Davide Ancelotti también se consagró en Mánchester con un 'papelito' y el ejemplo de su padre: "Con 30 años menos también era así"
El segundo entrenador del Real Madrid se hizo notar en la gesta del equipo madrileño en el Etihad.

Manchester-. Andriy Lunin y Antonio Rüdiger fueron los protagonistas principales de la inolvidable función del Real Madrid en el Etihad Stadium. Ellos le dieron el pase al equipo blanco, gracias a una actuación heroica durante el partido y también en la decisiva tanda de penaltis. Pero hubo un protagonista más en el cuadro merengue: Davide Ancelotti.
El segundo entrenador del Real Madrid, e hijo de Carlo Ancelotti, sorprendió por su desempeño en Manchester. Él fue quien eligió a los lanzadores de penaltis, con el papelito que mostró a los jugadores antes de la tanda, y salió en zona mixta a hablar con los medios como si fuese el técnico principal de los blancos.
El rol de Davide, según cuentan desde la caseta, es capital en el vestuario del Real Madrid. Lleva la voz cantante en los entrenamientos y es un pilar táctico en los planes de Ancelotti. En el Etihad se le vio en todo su esplendor. Tanto en el césped como en las zonas de prensa del estadio.
El semblante tranquilo de Ancelotti contrastó con el arrojo de su hijo en la zona técnica. Durante toda la batalla contra el Manchester City, era Davide quien se revolvía desde la banda en busca de soluciones al dominio local. Exponía sus ideas con vehemencia, ni más ni menos que a su padre. No paraba de moverse por el área técnica, activo y enérgico.
La madera de primer entrenador de Davide Ancelotti
Después, su rol central en la previa de los penaltis. Él dio la última palabra para los pateadores, dialogando con Militao y Valverde, que finalmente no tiraron. Uno por el conocimiento de su compatriota Ederson, y el otro por puro cansancio. Más tarde, entre bambalinas ante la prensa.
"Cuando quedaban cuatro o cinco minutos, empiezas a pensar, y puse esos cinco lanzadores. Bellingham es lanzador, Lucas es lanzador, Modric también. Nacho es un jugador de experiencia y personalidad, y en el entrenamiento veíamos que va decidido a un lado. Y Rüdiger es un jugador con huevos", comentó al término del choque.
Davide se mostró natural ante los medios y hasta le preguntaron cómo era personalmente, tras haberle visto tan activo en el encuentro, y comparándole a su padre. El italiano siguió el ejemplo de Ancelotti y salió con gracia de la intervención. "Cuando mi padre tenía 30 años menos también era así", se arrancó.
Del Etihad, el Real Madrid sacó una nueva semifinal de Champions, la duodécima de las últimas catorce, y tres protagonistas inesperados: Lunin, Rüdiger y Davide Ancelotti, con madera de primer entrenador.