Fernando Alonso cumple su promesa de Las Vegas: "Tengo mucha hambre de ir a Catar y quiero venganza"
El asturiano, que rozó los puntos hace una semana, extrajo un meritorio octavo puesto en Losail.

"Me siento bien, digamos que la carrera ha sido la mejor sesión de nuestro fin de semana. El coche se ha sentido mucho mejor en carrera que en cualquier otra sesión de libres o la qualy, cuando a cuatro vueltas del final estás en los puntos... la sensación final es un poco amarga. Me entra mucha hambre de ir a Catar, me dan ganas de subirme al coche lo antes posible en busca de cierta venganza y de puntuar en Catar y Abu Dabi. La motivación es máxima ahora, y lo será durante los próximos días".
"It makes me hungry going into Qatar"
— Aston Martin Aramco F1 Team (@AstonMartinF1) November 24, 2024
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El Fernando Alonso del domingo en Las Vegas, tras terminar undécimo y rozar los puntos con un coche débil, es exactamente el mismo que el que aterrizó el jueves en el paddock de Losail tras recorrer 13.000 kilómetros. El 'discursito' del asturiano, recogido por Aston Martin en sus redes, podía comprenderse como un 'teatrillo' artificial que buscaba ocultar las carencias del monoplaza. Se fue con mal sabor de boca tras resistir con épica varias vueltas en puestos de puntos... para terminar yéndose sin nada.
La tentación de no creerse que, tras tantos palos en las ruedas este año, el asturiano pudiera comparecer con tanta ilusión era mayúscula. Alonso está hecho de otra pasta y no mentía. Pilota uno de los monoplazas más lentos de la parrilla y tiene 43 años, pero conserva la misma velocidad y motivación de hace 20 años. En Catar, ha demostrado que aquel "tengo hambre" y "quiero venganza" eran ciertos.
Rozó la SQ3 en la primera clasificación del fin de semana regalando vueltas para nada dignas del Aston Martin. Muy por encima de las prestaciones del bólido verde. No logró clasificarse entre los diez primeros para la carrera al sprint por milésimas, pero ya anticipó algo. Su gran obra llegó en la qualy del sábado, donde obtuvo con mérito un octavo puesto.
Magic se puso manos a la obra 🔥👏#CatarDAZNF1 🇶🇦 pic.twitter.com/g1bAmSdZVB
— DAZN España (@DAZN_ES) November 30, 2024
Las vueltas del español fueron para enmarcar. Todas y cada una de ellas, hasta la que le borraron por exceder los límites de pista. El piloto mostró una velocidad endiablada, no sé sabe bien de dónde la extrajo, desde el primer giro de la Q1, cuando se colocó entre los más rápidos. Terminó metiéndole siete eternas décimas a su compañero de equipo Lance Stroll, que partirá decimoquinto.
Su último giro rozó la perfección. Era su única y última bala para sumar un tiempo y colocarse lo más arriba posible: apuró cada piano y cada curva pasando peligrosamente cerca de la grava y de los límites de pista. Un giro preciso en un circuito plagado de curvas veloces. Un trazado muy de piloto. Ya van dieciséis veces en Q3 este año.
“Ha hecho lo máximo... o puede que un poco más”
"Ha sido una buena vuelta, teníamos ritmo desde el primer juego, fue inesperado llegar a la Q3, arriesgamos mucho", explicó Alonso tras la clasificación. "Llevamos tiempo sufriendo", recordó sobre las simulaciones de ritmo de carrera y a una vuelta, que sitúan a su equipo como uno de los peores. Él consiguió colocarse octavo. "Hemos tocado cosas en el setup, hemos optimizado el coche y estamos más cómodos ahora", añadió en DAZN.
El bicampeón partirá octavo, justo detrás de Carlos Sainz y delante de Checo Pérez, que pilota un Red Bull. En Aston Martin siguen sin comprender, viendo las manos y la diferencia con su compañero Stroll, la hazaña de Alonso: "Ha hecho lo máximo... o puede que un poco más. Hay cuatro equipos por delante de nosotros, tenemos un coche difícil que también daba latigazos a Lance".
Mike Krack, jefe de equipo, reconoció que sumar puntos es posible: "Empiezas octavo y lo mínimo sería terminar octavo, pero no sería realista. El coche no es competitivo, pero no digo que no vayamos a pelear por los puntos mañana". Con Alonso, todo es posible. Cualquier punto es oro para la escudería de Silverstone.