Tadej Pogacar se harta de las sospechas de dopaje: "No las entiendo"
El esloveno, campeón del Tour, el Giro y el Mundial en 2024, se muestra tajante tras las acusaciones vertidas en las últimas semanas.

Antes de volar a Seychelles, paraíso tropical donde disfruta estos días de unas merecidas vacaciones junto a su pareja, la también ciclista Urska Zigart, Tadej Pogacar se dejó ver la semana pasada en Abu Dhabi, lugar elegido por el UAE Team Emirates para celebrar la última concentración del curso.
En la cita emiratí, destinada a sentar las bases de la próxima temporada —en ella se toman medidas para ropa y bicicletas, se graban imágenes promocionales y se cumple con los diversos patrocinadores—, el esloveno concedió una breve entrevista al diario francés Le Figaro.
Además de repasar una temporada magistral, quizás la mejor jamás registrada en la historia del ciclismo (con victorias, entre otras carreras, en el Giro, el Tour, el Mundial, Lieja y Lombardía), Pogacar aborda las sospechas de dopaje —que no acusaciones— que se han esgrimido sobre su figura en los últimos días.
"¿Que si las entiendo? Vaya pregunta...", replicó al periodista galo Mattéo Rolet. "Sinceramente no, no lo entiendo". Simple y claro.
Lo cierto es que el hartazgo de Pogacar no es nuevo. El director del Tour de Francia, Christian Prudhomme, alimentó las sospechas el pasado 15 de octubre, cuando no puso la mano en el fuego por el vigente campeón de la ronda gala en una entrevista en La Depeche de Midi.
"Dado el pasado no muy lejano del ciclismo la pregunta es legítima", aseguró. "No tengo una respuesta. Veo que tiene un rendimiento impresionante en las competiciones. Los controles existen, luchamos con ASO para ser independientes, y ahora es el caso de ITA [International Testing Agency]. Eso es todo lo que puedo decir".
Pogacar, claro, respondió. "En mi sincera opinión, mi humilde opinión, creo que el ciclismo sufrió mucho en aquellos años", explicó el esloveno, renovado con el UAE hasta 2030. "No había confianza y nos corresponde a nosotros, los ciclistas, recuperarla, pero no podemos hacer gran cosa. Nos limitamos a hacer nuestras carreras y esperar que la gente empiece a creernos".
"Quizá dentro de unas generaciones", continuó Pogacar, "la gente se olvide del pasado, de Lance Armstrong y de estos tipos, que hacían lo que hacían. Quizá entonces la gente pase página".
El hartazgo ante la pregunta de Le Figaro, no obstante, puede ser entendible. Esta misma semana, Radio France, la radio pública francesa, ha publicado un reportaje especial sobre el dopaje en el ciclismo actual. Además de ir encabezado con una imagen de Pogacar celebrando su último triunfo en el Tour, en el texto proyectan —sin pruebas— que las sospechas de dopaje sobre el rendimiento del esloveno son "cada vez mayores".