Así es la etapa reina del Tour de Francia 2024: cinco puertos de montaña y más de 5.000 metros de desnivel
Plateau de Beille será la meta de la decimoquinta etapa, la más dura de la Grande Boucle.

A 1785 metros de altitud sobre el nivel del mar se sitúa la estación de esquí de Plateau de Beille, uno de los puertos más icónicos del Tour de Francia y destino final, por qué no decirlo, de la etapa más exigente de la edición de 2024.
La última vez, sin embargo, que esta cima recibió al pelotón de la carrera más importante del mundo se remonta al año 2015, cuando el español Joaquim 'Purito' Rodríguez se impuso en solitario tras un ataque en la última rampa del día.
Antes, allí alzaron los brazos como vencedores ciclistas como Marco Pantani (1998), Lance Armstrong (2002 y 2004) y Alberto Contador (2007), todos ellos ganadores de la ronda francesa en aquellas ediciones. No obstante, en Plateau de Beille también ganó, en 2011, el belga Jelle Vanendert, que superó en el rush final a Samuel Sánchez y, curiosidades de la vida, solo ganó esa y otra etapa más —en la muy menor Vuelta a Bélgica— en toda su carrera.

Sea como fuere, el final de la etapa reina de esta edición llegará, como no podía ser de otra forma, después de una durísima concatenación de puertos de montaña y hasta 5043 metros de desnivel.
Primero, casi a balón parado desde la línea de salida, el pelotón ascenderá al Col de Peyresourde (7 kilómetros al 7,8% de pendiente media). Poco después, y tras superar el sprint intermedio de la jornada, harán lo propio hasta coronar el Col de Mente (9,4 kilómetros al 8,6%), el puerto en el que cayó Luis Ocaña en el fatídico Tour de 1971.
Acto seguido, casi sin descanso, los favoritos afrontarán la tercera ascensión del día, la más corta de las cinco categorizadas: 4,4 kilómetros al 9,7% de pendiente media hasta llegar a la cima de Portet d'Aspet. Entonces sí, el pelotón podrá rodar en terreno favorable durante casi 60 kilómetros.

Será entonces cuando comience la parte decisiva de la jornada. Primero, con la ascensión al Col d'Agnes (10,1 kilómetros al 8,2%), cuarto puerto de primera categoría de la jornada. Poco después, y esta vez sin categorizar, los corredores escalarán poco más de cuatro kilómetros al 5,4% hasta coronar el Port de Lers. Y ahí sí, tras el último descenso del día, los mejores ciclistas del planeta afrontarán la terrible subida a Plateau de Beille.
Lo harán, seguro, entre el fervor incondicional del público francés, que si bien se suele mostrar como uno de los más pasionales del mundo, eleva esa condición todavía más si cabe cada 14 de julio, día en el que, en 1789, se tomó la Bastilla. Ahora, mucho tiempo después, el Tour aprovecha esta fecha para celebrar cada curso su día grande. Y 2024, claro, no va a ser una excepción.
Curiosidades de la vida, o tal vez no, los dos últimos ganadores de la etapa reina del Tour de Francia son compañeros de equipo. Michał Kwiatkowski, vencedor el 14 de julio de 2023 en el Grand Colombier, y Tom Pidcock, ganador el mismo día de 2022 en Alpe d'Huez, compartirán filas en el Tour. Un año antes, en el Col de Portet, fue Pogacar quien alzó los brazos como vencedor. Veremos si el esloveno repite experiencia en 2024.