El resurgir de Mathys Tel, el delantero que dijo 'no' al Madrid y ahora marca un gol cada siete minutos en Champions
El francés rechazó al Real Madrid para recalar en el Bayern de Múnich, donde pulveriza todos los registros goleadores de Europa.
No hay nadie con mejor racha de cara a puerta en Europa que Mathys Tel. El francés, con apenas 18 años, toca a la puerta de la titularidad en un Bayern de Múnich que sostiene su punta de ataque con la pólvora de un veterano como Harry Kane que, tras pagar 100 millones al Tottenham, está recuperando la inversión puesta en él a base de goles. En segunda fila está Mathys Tel. Por ahora, el futbolista con mejor promedio goleador de toda Europa. Una vitola que se ha ganado tras empujar el balón al fondo de las mallas una vez cada 49 minutos. Una cifra astronómica que aumenta si solo nos centramos en la Champions League, donde suma un tanto cada siete minutos.
Sus datos son inmejorables, teniendo en cuenta que forma parte de la segunda unidad del supercampeón de Alemania. Tel, como le llaman compañeros y técnico, es el revulsivo más efectivo de toda la Bundesliga y Thomas Tuchel ha encontrado en él rasgos que en Harry Kane ya parecen extintos. La cabeza y olfato goleador del inglés las compensa con un instinto innato de cara a puerta y un físico que le permite ridiculizar a la defensa rival en las jugadas al espacio.
Ahora llega la época de recoger los frutos de un esfuerzo que lleva años abanderando. El camino de Mathys Tel estuvo plagado de incertidumbres que solucionó con fe ciega en sus convicciones. Natural de Sarcelles, confeccionó su futbol en la escuela francesa. Su primera gran prueba llegó cuando fichó por el Rennes, en este caso para jugar en el equipo Sub-19. Allí se las vio con compañeros que tenían 17-18 años mientras él acababa de celebrar su quincena.
"Al Madrid le dije que no. Yo quería ir al Bayern sí o sí. En cuanto se fue Lewandowski supe que era el momento adecuado"
Jugador del Bayern de MúnichSu 'no' al Real Madrid
En la cantera del Rennes creció. Allí forjó amistad con Eduardo Camavinga, que jugaba en una categoría superior, y con Loïc Badé, con el que se encontró una vez aterrizó en el primer equipo. Mientras veía que sus compañeros abandonan su estadía en Francia para lanzarse a clubes de mayor renombre, él decidió seguir el proceso natural de llegar a asentarse en la primera plantilla y desestimó las ofertas que llegaron por tentadoras que fuesen.
En la temporada 2021/22 llegó su explosión: nueve goles en 18 partidos hicieron que su nombre resonase en los teléfonos de los directores deportivos de Europa. Dos históricos preguntaron por él, tanto el Bayern de Múnich como el Real Madrid lo quisieron incorporar en sus filas. "Al Madrid le dije que no. Yo quería ir al Bayern sí o sí. En cuanto se fue Lewandowski supe que era el momento adecuado", expresó en el canal de YouTube Carré.
El 'modus operandi' de Robben
La confianza que el Bayern depositó en Tel es tal que desde su primera temporada le ofrecieron llevar el '9' en la espalda. Una propuesta que el jugador declinó tras considerar que debería ganarse ese distintivo en el campo. Precisamente su primer curso con los bávaros no fue del todo bueno: seis tantos en 28 partidos. Con esa situación, jugó un papel clave su ética de trabajo. "Tel no quería irse, decidió luchar para quedarse. Es uno de esos jugadores que dicen: 'Estoy aquí y lo haré", reconoció su entrenador este martes.
Mathys Tel está demostrando que tiene lo que hace falta para ser titular en el Bayern. En lo que va de temporada y con un tercio de los partidos jugados ya ha igualado sus registros goleadores de la campaña pasada. Thomar Muller, la voz con más autoridad en todo el vestuario, tiene los porqués de su gran arranque. "Está obsesionado con los goles. Jugando con Robben imaginábamos que estaba viendo a los compañeros que tenía al lado, pero solo miraba al balón y la portería. A Mathys Tel le pasa lo mismo, debería de seguir así. Tiene un don para la finalización", desarrolló el alemán. Por ahora, el francés está haciendo caso a los veteranos del equipo y, siempre que puede, explota su don de cara a puerta.