Los árbitros ya no tendrán piedad con las pérdidas de tiempo e IFAB manda un mensaje a los porteros: "Pasan por alto la regla"
Las normas del fútbol castigarán a los guardametas que retengan el balón más de ocho segundos con un córner en contra.

El fútbol no para y no le queda otra que reinventarse para seguir en pie y ser capaz de sobrevivir a todo el ruido que hay alrededor y las múltiples opciones con las que cuentan los jóvenes. No siempre es tan sencillo. Por un lado están las nuevas competiciones, que acaban encontrando trabas como la Superliga, o problemas con los propios protagonistas como el Mundial de Clubes. Y, por otro, las reglas y sus cientos de variantes que puedan ayudar a hacer del deporte algo más atractivo sin caer en las leyes de la Kings League. IFAB, tras su Asamblea General anual, ya había presentado los cambios más básicos, pero no ha sido hasta este miércoles 26 de marzo cuando ha detallado exactamente lo que regirá el fútbol de siempre con su toque de innovación.
Para empezar hay un matiz importante: no es obligatorio que solo los capitanes puedan acercarse y hablar con el árbitro. Se aplicará en las competiciones que así lo deseen, que serán la mayoría. En España, por ejemplo, ya se ejecuta. Continúa IFAB exponiendo lo que ya se sabía. Los porteros podrán tener ocho segundos el balón en la mano en lugar de seis y el castigo no será un penalti con barrera sino un córner. La intención es señalar más, no hacer oídos sordos a la infracción.
Hay algún pequeño cambio más a ejecutar. Por ejemplo, si un miembro del banquillo toca el balón sin ánimo de acción antideportiva justo cuando está a punto de salir por línea de fondo o banda será tiro libre indirecto para el rival, pero sin amonestar. U otros detalles menores. Por otro lado, otra revolución más sonada es que se presenta de forma oficial que las competiciones puedan anunciar públicamente las decisiones del VAR a través de la megafonía del estadio.
Now available for download: the official summary of changes and clarifications to the Laws of the Game 2025/26, effective from 1 July
— The IFAB (@TheIFAB) March 26, 2025
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Detalles sin importancia más allá de las reglas referentes a capitán y porteros, aquellas que han sido especificadas más concretamente por IFAB. En relación a la primera, el organismo regulador de las normas del fútbol especifica que el deporte actual lleva a los futbolistas a correr de forma habitual en dirección a los colegiados "a quienes rodean y acosan". Con el espíritu de la norma expuesto, se marcan las pautas que parten del sentido común: sí se permite la comunicación normal entre jugadores y árbitros, "una interacción se sigue considerando importante". Eso sí, una cosa es el diálogo, pero la desaprobación con palabras o acciones se saldará directamente con tarjeta amarilla.
IFAB remarca también que los árbitros explicarán las decisiones importantes no solo a los capitanes, sino también a los jugadores implicados de forma directa en la acción en cuestión. Dicho lo cual, más allá de eso se hace énfasis en que el árbitro tiene potestad para que los jugadores no puedan acercarse a él y que los capitanes deben colaborar activamente en que esto ocurra. El reglamento también entrega poderes a los colegiados para amonestar a todo aquel que no respete lo expuesto e incluso puede solicitar a los portadores del brazalete a que reúnan al resto de compañeros en un corrillo para que expliquen una decisión o les pida cambiar el comportamiento. En caso de que sea el portero el capitán, un jugador de campo asumirá tal rol.
La norma que los árbitros nunca aplican
Con mucho más detalle, IFAB se ha encargado de detallar al milímetro los motivos que le han llevado a cambiar de arriba a abajo la norma de los porteros. Para empezar porque ya cuenta de base con un "se ha aplicado en contadas ocasiones", y para seguir porque todos entendían ya que se trataba de una ley desfasada y que apenas nadie conocía por todas sus rarezas. "Los guardametas pasan por alto la regla", sentencia el organismo, que tiene claro que se había ido de las manos (nunca mejor dicho) lo de las pérdidas de tiempo. Tanto es así que lucharon en la Asamblea por reducir esta lacra, pero resulta tan difícil de especificar en otros campos... Un pequeño paso adelante.
Confirma el documento oficial que las pruebas han resultado un éxito y que ahora los árbitros tienen la indicación directa de ser contundentes y no levantar la mano bajo ninguna circunstancia. De hecho, ya avisarán a los guardametas indicando con su mano los segundos que están consumiendo. "Como los árbitros no estaban imponiendo esta disposición, los porteros retenían el balón durante mucho más de seis segundos para perder tiempo o ralentizar el partido, sobre todo cuando su equipo iba ganando. Esta situación frustraba a jugadores, entrenadores y aficionados", comentan a la pregunta que ellos mismos se hacen sobre por qué ha cambiado esta regla.
Si hasta le echan un capote a los árbitros justificando que fuera la norma de nunca aplicar: "Conceder un tiro libre indirecto dentro del área resulta un castigo demasiado severo, pues para el rival supone una ocasión realmente buena de marcar un gol. La antigua Regla se percibía injusta y excesiva para la infracción que regulaba, puesto que el equipo atacante no tiene la posesión ni posibilidad alguna de conseguirla cuando el guardameta retiene el balón en las manos".
139th Annual General Meeting of The IFAB - Highlights pic.twitter.com/bIwmuIiOF3
— The IFAB (@TheIFAB) March 1, 2025
¿Y por qué ese castigo? IFAB replica: "Se eligieron los saques de esquina porque los porteros no querrán que se les sancione con uno de ellos, además son fáciles de gestionar y se pueden organizar más rápidamente que un tiro libre indirecto en el interior del área". Ahora, perder tiempo será más complicado. No habrá piedad.
La estadística no engaña
Cuando IFAB coloca en período de prueba oficial una norma no es que sea un simple protocolo para finalmente aplicar más bien lo que les apetezca. Ni muchísimo menos: ¡se ha probado en más de 400 partidos oficiales tanto en Malta, como en Italia, como en Inglaterra! Es un control exhaustivo, estudiando cada caso, preguntando a los protagonistas. Y en este plazo de estudio de la norma de los porteros han fijado tres lapsos de tiempo diferentes, que hacen referencia al comportamiento de los guardametas.
Si un portero recoge el balón con las manos, puede soltarlo entre el primer y el cuarto segundo si quiere iniciar un contraataque fulgurante. Si por el contrario tarda entre cinco y ocho segundos implica que quiere soltar rápido el balón, pero se encuentra con la dificultad de ver a alguno disponible o algún futbolista se le interpone por medio, sobre todo en faltas o saques de esquina. Si tarda más de ocho segundos responde a la intención de perder tiempo de forma intencionada o pretende ralentizar el ritmo del partido.
Este estudio es el que ha llevado a IFAB a establecer el nuevo límite a ocho segundos, informando a su vez que en Italia el guardameta soltó la pelota a los cuatro segundos en un 61% de los casos. También presenta la normalidad alarmante de que se retenga el balón durante más de veinte segundos.