¿Qué es la busiana y por qué es un símbolo del Real Madrid?
La afición merengue se congrega en los alrededores del Santiago Bernabéu para acompañar a su equipo en la llegada en autobús al estadio.

El 30 de abril de 2013 no fue un día cualquiera. El Real Madrid jugaba la vuelta de las semifinales de Champions contra el Borussia Dortmund en el Bernabéu, tras encajar un severo 4-1 en la ida. El equipo blanco encaraba el duelo decisivo en casa, y plantilla y afición convocaron un recibimiento multitudinario para obrar la remontada, justo en la llegada de los jugadores al estadio.
Así se bautizó el término 'busiana', dicen que inventado por el tuitero 'Season', muy conocido en la comunidad madridista. La afición merengue se concentró en el momento que el primer equipo del Real Madrid llegaba al Estadio Santiago Bernabéu en autobús, y la gente les alentaba desde las calles. Del autobús, a la 'busiana' en las noches de Champions League.
Bengalas, pancartas y cánticos que invocaban la remontada del Madrid contra el Borussia Dortmund, con José Mourinho como entrenador. Los blancos vivieron un recibimiento emocionante, que inició una tradición que se remonta hasta ahora. La afición madridista se congrega en las calles que rodean el Bernabéu, preparados para el momento en el que llega el autobús de los jugadores al estadio.
El 30 de abril el Real Madrid no logró culminar la remontada, con un resultado favorable de 2-0, insuficiente para el 4-1 de la ida que le dio el pase a la final al Borussia Dortmund. Pero marcó un día muy especial en la historia reciente del cuadro merengue. De ahí en adelante, las 'busianas' representan una liturgia esencial de las noches de Champions en el Bernabéu.
En esta edición ya se ha llevado cabo alguna, como la que se vivió en el pasado duelo de dieciseisavos contra el Manchester City, con resultado atronador a favor de los blancos: goleada sobre el césped y ambiente brutal con la afición. Ante el Atlético de Madrid se esperaba un recibimiento aún mayor, al ser el derbi de la capital y su rivalidad más ardiente en los últimos meses. Y la hinchada merengue no defraudó.
Miles de personas coparon la calle Concha Espina y la plaza de Los Sagrados Corazones. No faltaron las bengalas, las bufandas y los gritos ensordecedores. El ambiente no se apagó hasta casi la hora del partido, y se trasladaron también a la calle Marceliano Santa María, donde suele concentrarse la afición antes de los encuentros. Ni la lluvia pudo detener a la afición madridista, que resistió la tempestad y aguantó hasta que los suyos llegaron en el autobús al Bernabéu.