FÚTBOL SALA

UEFA sanciona a Georgia y Armenia por nacionalizar brasileños

Portugal y Finlandia denuncian la utilización de jugadores no elegibles y el organismo europeo aprecia irregularidades en las plantillas de ambas selecciones.

El brasileño nacionalizado Villiam y Pauleta pugna por un balón en un partido entre Georgia y Portugal./FFP
El brasileño nacionalizado Villiam y Pauleta pugna por un balón en un partido entre Georgia y Portugal. FFP
Gustavo Muñana

Gustavo Muñana

El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA anunciará en breve una resolución histórica para el fútbol sala europeo. Tras la denuncia presentada por las Federaciones de Portugal y Finlandia por la utilización irregular de jugadores no elegibles incumpliendo los estatutos de FIFA, Relevo ha podido confirmar que el organismo disciplinario dará por perdidos (0-5) los partidos disputados por Georgia y Armenia el pasado 20 de septiembre en la segunda jornada del Grupo E de la ronda élite de la clasificación para el Mundial de Uzbekistán frente a los lusos y finlandeses.

Cabe señalar que tanto el conjunto portugués, vigente campeón de Europa y del Mundo, como la escuadra finlandesa se impusieron en sus respectivos duelos a Georgia (4-2) y Armenia (2-3). Sin embargo, ambas federaciones coordinaron una denuncia conjunta ante UEFA para frenar la utilización de jugadores nacionalizados en ambas selecciones. En los dos partidos que han motivado la denuncia, el seleccionador, Avtandil Asatiani, usó hasta ocho jugadores brasileños con pasaporte georgiano. Mientras, Ruben Nazaretyan dispuso de siete jugadores brasileños y dos rusos naturalizados.

Hasta ahora, tanto FIFA como UEFA parecían mirar hacia otro lado con la naturalización de jugadores (mayoritariamente nacidos en Brasil) sin ningún arraigo, en selecciones europeas. Para la historia queda la actuación de Italia en el Mundial de 2004 con doce jugadores nacionalizados y tan solo dos nativos italianos en sus filas. También hubo otras polémicas por la naturalización de jugadores brasileños, sin ningún arraigo, como en las selecciones de Kazajistán o Azerbaiyán (e incluso iraníes) en otras competiciones. Sin embargo, ningún país se había atrevido a denunciar hasta ahora estas nacionalizaciones masivas, fruto de la laxa legislación de algunos países, sobre todo los euroasiáticos, que no exigen ni siquiera la residencia y pueden conceder un pasaporte alegando intereses culturales o deportivos. 

A menos de un año para el Mundial, la situación se había vuelto insostenible. En cada convocatoria, se incorporaban jugadores brasileños cotizados en el panorama europeo sin ninguna vinculación con Georgia y Armenia y sin ni siquiera haber jugado previamente en algún equipo de sus respectivas Ligas. Los dos últimos casos de nacionalizaciones exprés fueron los de Chimba, ala del Gazprom ruso, y la del pívot Paradynski, del Ukhta. Ambos estrenaron sus nuevos pasaportes georgianos y armenios ante Portugal y Finlandia en los dos partidos que han supuesto la gota que colmaba el vaso de la paciencia de muchos países europeos, que consideraban que se estaba adulterando la competición.

El pívot brasileño Paradynski se nacionalizó con Armenia recientemente.  INSTAGRAM
El pívot brasileño Paradynski se nacionalizó con Armenia recientemente. INSTAGRAM

Prácticamente se había normalizado este tipo de nacionalizaciones como una manera de mejorar el nivel del fútbol sala europeo, pero la realidad es que detrás del compromiso de algunos jugadores con sus nuevos países hay suculentos acuerdos económicos de las Federaciones en forma de primas. En los últimos años, Georgia había llamado la atención por la incorporación de cracks de la Primera División de España. Así en sus filas, juegan Chaguinha, Villiam y Bruno Gomes (Mallorca Palma Futsal), Bynho (Valdepeñas) o el ex del Real Betis, Fernando Drasler junto a otros como Saiotti (que jugó en el Jimbee Cartagena), Roninho o Thales.

Armenia se había sumado a esta moda de los pasaportes y empezó con el portero Luan (Mallorca Palma Futsal) y continuó con un desembarco de jugadores brasileños sin precedentes. Zanotto, Rodriguinho, Rozenski, Vitinho o Joao Guilherme lograban la nacionalidad por la vía rápida. Además, añadió dos jugadores rusos como Khromykh o Nevedrov para armar un bloque con posibilidades de clasificarse para el Mundial y convertirse en una selección a tener en cuenta en Europa, cuando en realidad eran equipos alternativos formados por el excedente de talento de Brasil que emigra a Europa.

La resolución disciplinaria de UEFA frena en seco los planes armenios y de Georgia, quien por cierto juega mañana sábado ante Finlandia y mantiene, por el momento, en la convocatoria del partido a todos sus jugadores nacionalizados, a los que añade otros dos como Petry y Elisandro. Portugal se impuso 5-6 a Armenia hoy y también denunciará este partido en el que los armenios contaron con 4 brasileños y dos rusos nacionalizados. La decisión del máximo organismo del fútbol europeo supone una medida ejemplarizante para velar por la integridad de las competiciones, tras muchos años de incomprensible permisividad.