FÚTBOL

¿Cómo han cambiado las reglas del fútbol a lo largo de la historia?

El fútbol que conocemos en la actualidad poco o nada tiene que ver con el que se fundó en un pub de Londres en 1863.

Szymon Marciniak muestra tarjeta amarilla en un partido de Champions League./EFE
Szymon Marciniak muestra tarjeta amarilla en un partido de Champions League. EFE
Javier Mercadal

Javier Mercadal

De unos años a esta parte se ha vuelto muy popular entre algunos aficionados el lema de "odio eterno al fútbol moderno", sin que nadie sepa determinar muy bien cuándo comenzó esa supuesta era moderna o dónde empezó el punto de inflexión. Si hablamos de reglamento, lo cierto es que desde su concepción en un pub de Londres en 1863, existen cambios casi cada año.

El balompié que conocemos en la actualidad puede verse reconocido en el de su concepción original, aunque es un juego mucho más complejo. No solo por la evolución táctica existente en 160 años de historia, sino también por modificaciones cruciales que han orientado el deporte hacia el espectáculo. De hecho, cuando se creó, se trataba de una mera distracción para caballeros: un protodeporte que todavía se debía desligar de lo que finalmente evolucionó en el rugby.

El principal conflicto resuelto en el Freemason's Arms fue ese. En el fútbol solo se iba a permitir el desplazamiento del balón con el pie. Es la base de todo. Probablemente, lo que le hace tan especial, pues el acto de darle una patada al balón es tan primario que puede observarse ya en los niños pequeños, que nada saben de reglas o regulaciones. El espectáculo de masas en el que ha derivado ni siquiera se podía imaginar en el momento de su fundación.

Las 14 reglas fundacionales del fútbol

  • 1. El terreno de juego debe tener un máximo de 200 yardas (183 m) de largo y 100 de ancho (91,5 m); y las porterías: ocho yardas (7,3 m) entre dos postes verticales (no había larguero).
  • 2. El ganador del sorteo inicial elige campo y el perdedor saca con una chut adelante.
  • 3. Tras gol se cambia de campo y saca de centro el equipo que lo haya recibido.
  • 4. Se consigue gol al pasar el balón entre los postes, pero sin ser lanzado o llevado en brazos.
  • 5. Cuando el balón sale de banda, saca el primero que coja el balón y lo lanza al campo en línea recta, no estando en juego hasta que toque el suelo.
  • 6. Fuera de Juego: incurre aquel jugador atacante que esté más adelantado que el balón en el momento de producirse un pase avanzado.
  • 7. Cuando el balón sale por detrás de las porterías, se pondrá en juego con un “golpe franco” por el equipo que lo lanzó. En caso del atacante será a una distancia de 15 yardas (13,7 m) de la portería en línea recta del lugar por donde salió.
  • 8. Fair-Catch: si un jugador coge el balón con las manos directamente en el aire y lo reclama clavando el talón en tierra, tiene derecho a un tiro libre.
  • 9. No se puede avanzar con el balón en las manos.
  • 10. No se puede zancadillear, dar patadas o sujetar a un contrario.
  • 11. No se puede lanzar ni pasar el balón con las manos.
  • 12. No se puede coger el balón del suelo con las manos.
  • 13. Tras botar el balón en el suelo se puede coger con las manos y pasarlo.
  • 14. No se permiten clavos salientes, placas de hierro o gutaperchas (refuerzo de goma) en las suelas o tacones.

Desde los inicios se pudo ver el espíritu del deporte que conocemos hoy en día, aunque las similitudes con el rugby son más que evidentes. Además, se trataba de un fútbol sin porteros. O, al menos, sin un portero reglado, ya que oficiosamente había jugadores que realizaban la rol. En 1871 se modifican las normas para incluir al guardameta, del que inicialmente se dice que "puede coger el balón con las manos para defender su portería". Desde entonces ha habido varios cambios respecto a su función en el campo, claro. Los más recientes, el no permitir coger el balón tras un pase de un compañero (1992) o el no poder sostener el balón más de seis segundos (1997).

También llama la atención que en el fútbol primigenio las porterías no tuviesen larguero. Su introducción obligatoria fue en 1882. Años antes, desde 1866, se había utilizado una cinta para delimitar a qué altura el gol era válido. Hay que tener en cuenta que, en su origen, para conseguir un gol había que sobrepasar la meta con la pelota en conducción, como pasa todavía en el rugby, algo que fue desapareciendo progresivamente desde el inicio.

Creación de FIFA y universalización de las reglas

Evidentemente, en su creación, el fútbol era un deporte británico y su reglamento era discutido y modificado en las islas. Primero en la llamada Football Association (FA), que derivó posteriormente en la federación inglesa, y después en la International Football Association Board (IFAB), fundada en 1886 con la intención de unificar los criterios utilizados en los diferentes países integrados en el Reino Unido. En 1904 se dio un paso más en París con la creación de FIFA, que se adhirió a las normas propuestas por la IFAB, hecho que continúa en la actualidad. De hecho, hasta 1958 las cuatro federaciones británicas podían imponer cambios si votaban de forma conjunta en contra de los deseos de FIFA. Actualmente se necesita el voto favorable de la Federación Internacional como condición sine qua non, aunque este no es suficiente para aprobar cualquier enmienda.

Durante los primeros años, poco a poco, se van introduciendo nuevas normas o figuras, muchas de las cuáles sobreviven temporada tras temporada. Algunas de las más importantes son:

  • 1870: se prohíbe coger el balón con la mano en cualquier situación
  • 1872: se introducen los córners
  • 1873: el saque de banda se otorga al equipo que no lanzó el balón fuera del campo
  • 1874: se introducen el tiro libre indirecto para todo tipo de falta o fuera de juego (hasta entonces solo se usaba para las manos)
  • 1881: se introduce la figura del árbitro. Además, se recoge por primera vez los conceptos de amonestación por conducta antideportiva o expulsión por conducta violenta
  • 1889: se contempla la expulsión de un jugador por una conducta antideportiva repetida
  • 1891: se introduce el penalti por mano o falta a menos de 11 metros de la línea de gol
  • 1897: se recoge por primera vez el número de jugadores (11) y la duración del partido (90 minutos)
  • 1902: se instaura el área con las medidas actuales
  • 1912: el portero solo puede coger el balón dentro de su área

En 1932 las reglas del fútbol fueron reescritas en su totalidad. Las modificaciones que se habían ido realizando año a año habían distanciado al deporte del rugby casi por completo, creando un juego nuevo que necesitaba de un reglamento ad hoc. En 1997 se volverían a reescribir, siendo el documento saliente el mismo que se utiliza en la actualidad, con ligeras variaciones. Todos los años, la IFAB se reúne para modificar aquellas reglas que considera confusas, obsoletas o entiende que van contra el espectáculo.

Cambios en el fuera de juego

Una de las normas más controvertidas en la historia del fútbol ha sido el fuera de juego. Presente desde sus inicios, se trata de la regla que más modificaciones ha tenido a lo largo de la historia. La tendencia siempre ha sido a flexibilizar qué era fuera de juego y qué no, partiendo de la base de que en su concepción solo el estar más adelantado que el balón a la hora de producirse un pase avanzado ya era posición ilegal.

Rápidamente esta posición inicial fue variada y en 1886 se estipuló que el jugador estaría en posición legal siempre y cuando hubiese tres defensores (incluyendo al portero) por delante de él al recibir un pase adelantado. Algo que sería simplificado en 1925, año en el que se determinó que el último jugador de campo del equipo rival delimitaría la línea imaginaria de fuera de juego. En 1990 se volvió a realizar un nuevo cambio significativo, permitiendo al delantero estar a la par con el último defensa rival.

En la actualidad, la regla 11 de la IFAB señala que: "un jugador estará en fuera de juego si: cualquiera parte de su cabeza, cuerpo o pies se halla más cerca de la línea de meta contrario que el balón y el penúltimo adversario. No se tendrán en consideración las manos ni los brazos de los jugadores, incluidos los de los guardametas". Existen excepciones, claro. No hay fuera de juego en un saque de portería, un saque de meta o un saque de banda. Tampoco se considerará offside si el balón viene de un contrario en un error, salvo que se trate de una "salvada" o un rebote.

La implantación de la tecnología ha avivado el debate respecto al fuera de juego en los últimos años. Especialmente en el uso de las líneas tiradas por ordenador para determinar si el atacante está o no en posición legal. Lo es, sobre todo, porque se considera una apreciación muy estricta de una norma que, en su desarrollo histórico, ha tendido a favorecer el fútbol de ataque y, sobre todo, el espectáculo. ¿Existe una ventaja real entre dos líneas que, en ocasiones, les separan unos milímetros de diferencia?

Cómo Italia '90 cambió las reglas del fútbol

Un motivo frecuente de toda modificación del reglamento es hacer del fútbol un espectáculo más atractivo para los aficionados. Esto se vio reflejado especialmente tras el Mundial de Italia '90, considerado ampliamente como el más aburrido de la historia. Se trata, todavía, de la cita mundialista con menos tantos por encuentro, con una media de 2,21 goles por partido.

FIFA metió mano en el asunto y tomó varias medidas que cambiarían el juego para siempre. La primera de ellas, se prohibió que el portero cogiese el balón con las manos tras el pase de un compañero. Hasta ese Mundial, los equipos que iban ganando podían recurrir al pase al guardameta para arañar unos segundos y tranquilizar las cosas. Esto, obviamente, ralentizaba el juego y hacía huir a los espectadores. La norma entraría en vigor finalmente en 1992, haciendo del fútbol algo mucho más dinámico.

El otro cambio significativo derivado de Italia '90 fue el otorgar tres puntos a la victoria de un equipo, en lugar de los dos que se daban hasta entonces. Pese a que Inglaterra venía haciéndolo en su liga desde 1981, la necesidad de premiar el ataque hizo que, finalmente, en 1994 se implantase esta medida a nivel global. Con ella en vigor, una victoria equivalía a tres empates, lo que hizo que los equipos asumiesen más riesgos y, por tanto, los partidos resultasen más abiertos.

Introducción de las sustituciones durante los partidos

Durante gran parte de la historia del fútbol, las sustituciones no estaban permitidas durante los partidos. Comenzaban 11 futbolistas y esos mismos 11 debían terminar el encuentro. No fue hasta 1965 que, en Inglaterra, comenzaron a permitirse los cambios. Primero, única y exclusivamente por lesión de un jugador. Más tarde, en 1967, también por motivos técnicos.

En 1968 se dio un paso más y se aumentó a dos el número de sustituciones permitidas, algo que generó la creación del banquillo de suplentes. Estas novedades se vieron reflejadas en el Mundial de México 70, el primero en el que las selecciones pudieron hacer cambios. La Unión Soviética fue la primera en realizar una sustitución en la historia de los mundiales, cuando Anatoli Punzach entró en el terreno de juego por Víctor Serebrjanikov en el minuto 46 del partido inaugural contra el anfitrión.

Pese a estar permitidos, los cambios fueron residuales durante un tiempo. A los entrenadores les tomó un tiempo averiguar cómo utilizar la nueva norma en favor de sus equipos. También esta cambió. En 1994 se permitieron dos sustituciones más una adicional si se trataba del portero. En 1995 se excluyó la excepción y se permitieron tres cambios en total, sin importar del jugador que se tratase.

La norma permanecería estable hasta 2020. Con la pandemia del Covid-19, la IFAB aprobó la implantación de cinco sustituciones como medida temporal. Los jugadores volvían a la actividad tras un periodo de parón obligatorio y, además, había previstos varios partidos aplazados en poco tiempo, por lo que existía el miedo a lesiones. La medida, que podía tener sentido en un contexto como lo era la vuelta al fútbol tras un periodo de confinamiento, se mantuvo para las siguientes temporadas hasta hacerse permanente. Muchas voces discordantes han apuntado que se trata de una regla injusta, ya que favorece a los equipos más poderosos que, por norma general, tienen mejores jugadores en el banquillo, por lo que cuentan con más armas para reconducir un encuentro que se les ha complicado.

Definición por penaltis

En la actualidad estamos acostumbrados a ver cómo en una eliminatoria, si ninguno de los dos equipos es capaz de imponerse en el marcador, ésta se dirime desde los once metros. Sin ir muy lejos, Argentina logró así su tercera estrella en Qatar 2022 tras imponerse a Francia en los penaltis. Sin embargo, este método de desempate es relativamente moderno. De hecho, no fue registrado formalmente hasta 1970, cuando el árbitro alemán Karl Wald lo propuso a la Federación Bávara de Fútbol. El primer Mundial que adaptó el formato fue Argentina 1978, aunque en aquella ocasión no fue necesario. Sí se utilizó en España 1982, cuando Alemania Occidental eliminó a Francia (5-4) en semifinales tras haber empatado a tres al término del tiempo extra.

Sin embargo, existe un precedente histórico anterior a la idea de Wald. Concretamente, en el Trofeo Carranza. El periodista y directivo del Cádiz Rafael Ballester ideó un método de desempate para el mítico torneo gaditano muy similar al que se utiliza en la actualidad. En este caso, se trataba de un desempate consistente en cinco lanzamientos desde el punto de penalti, aunque en aquella ocasión se realizaban de forma consecutiva y cada equipo en una portería. La primera tanda de penaltis se celebró en 1962 y el Barcelona se impuso al Real Zaragoza al marcar sus cinco intentos, por cuatro de los aragoneses.

Tecnología línea de gol

Parece claro que el futuro del fútbol pasa por la aplicación de la tecnología al juego. El ejemplo más claro es el sistema automático de detección de goles, según el cual un circuito integrado en el balón señala cuándo ha traspasado la línea de gol por completo. De esta manera, se busca eliminar de una vez por todas los llamados goles fantasma, aquellos en los que no estaba claro si la pelota había entrado en su totalidad dentro de la portería o no.

El más famoso de toda la historia es el tanto de Geoffrey Hurst que dio el Mundial de 1966 a Inglaterra. Todavía resulta imposible saber si aquel balón entró o no, aunque sí subió al marcador y puso el 3-2 para los locales en la prórroga. El propio Hurst marcaría un cuarto gol que dio al combinado inglés su único título mundial.

La llegada del VAR

No obstante, no ha habido revolución más reciente en el fútbol que la implantación del videoarbitraje o VAR. Pensado para reducir la polémica al minimizan los errores arbitrales, su aplicación ha causado el efecto contrario entre los aficionados. De hecho, no son pocas las voces que abogan por su eliminación al haber incrementado la sensación de injusticia cada vez que un error o disparidad de criterio sucede.

El VAR llegó a la Liga en la temporada 2018/19 y se aplica en cuatro supuestos: señalización de penaltis que no han sido vistos por el árbitro principal, identificar acciones merecedoras de tarjeta roja directa, determinar si un gol es legal o evitar posibles confusiones de identidad por parte del colegiado.