Alonso vuelve a volar en Japón, su rincón favorito del Mundial
El asturiano lidera los primeros entrenamientos libres en Suzuka, un trazado por el que siente debilidad desde su debut en la Fórmula 1.
En Suzuka, punto medio entre Tokio e Hiroshima, tierra de sushi, cerezos y samuráis, Fernando Alonso ha vuelto a volar a bordo de un Fórmula 1. El asturiano, cuya espalda exhibe desde hace años uno de esos guerreros nipones, ha regresado por todo lo alto a su rincón favorito del campeonato. "Creo que todo el mundo ama Suzuka. Es uno de los circuitos más divertidos del Mundial", dijo en la previa al fin de semana. Antes, en la tormenta de Singapur, donde tuvo que abandonar, otra vez, por problemas con el Alpine, Alonso ahuyentó los nubarrones con Japón en el punto de mira: "No veo el momento de llegar allí. La afición japonesa es increíble".
Dicho y hecho. Antes de ponerse el mono de trabajo, el español disfrutó de un merecido descanso en Tokio, una debilidad personal, según ha reconocido en numerosas ocasiones: "Soy un gran seguidor de la cultura japonesa y me encanta pasar unos días allí antes o después de la carrera".
En suelo nipón, Alonso ha ganado dos Grandes Premios, aunque solo uno de ellos en Suzuka. Fue en 2006, en una carrera en la que partió desde la quinta posición y terminó venciendo por delante de Felipe Massa y Giancarlo Fisichella. El otro triunfo, dos años después, fue en el circuito de Fuji, a los pies del majestuoso monte que le da nombre, techo nacional con 3.776 metros de altitud y símbolo de la cultura japonesa.
Triunfos aparte, Alonso suma tres podios en Japón. Sin embargo, su imagen más recordada no es cerca del champán. En 2005, el ovetense dejó uno de los mejores adelantamientos de la historia ante Michael Schumacher, heptacampeón del mundo y tirano de la competición durante los cinco años anteriores.
Michael - V10 - Suzuka 130R ✅ pic.twitter.com/z5nE7Yci4o
— Fernando Alonso (@alo_oficial) October 3, 2018
En la emblemática curva 130R, un giro diabólico de izquierdas que se atraviesa a más de 300 kilómetros por hora y cuya inercia tiende a expulsar a los monoplazas fuera del asfalto, Alonso le quitó las pegatinas al Ferrari de Michael Schumacher por el exterior. Una genialidad sin precedentes.
Alonso y Sainz, líderes de los FP1
Más de tres lustros y dos títulos después de aquel adelantamiento, el asturiano, ídolo en Japón, más aún tras su paso por Honda (2015-2017), ha liderado los primeros entrenamientos libres bajo el agua en la 18ª prueba del campeonato. Con una vuelta de 1:42:248, Alonso ha sido el más rápido de la sesión, justo por delante de su compatriota Carlos Sainz, que ha completado su mejor giro tres décimas más lento.
En la segunda sesión, sin embargo, el británico George Russell ha marcado el mejor tiempo (1:41:935) y ambos españoles han caído hasta la sexta y séptima posición.
Con todo, Alonso tratará de recuperar sensaciones tras dos abandonos consecutivos y un mal sabor de boca con la fiabilidad del Alpine. El asturiano, que ya ha abandonado cuatro veces en Japón, quiere volver a la senda de los puntos para tratar de superar a su compañero de equipo, Esteban Ocon, seis puntos por delante de él en la tabla de pilotos.