SELECCIÓN ESPAÑOLA

Así empezó el apodo de 'Tiburón' que ha revivido a Ferran Torres

El extremo, convertido en un icono para los jóvenes por su cambio de mentalidad, explota una broma de vestuario con sus compañeros del Barça.

Ferran Torres, con Gavi y Balde a su llegada a la concentración. /RFEF
Ferran Torres, con Gavi y Balde a su llegada a la concentración. RFEF
Manuel Amor
Sergio Santos

Manuel Amor y Sergio Santos

En el último partido de la Selección española, en Granada ante Chipre, las pancartas de los niños (y no tan niños) iban dirigidas a prácticamente un único objetivo: Ferran Torres. El atacante del Barça y de La Roja está de moda por su cambio de mentalidad, que empezó con aquel famoso "estoy hecho un toro, nadie va a poder conmigo" que pronunció en el mes de junio, y por su rendimiento goleador, que le ha convertido en el delantero más eficaz de su equipo y en un puntal para De la Fuente.

Ferran ha tirado de orgullo para darle la vuelta a su situación en tiempo récord. En verano muchos le señalaron como uno de los favoritos a salir del Barcelona (en realidad nunca existió esa posibilidad) después de una temporada 22/23 por debajo de lo esperado, con sólo cuatro goles en LaLiga en 33 partidos y en la que adoptó un rol secundario para Xavi. Su reseteo, apoyado en más trabajo físico, una confianza absoluta y el bloqueo a la prensa, le ha llevado a estar sólo tres meses después en uno de los mejores momentos de su carrera.

Desde el principio de esta evolución, Ferran se ha autobautizado en redes sociales con un curioso sobrenombre: Tiburón. El emoticono se repite en todas y cada una de sus publicaciones, la afición le canta "Tibu, Tibu" cada vez que marca o sale a calentar en Montjuïc... y este lunes se presentó con una sudadera con la imagen del depredador en el inicio de la concentración. Su rango ha aumentado a base de mordiscos, pero con la Selección siempre ha respondido: es el 15º máximo anotador histórico (17 goles en 23 apariciones) con sólo 23 años.

Hasta ahora él nunca ha explicado el porqué de este mote, pero Relevo ha podido conocer algunos detalles sobre cómo se cocinó. Todo nació esta pretemporada en una "broma de vestuario" con sus compañeros del Barça, entre ellos un Eric García al que le une una magnífica relación desde que comenzaron a coincidir en las categorías inferiores de La Rojita y que también observó una metamorfosis en Ferran. De ellos nació el apodo y, de tanto repetirlo, el valenciano lo hizo suyo y lo utiliza como una motivación más en su evolución.

Más protagonista

Sus números con el Barça dejan poco lugar a la duda: promedia un tanto cada 111 minutos y es el atacante más eficiente de toda la plantilla de cara a puerta. Entre los goles marcados y los esperados (xG) suma +1,2. Es decir, ha anotado una diana más de las previstas según la estadística avanzada. En el lado opuesto se encuentran Lewandowski (-1,2) y João Félix (-1,8).

Ese papel protagonista con Xavi, que asumirá de nuevo después del parón por la lesión de Lewandowski, quiere repetirlo también con la Selección. En septiembre, De la Fuente le llamó sobre la bocina por los contratiempos físicos de Dani Olmo y Asensio en el primer partido y el de Foios aprovechó como nadie sus minutos: salió en el 61' ante Chipre y marcó en el 73' y en el 83'. Ahora, todavía con el del RB Leipzig y el del PSG en la enfermería, Torres vuelve a la lista y se postula para ocupar un rol destacado en los encuentros ante Escocia (este jueves, 20:45) y Noruega (domingo, misma hora).

Su crecimiento no es una casualidad, sino producto de su clic, de las dobles sesiones para mejorar su físico y la finalización y de su paciencia para no rendirse. La etiqueta de revulsivo se le ha quedado corta a un Tiburón que no deja de enseñar los colmillos: lo que nació en un chascarrillo de vestuario ha quedado como un símbolo del revivir de uno de los mayores talentos del fútbol español. De la Fuente, que le conoce desde que era un niño y le reclamó para la Sub-21, cree a ciegas en él.