puntas de lanza, aunque no hayan extraído grandes réditos en el casillero de puntos UCI. Pero las Ardenas será una asignatura a abordar en próximas temporadas; en esta a Movistar le ha mirado un tuerto con los lesionados.