FÓRMULA 1

El 'sufrimiento' de Carlos Sainz en sus "paseos de café" con Tadej Pogacar: "Fue la salida más dura de mi vida"

El piloto es amigo y vecino en Mónaco del campeón del mundo de ciclismo en ruta.

Carlos Sainz habla sobre la amistad que le une a Tadej Pogacar. /EP
Carlos Sainz habla sobre la amistad que le une a Tadej Pogacar. EP
Mateo López de Prado

Mateo López de Prado

Tadej Pogacar es indescriptible. Estés en la burbuja del ciclismo profesional o fuera, su figura y su espectacular actuación en el 2024 no es externa al entendimiento común. Giro de Italia, Tour de Francia, Campeonato del Mundo y 25 victorias conforman una o la mejor temporada de la historia. Y su amigo y vecino en Mónaco, Carlos Sainz, no es ajeno a ello, todo lo contrario, es gran conocedor del talento y de la disciplina del esloveno.

En la previa del Gran Premio de Austin, el piloto español contestó a las preguntas de los medios de comunicación. Y, tras el gran año del corredor del UAE, la prensa aprovechó la ocasión para preguntarle sobre su vecino en el pequeño país colindante con Francia, ya que tienen en la mente la amistad de ambos deportistas. Se pueden visualizar entrenamientos o más bien "paseos", para el campeón del mundo de ciclismo en ruta, en las redes sociales o en el canal de YouTube de Carlos.

La amistad comenzó como cualquier otra, por cercanía. Dos profesionales del deporte de élite que comparten tiempo libre por las calles monegascas. Así lo relataba el dueño de uno de los dos asientos de Ferrari: "Surgió porque somos vecinos en Mónaco y hemos ido un par de veces a... lo que llamamos 'paseos de café', que es un paseo fácil. Simplemente cogemos la bici, hacemos 30 o 40 kilómetros, tomamos un café y volvemos".

Y es más consciente de la singularidad de su amigo cuando comparte carretera junto a él en esta mezcla de ejercicio y cafetería. "Y ese es normalmente el recorrido en el que ese día no hay presión. Así que es cuando los ciclistas perdedores como yo, que creemos que estamos en forma y que somos fuertes, potencialmente podemos unirnos a él para ir a tomar un café. Pero la realidad es que durante ese paseo de café o ese paseo de recuperación", se reía mientras lo contaba.

"He estado sufriendo al lado del número uno del mundo que, por cierto, está en un estado de forma increíble y se me ocurrió la brillante idea de hacer una carrera de recuperación por él. Para mí, ha sido la carrera más dura de mi vida", relataba el español impresionado por la capacidad física del esloveno. Porque verlo por la televisión es un disfrute, pero acompañarlo con la bicicleta se puede convertir en una tortura para las piernas. Pierdes la noción de la velocidad.

Resistencia, control mental y físico y reflejos. Son características obligatorias para pilotar en la Fórmula 1. Aún así, su impresión o asombro con las habilidades del ciclista no tienen techo. "Su recorrido de recuperación sigue estando en mi zona 5 de frecuencia cardíaca. Esto demuestra la diferencia. En nuestro deporte somos atletas. Obviamente, lo que hacemos es especial en términos de reflejos, manejo del coche y habilidades, pero lo que él hace sobre una bicicleta es simplemente increíble", comentaba Sainz.

Carreras de más de 200 km, con ataques en solitario a más de 30 o, incluso, en el Mundial con uno de 100, Pogacar ha dejado perplejos a sus rivales y a cualquier ser humano. Carlos Sainz no cabe en su impresión con la competitividad del ciclista: "Cualquiera que haya estado en una bicicleta antes creo que puede imaginar cuánto empuja este tipo en una bicicleta".

A veces, Sainz, con la actitud de un deportista de élite desconocedor en su cabeza de la palabra derrota, intenta seguir su ritmo y picarse mientras comparten una conversación en la inmensidad de los paisajes monegascos, aunque como narra el español con tono jocoso ir a su rueda y hablar al mismo tiempo no es realista: "También te estás muriendo al intentar seguirlo o permanecer en su voluntad. Él te hace el favor de no soltarte, porque no quiere. Estamos teniendo una conversación a 170 o 180 pulsaciones por minuto mientras que él está a 110. No es la conversación más interesante porque no se puede hablar mucho, en cambio él sí puede".