FÓRMULA 1

El futuro de Max Verstappen en Red Bull se nubla: "El año 2026 está muy lejos..."

El equipo cambia el discurso y ya no asegura su continuidad.

Christian Horner y Max Verstappen, cuchicheando./REUTERS
Christian Horner y Max Verstappen, cuchicheando. REUTERS
Jorge Peiró

Jorge Peiró

El discurso de Red Bull ha cambiado. Su desplome en el aspecto deportivo y las salidas de altos cargos de la escudería como Adrian Newey han desestabilizado al equipo campeón. Ya no es todo de color rosa y su mensaje respecto a su estrella Max Verstappen ya no es el de antes. 

La continuidad del tricampeón no se da por hecha. O se da, pero a medias. Tampoco ha ayudado a generar este clima el culebrón de Christian Horner y las acusaciones que recibió por "comportamiento inapropiado" con otra empleada. A pesar de todo este ruido y ya sin pilotar el coche más rápido de la parrilla, ni el segundo y tampoco el tercero en algún circuito, Verstappen confirmó hace semanas su continuidad para el año que viene.

En rueda de prensa llegó a molestarse cuando fue insistido por su futuro. Ahora, el asesor de Red Bull Helmut Marko y gran valedor del neerlandés, apoya el discurso de Verstappen. "El año que viene conducirá para Red Bull Racing pero 2026 está muy lejos... por ahora, nuestro enfoque está puesto en el campeonato mundial de 2024". El campeón cree, que este año, no volverán a ganar y pide que cambien el coche entero.

Mientras el campeonato de Constructores de este año peligra, con Mclaren y Ferrari cerca, el equipo austriaco ya deja la puerta abierta a la posible salida de Verstappen. Saben que quiere estar subido en el monoplaza más rápido y Red Bull ya no lo tiene. Antes daban por hecho que el piloto seguiría a largo plazo vestido de azul oscuro pero ahora se muerden la lengua.

Mercedes, en la pole

Sus problemas de correlación en el túnel de viento, la falta de equilibrio del RB20 de la que avisó el tricampeón a principio de temporada y su paupérrimo rendimiento en circuitos urbanos cuando se suben a los pianos son algunos motivos que empiezan a desesperar al neerlandés. En 2025 correrá en Red Bull pero en dos años, quién sabe.

Toto Wolff sigue tirándole los trastos descaradamente porque lo quiere ver en Mercedes. Confía en poder contratar al piloto con el que lleva soñando desde hace casi diez años. Un primer año con nuevo reglamento como es 2026 podría traer movimientos inesperados en la parrilla.