FÓRMULA 1

Red Bull y sus "70 años de desventaja" con Ferrari

Christian Horner, jefe del equipo campeón, teme que la escudería italiana domine la Fórmula 1 gracias a sus prometedores motores.

Max Verstappen, en el podio junto a Carlos Sainz. /AFP
Max Verstappen, en el podio junto a Carlos Sainz. AFP
Jorge Peiró

Jorge Peiró

La Fórmula 1 cambiará en 2026: la introducción de una nueva reglamentación siempre ha sido, históricamente, sinónimo de cambio. La parrilla, presumiblemente, se reordenará y, aunque rara vez hay cambios drásticos en pista, sí se espera mucha alternancia de equipos y, por qué no, de liderazgo en el campeonato.

Red Bull aburre con su dominio en F1 desde hace un par de años. Batieron el récord de puntos el año pasado ganando todas las carreras menos una. Esta era de la categoría, que arrancó en 2021, les pertenece aunque la próxima, que arrancará en 2026 con los cambios de reglamento, está en el aire. "Tenemos unos 70 años de desventaja con Ferrari", dejan caer desde el equipo campeón.

¿Pero por qué este pensamiento tan catastrofista si Red Bull va tan sobrado? Un aspecto clave en el rendimiento de los nuevos monoplazas será el motor. El equipo austríaco camina 'a ciegas' en este aspecto pues, hasta la fecha, caminaba de la mano de Honda como motorista pero, a partir de 2026, desarrollará sus propias unidades junto a Ford. Conseguir un motor fiable, que no te deje tirado y te haga ir rápido, no es fácil.

"Estamos en una curva de aprendizaje pronunciada, tenemos unos 70 años de desventaja con respecto a Ferrari", ha revelado Christian Horner, jefe de equipo, a RacingNews365.com. Para Red Bull es un terreno inhóspito y desconocido pues siempre ha dependido de la marca japonesa, que ahora pasa a trabajar con Aston Martin, y nunca ha ido por su cuenta.

Paso adelante de Ferrari

2026 es un año marcado en el rojo en el calendario de la F1 y promete emociones: Red Bull no tiene asegurado el compañero de Verstappen y se estrenará con los motores Ford, Lewis Hamilton pilotará en Ferrari, Fernando Alonso tendrá a Honda de motorista y todo sin conocer dónde pilotará Carlos Sainz. Ingredientes de sobra para animar la temporada.

"No hay garantías y no hay conocimiento de dónde está el resto con estas nuevas regulaciones. Es una hoja en blanco y no tenemos el beneficio de un motor existente del que aprender", ha añadido Horner. La gracia de las nuevas reglamentaciones es que nadie sabe nada y todos saben mucho al mismo tiempo. Hay mucha incertidumbre sobre qué equipo dará con la tecla en el nuevo reglamento técnico en una parrilla que contará con Hamilton en Ferrari.

"Realmente no sabremos lo que sucederá hasta 2026, pero en este momento estamos cumpliendo nuestros objetivos", confiesa el jefe de equipo. Lo que sí es una certeza es que Ferrari se acerca. Más allá del potencial rendimiento de su motor, la realidad es que el equipo de Carlos Sainz ha dado un paso al frente este año. Si en 2023 fue la única escudería capaz de arañarle una victoria a Red Bull, este año, más de lo mismo.

Ferrari es, claramente, el segundo equipo de la F1 y ya no está lejos de Red Bull. Si Max Verstappen falla, ellos estarán ahí, como demostró en Australia Sainz. Las distancias se han acortado y los de Maranello pelean cada pole y su ritmo de carrera no está, como el curso pasado, a años luz de los líderes ni mucho menos.

A pesar de las dudas sobre su motor, Horner saca pecho: "Lo que hemos hecho es muy audaz, muy valiente y bastante atrevido. Red Bull no habría ganado 117 carreras ni habría hecho lo que ha hecho si no hubiéramos tomado decisiones audaces".