FÚTBOL INTERNACIONAL

Union Berlin y Lens, el sueño de vencer a un gigante

Con posibilidades reales de ganar Bundesliga y Ligue 1, ambos conjuntos caminan por el alambre que separa su proeza de la gloria.

Afición del Union y Lens, equipos que sueñan con rozar la gloria ganando la liga alemana y francesa. /RELEVO
Afición del Union y Lens, equipos que sueñan con rozar la gloria ganando la liga alemana y francesa. RELEVO
Fernando Fraile

Fernando Fraile

Puede parecer que los soñadores son simples ilusos amarrados únicamente a la esperanza para lanzarse al vacío, que son unos inconscientes. Para muchos los sueños son solo eso: sueños, y, por suerte o por desgracia, a veces se cumplen. Por desgracia porque sucede muy pocas veces. Por suerte porque, precisamente, su rareza hace anhelarlos con aun más ganas.

Unión Berlín y Lens, dos equipos humildes con mirada firme hacia un sueño. FERNANDO FRAILE ACHAQUES

Racionalidad aparte, Union Berlin y Lens han decidido soñar. Tras finalizar la primera vuelta en sus respectivas ligas, ambos siguen aguantando la mirada a quienes dominan hegemónicos sus competencias nacionales casi por tradición. Apenas son uno y seis puntos los que separan su nombre de hacer historia, de liderar por encima de Bayern y PSG. Sin embargo, hasta la última jornada, seguirá siendo sólo un sueño: una fantasía que al despertar se esfuma, como cuando de niños perseguíamos olas sentenciadas a perderse en la arena.

Die Eisenjungen o «los chicos de hierro»

Huérfanos de complejos, los pupilos de Urs Fischer han situado al Unión Berlín a tan solo un punto del Bayern Munich. Puede parecer una epopeya, pero es que ya llegaron a mantener el liderato hasta siete jornadas consecutivas. Una trayectoria ascendente desde que subieron en 2019. Desde entonces, una onceava, séptima y quinta posición (con clasificación incluida a Conference y Europa League) avalan un sueño que parecía imposible para un club que luchaba por no desaparecer en 2008. El Union y su particular manía por no tener expectativas sino generarlas, por romper la pared cuando parece no haber salida.

Este año han empatado contra el Bayern (1-1), ganado al Borussia Dortmund (2-0) y al Leipzig (2-1). Aún así, para su hinchada, es más importante la identidad del club que sus éxitos. De hecho, sus aficionados, en el momento del ascenso, incluso temían que el equipo perdiese sus valores, se olvidara de su historia, de su esencia. Soñar sí, pero con el tacto del asfalto advirtiendo la crudeza de la realidad.

La grada del Union Berlin exponía «Scheibe... wir steigen auf!» (¡mierda... vamos a ascender!) ante el temor de perder sus valores.  UNION BERLIN
La grada del Union Berlin exponía «Scheibe... wir steigen auf!» (¡mierda... vamos a ascender!) ante el temor de perder sus valores. UNION BERLIN

Un club único cuyo táctica en los partidos orbita alrededor de las palabras del mito Johan Cruyff: "Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay". Sin embargo, como no podría ser de otra forma para el singular Union, el equipo las interpreta a su manera. Y es que para qué complicarse con paredes pudiendo simplemente centrar. Incluso desde tu propia área.

Saques de esquina, faltas laterales, frontales… en Berlín todo vale. Se trata del equipo de Bundesliga que más goles de córner mete (0,44), el segundo que más centros al área intenta (10,78) y el que más centros exitosos al área realiza (3,44) por partido. En otras palabras, guárdense las joyas, flores y bombones. Si quiere regalar algo a los "chicos de hierro", que sea un centro. Da igual si es un balón, un piano o una ferretería. Aquí se remata todo.

El equipo alemán celebrando un gol en el último minuto contra el Monchengladbach (2-1).  UNION BERLIN
El equipo alemán celebrando un gol en el último minuto contra el Monchengladbach (2-1). UNION BERLIN

Además, se debe destacar que en el diccionario de Fischer, el técnico suizo, la palabra "proponer" es demasiado moderna como para registrarse. Urs es un clásico. Defensa de cinco con tres centrales poderosos y dos carrileros que permitan al equipo transitar con velocidad por banda, un mediocentro compacto para encerrar a los rivales en una jaula de piernas, y dos delanteros nacidos entre guepardos para correrlas todas. Y es que son el antepenúltimo equipo con menos posesión en Bundesliga (44%). También el que menos regates intenta (8,56). No obstante, quién necesita llaves teniendo botas. Unas reforzadas con titanio para defender el área. Unas suficientemente poderosas como para reventar la portería rival. No se necesita una puerta, solo una jugada a balón parado para acceder a la victoria.

Estadísticas del Union Berlin en la temporada 2022/2023.  RELEVO
Estadísticas del Union Berlin en la temporada 2022/2023. RELEVO

Entre todos sus jugadores, la mayoría merodeando los 190 centímetros, Trimmel es el único que toma sopa con cuchara. Entre todos sus guerreros, el capitán rezuma clase. El lateral es el máximo asistente del equipo gracias a la delicadeza con la que golpea el balón. Los centros, su especialidad. Su función, ser la lanzadera de un equipo hecho para correr al espacio. En punta, la voracidad explosiva de Jordan y Becker se nutre de su mejor socio. Unos goles al espacio que complementan al balón parado. Unos goles que, según los datos de goles esperados (xG), deberían haber sido solo 14,68, pero que se convirtieron hasta en 31. Unos goles que permiten al Union Berlin soñar.

El capitán, Trimmel, con la mascota del equipo.  UNION BERLIN
El capitán, Trimmel, con la mascota del equipo. UNION BERLIN

Sang et Or o «sangre y oro»

El dorado ejerce tiránico su dominio sobre la gama cromática del Stade Bollaert-Delelis, pero tras el reflejo de grandeza el esfuerzo tiñe con barro algún rincón escondido de su vestuario. Tras cinco años en la segunda división francesa, el Racing Lens consiguió el ascenso en 2020. Dos temporadas después, aún bajo el mando de Franck Haise, el equipo se sitúa tercero a seis puntos del tiránico PSG. Este mismo miércoles -quizá por el mal del comentarista- perdió su segundo partido de la temporada poniendo fin a una racha de hasta 14 partidos sin caer y rompiendo su imbatibilidad como local. Hasta ahora estaban segundos a solo tres puntos. Un tropiezo cruel, pero qué sería de los sueños si no se obcecaran en sentirse inalcanzables.

Se trata del equipo que menos goles encaja de Ligue 1 (15), tumbó al PSG (3-1), goleó al Mónaco (4-1) y dinamitó el Vélodrome de Marsella (0-1). Una hazaña vestida de justicia teniendo en cuenta que es el segundo equipo que más remates solo contra portero genera (3,15) y el cuatro que más pases realiza por partido (575,10 con 58% de posesión media). El Lens es aquel perro que hace de la calle su casa, pero cuya comida son las sobras del mejor restaurante de la ciudad. Humilde, pero con un gusto exquisito por el buen juego. Un juego que enamora.

Jugadores del Lens pugnando con Mbappé por un balón.  LENS
Jugadores del Lens pugnando con Mbappé por un balón. LENS

Su esquema es el mismo que plantea Urs Fischer en el Union, pero la idea es muy diferente. Pueden ponerse el mismo disfraz, no la misma cara. Los centrales sirven para generar superioridad en la salida del balón y contemporizar los ataques. Sus carrileros son lobos hambrientos al espacio, bailarines de claqué en el área. El físico impera en sus mediocentros y la clase en su ataque. Y es que, sumado a su punta, dos delanteros más retrasados engranan el sistema actuando como boya en la frontal creando triángulos con los carrileros y mediocentros para verticalizar las posesiones en el último tercio. Todo ello basado en el manual del fútbol: centro raso atrás desde la línea de cal. En otras palabras, tocar para atacar, acumular para combinar, creer para soñar.

Datos sobre la temporada del Lens en la temporada 2022/2023.  RELEVO
Datos sobre la temporada del Lens en la temporada 2022/2023. RELEVO

El equipo francés es aquella avispa que merodea piscinas. Pueden escuchar su zumbido creyendo que no hará daño, confiando en la canónica regla de la convivencia. Ella solo está tocando entre centrales o encerrada atrás comprobando cómo se mueve el oponente, cómo se posiciona, cómo toma el sol. Sin embargo, cuando parpadea, Openda, el máximo artillero, se desmarca al espacio. Tras él, un enjambre se acerca en tromba mientras la brutalidad brilla en sus pupilas. No atacan de forma constante, pero cuando lo hacen no tienen piedad. El punto de penalti, su escenario de crimen favorito para rematar centros rasos. Lens, el equipo creado para destruir.

Openda es el correcaminos que siempre busca el fallo, Danso la excusa por la que los delanteros apenas consiguen marcar y Fofana, el marcapasos que mantiene el ritmo. Parece que corre despacio, pero siempre llega a todo con unas piernas tan largas como el cuello de un diplodocus, con la mandíbula de un tiranosaurio. Esfuerzo incombustible y uno de los golpeos más temidos desde la frontal. Todo ello escudado en el avión que aparcó en la portería: el portero adicto a volar. Los milagros y su vicio por materializarse en las paradas de Samba.

Jugadores del Lens celebrando el gol contra el Auxurre (1-0).  LENS
Jugadores del Lens celebrando el gol contra el Auxurre (1-0). LENS

El fútbol tiene una particular manía por disfrazarse de vida cotidiana. Esa costumbre por hacer de lo imposible rutina, de mostrar que los grandes lo son, pero no siempre, que a veces los pequeños también ganan. Y es que si ocurre sobre el césped, ¿por qué no iba a suceder en la vida real? Si, al final, Union Berlin y Lens ganan sus respectivas ligas, ¿por qué no íbamos a soñar? Al fin y al cabo, quizá sean las olas las que quieran acercarse a nosotros y por eso, nos buscan en la orilla.