"No habrá un espectáculo igual en el mundo". Renee Wilm, CEO del Gran Premio de Las Vegas de Fórmula 1, tiene claro que lo que sucederá este fin de semana en la ciudad estadounidense puede ser algo único. Al menos, ese es el objetivo. Pocas uniones tienen tanto potencial: la élite del automovilismo, atracción del lujo y el glamour, en una de las ciudades más visitadas y meca del entretenimiento. A priori, una combinación perfecta.
El circuito está diseñado a modo de escaparate para enseñar los casinos y hoteles más icónicos de Las Vegas, sobre todo los que dan a The Strip, la gran avenida de la ciudad y uno de los principales centros mundiales del juego.
"Un gran premio de Las Vegas sin ese telón de fondo icónico no habría tenido sentido", dice Craig Wilson, directivo de la Fórmula 1. Bajo la noche del desierto de Nevada, los pilotos superarán los 300 km/h escoltados por el Mirage, el Caesars Palace, el Flamingo, el Bellagio, el Cosmopolitan o el MGM Grand.
Sainz, protagonista de un estreno accidentado
Precisamente en la icónica avenida es donde han aparecido los primeros problemas del gran premio, que ha empezado con un fiasco por culpa de una alcantarilla. La primera sesión de entrenamientos libres sólo duró ocho minutos porque el Ferrari de Carlos Sainz golpeó contra la tapa de una bomba de agua y sufrió daños. La FIA suspendió los libres 1 y aplazó los libres 2 para inspeccionar de nuevo el circuito urbano.
Antes de llegar a The Strip, el trazado bordea la MSG Sphere, el nuevo recinto de espectáculos que ya forma parte del 'skyline' de la ciudad. El pabellón llama la atención por su forma esférica y su exterior, una enorme pantalla LED (177.000 metros cuadrados) que permite proyectar todo tipo de animaciones. Durante la carrera mostrará una configuración especial.
El precio para ver la carrera, que no incluye la estancia en alguno de los lujosos hoteles, va desde los 467 euros que cuesta la entrada sin asiento para todo el fin de semana a los 37.356 euros de la opción más exclusiva. Gastar ese dinero permitirá acceder al paddock, el 'pitlane' y la celebración del podio. El miércoles se celebró una ceremonia inaugural en la que actuaron Andra Day, Bishop Briggs, J Balvin, Journey, Keith Urban, Steve Aoki, Swedish House Mafia, Thirty Seconds to Mars y will.i.am.
El circuito está en medio de la zona donde se mueve todo en Las Vegas, no solo la industria del juego. Al norte queda el Centro de Convenciones, que cada año acoge el CES, una de las ferias de electrónica más importantes del mundo. Al sur queda el aeropuerto; el T-Mobile Arena, que en diciembre acogerá la final a cuatro del In-Season Tournament de la NBA; y el Allegiant Stadium, casa de Las Vegas Raiders de la NFL.
Cuando el circuito de Las Vegas estaba en un solar
Liberty Media, propietario de la Fórmula 1, es el promotor del gran premio, el último paso en su estrategia por expandir el campeonato en Estados Unidos. Suya es la inversión de más de 400 millones de euros para comprar el terreno donde ha levantado el 'pitlane' y el resto de edificios permanentes. Porque la intención es que Las Vegas sea una cita habitual y no suceda lo mismo que a comienzos de la década de los 80.
La carrera se disputó en un circuito que se construyó en lo que entonces era un enorme solar que hacía las veces de parking al lado del Caesars Palace, que financió y patrocinó el gran premio (el nombre oficial fue Caesars Palace Grand Prix). Ahora ese espacio está ocupado por un centro comercial y The Mirage, otro de los casinos a la vera de Las Vegas Strip.
El Gran Premio de Las Vegas puso el punto final a la temporada de Fórmula 1 en 1981 y 1982. Aquel circuito temporal tenía una longitud de 3,65 km, mucho menos que los 6,2 km del nuevo trazado. Las dos carreras disputadas hace más de 40 años tenían dos peculiaridades: se corría en sentido contrario a las agujas del reloj y en sábado, igual que este año.
A las condiciones del circuito se sumó el calor, lo que hizo que el gran premio no gustara a los pilotos. "Es probablemente el circuito menos atractivo en el que he corrido", dijo tiempo después el británico John Watson.
El primer desembarco de la Fórmula 1 en Las Vegas fue un fracaso. Cuatro décadas después, el nuevo intento parece tener mejores cimientos. No solo el Caesars Palace, todos los grandes casinos se han sumado al proyecto. Esta vez el gran premio será un escaparate del lujo y el entretenimiento de una de las ciudades más conocidas del mundo.
Para simular el recorrido a vista de dron por el circuito de Las Vegas hemos utilizado Google Earth Studio. El trazado del nuevo circuito dibujado sobre la imagen por satélite lo hemos descargado del repositorio 'f1-circuits' y se ha proyectado sobre el vídeo de dron con la herramienta 3D de After Effects. Y el circuito utilizado en 1981 y 1982 ha sido extraído de Wikipedia.