Así es Al-Khelaifi, el hombre elegido 'a dedo' por Catar: "Pidió mi cabeza en el periódico"
Personas cercanas al presidente del PSG charlan con Relevo para dar luz sobre una de las figuras más herméticas del mundo del fútbol.

Son horas tranquilas aunque el móvil no pare de sonar. Mientras la vibración de su teléfono rompe la calma de su céntrico piso de París, él no se perturba, pues está muy acostumbrado a esta situación. Al final uno se habitúa al estrés cuando lleva más de una década a los mandos del PSG. "No le gusta que se hable de él, prefiere estar en la sombra", describe a Relevo un amigo de Nasser Al-Khelaifi, la persona elegida por Catar para comandar el primer club-Estado de la historia.
Antes de tener que lidiar con los Florentinos y Mbappés de turno, de convertirse en el mandamás del PSG y de ser el máximo representante del deporte en Catar, Al-Khelaifi tuvo que hacerse desde cero. "No viene de una familia con dinero, gracias al deporte ha llegado donde está", explica uno de sus conocidos desde Doha. Esta misma persona, que prefiere mantener su identidad fuera de estas líneas, arroja luz a un perfil poco conocido en Europa.
De la clase media a ser amigo de la familia real
El 12 de noviembre de 1974 nació Nasser Al-Khelaifi en el seno de una familia 'humilde' de la ciudad de Doha, Catar. Se formó en la escuela pública donde destacó por su facilidad en los deportes. Tanto es así que sus profesores le recomendaron apuntarse al club de tenis. "Empezó a jugar con 14 años, allí fue donde conoció al hijo del Emir de Qatar. Desde entonces siempre ha estado muy unido a la familia real".
Esa relación cambiaría la vida de Nasser por completo, aunque él no lo supiese. Los años pasaron y su carrera con la raqueta avanzó hasta tal punto de convertirse en el segundo tenista catarí con mejor ranking en la historia de la ATP. Entre 1992 y 2002, el ahora dirigente del PSG, recorrió el mundo mientras tenía el club de tenis de Niza como base de todas sus operaciones. Allí se enamoró del país y tomó a Francia por bandera. "Exige que todos los miembros del equipo sepan francés, es lo mínimo", añade el agente de un futbolista que juega en el club.
"Él sabe que fue elegido 'a dedo' por su buena relación con el Emir de Catar"
Tras colgar la raqueta, volvió a Catar. Allí retomó con más fuerza que nunca su amistad con Tamim bin Hamad Al Thani, actual presidente del emirato. "En 2005, el actual Emir lo metió en el Qatar Investment Authority (QIA), entidad fundada por la familia real", comenta un guardaespaldas afincado en Catar.
Desde entonces, su ascenso fue meteórico. Aquí, un pequeño listado de los cargos que ostenta Al-Khelaifi: presidente de la Federación catarí de Tenis, presidente de la Federación asiática de Tenis, presidente de la Qatar Sports Investments (QSI), miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA, organizador del Mundial de Catar, presidente de BeIn Sports y presidente de la Asociación de Clubes Europeos. Casi Nada.
2011, el año de su aparición
El currículum de Nasser Al-Khelaifi hasta antes de embarcarse en la aventura que suponía ser el presidente y CEO del Paris Saint-Germain ya era impresionante, pero no fue hasta conseguir este puesto cuando logró aparecer en el radar del mundo del fútbol. "Él sabe que fue elegido 'a dedo' por su buena relación con el Emir de Catar", explica uno de los empleados del club.
"Con Mbappé dejó clara su posición. Siempre estuvo tranquilo, sabía que todo se iba a solucionar. Mide muy bien los tiempos y al final se ha salido con la suya"
Su amiguismo no fue lo único que lo ayudó a sentarse en el despacho del club parisino. "No había mejor persona: tenía experiencia en el deporte, había vivido gran parte de su carrera en Francia y se mueve como pez en el agua en los palcos", amplía la misma persona. Esa personalidad la construyó mientras viajaba por todo el mundo jugando al tenis y haciendo negocios.
Implicado, calculador y poderoso
"Es una persona muy atenta pese a no parar de recibir llamadas, se acuerda de tu cumpleaños y te manda un mensaje. No hay nadie como él", describe Patick Baiata, guardaespaldas personal de la familia real de Catar. Todas las personas consultadas antes de la elaboración de este perfil recalcan la calidad humana de Al-Khelaifi. De él destacan su facilidad en las relaciones sociales y su talento empresarial.
"Con Mbappé dejó clara su posición. Siempre estuvo tranquilo, sabía que todo se iba a solucionar. Mide muy bien los tiempos y al final se ha salido con la suya", detalla un agente francés que ha negociado con Nasser Al-Khelaifi en diferentes ocasiones. Y, sobre esa implicación del presidente del PSG, las personas que lo conocen indican que "no lo hace solo con los cracks".
𝐎𝐭𝐫𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐀𝐥-𝐊𝐡𝐞𝐥𝐚𝐢̈𝐟𝐢 𝐚 𝐥𝐚 𝐁𝐚𝐫𝐜̧𝐚 𝐒𝐭𝐨𝐫𝐞.
— Relevo (@relevo) August 12, 2023
Dembélé firma por el PSG. pic.twitter.com/hYOVrNkacH
"Antes de que mi jugador terminase en el equipo, lo llamó personalmente y, aunque no pueda hacerlo siempre, tiene a gente que le informa de cada uno de sus futbolistas", añade un representante español. El perfil de este CEO ha sido muy discutido en redes sociales. De él se ha comentado que es un títere o alguien inestable. Nada cerca de la realidad. "Catar pone el dinero, pero todo lo decide él", replica uno de sus empleados.
«Los medios están contra él»
No se puede repasar la figura de Nasser Al-Khelaifi sin recordar algunas de sus polémicas, como cuando la UEFA le abrió un expediente por bajar a la sala de los árbitros a pedir explicaciones tras perder 3-1 en el Bernabéu. Sobre esto, los que lo conocen indican que es "un comportamiento impropio de él".
La respuesta es la misma cuando se menciona que el presidente del PSG fue investigado por tres juzgados de París tras ser acusado de un presunto secuestro y caso de tortura: "Los medios están contra él, odian que le vaya bien. Todos le insultaron cuando se anunció el Mundial de Catar y tras ver el éxito nadie pidió perdón. Nasser aguanta mucho".
«Aprovecha su poder para intimidar»
Hasta este punto se han leído elogios y buenas referencias del mandamás catarí. Ahora llega la otra cara, esa cruz que muchos han vivido (y sufrido). Al escarbar un poco en la trayectoria del catarí como presidente del Paris Saint-Germain, uno se encuentra con varias acciones reprobables. Una de ellas ocurrió en 2018, año en el que él mismo llegó a vetar la entrada de L'Equipe en algunas ruedas de prensa. Es más, el equipo redactó un comunicado en contra del tabloide francés.
"El Paris Saint Germain duda, una vez más, de la honestidad intelectual de L'Equipe y los motivos ocultos de su línea editorial. Abundan los ejemplos de un tratamiento sin equilibrio y cuyo objetivo es difundir una atmósfera perjudicial. El PSG tiene derecho a cuestionar el enfoque algo esquizofrénico de la redacción", emitieron desde las altas esferas del Parque de los Príncipes.
"Fueron varias las veces que di información que desde el club consideraron dañina y pidió mi cabeza dentro del periódico", confiesa un antiguo redactor de L'Equipe. Esta misma persona recibió presiones por parte del presidente. "Gente de su entorno me hizo llegar su enfado, siempre que puede aprovecha su poder para intimidar y lo suele conseguir", termina.
Enfrentamientos con agentes a cara de perro
Con algunos agentes también aprovecha su rol para presionar en las negociaciones. Así ocurrió en la renovación de uno de sus jugadores más laureados. "Intentamos conseguir un mejor trato para nuestro representado, es una leyenda del club y se merecía un contrato mejor. La respuesta de Nasser fue tajante: 'Vuestro jugador no vale nada, puedo conseguir a mil como él". En ese momento las negociaciones terminaron para siempre. "Con unos representantes es un señor, con otros no los puede ni ver. Yo sé que ha pedido personalmente la cabeza de varios agentes, se suele salir con la suya", añaden desde Europa.
"Al Khelaifi me llegó a decir que si yo seguía intentando hacer la operación con el Barça, Verratti me iba a dejar... Y así terminó sucediendo"
Exrepresentante de Marco VerrattiEste caso no es aislado, con Verratti ocurrió lo mismo. "La actitud del PSG siempre es la de chantaje. Nosotros habíamos decidido ir al Barcelona. Eso, obviamente, no gustó al emir. Al Khelaifi me llegó a decir que si yo seguía intentando hacer la operación con el Barça, Verratti me iba a dejar... Y así terminó sucediendo. Seguro que Marco tuvo miedo, no lo reconocerá, pero es así", recordó Donato di Campli, exrepresentante del italiano.
Pese a todos los escándalos, su figura sigue a flote bien respaldada por uno de los países más ricos del mundo y también por un entorno que lo defiende a capa y espada. Mientras todo el mundo habla, él sigue expandiendo la figura de Catar por el resto del mundo a través del deporte. Y, aunque la gente se ponga en su camino, va a seguir haciéndolo.