CHAMPIONS | REAL MADRID 5 - DORTMUND 2

Lo de siempre en el Bernabéu: el Real Madrid empata en ¡108 segundos! y remonta en el 83'

El público silbó de forma generalizada tras el 0-2. Rüdiger y Vinicius empataron luego y Lucas colocó un 3-2 que puede suponer un punto de inflexión.

Lucas, en el momento de marcar el 3-2. /REUTERS
Lucas, en el momento de marcar el 3-2. REUTERS
Manuel Amor

Manuel Amor

El Real Madrid ha vuelto a recurrir a Europa, su lugar fetiche, para obrar su enésima remontada épica. El equipo de Ancelotti pagó una primera parte plana, sin ideas y desastrosa a nivel defensivo y se marchó claramente por detrás al descanso contra el Dortmund (0-2); Malen, en el minuto 30, aprovechó una acción que nació de una pérdida de Lucas para llevar la música de viento al Bernabéu y Gittens silenció definitivamente el coliseo en el 34. Rüdiger recortó luego distancias en el 59:15 con un cabezazo a centro de Mbappé... y Vinicius empató en el 61:03 tras una jugada por la derecha. Los blancos solucionaron su drama en 108 segundos, Lucas colocó el 3-2 en el 83' y Vinicius puso la guinda con el 4-2 en el 85'.

En el primer acto los blancos sufrieron en defensa, como de costumbre, y ofrecieron pocos detalles para la esperanza en ataque. El entrenador salió con los cuatro artistas de inicio (Rodrygo, Bellingham, Vinicius y Mbappé), aparcó el físico de Tchouameni para apostar por el talento de Modric... ¡y su equipo apenas disparó una vez a puerta en los primeros 45'! Sólo Vinicius, en un par de acercamientos que pegaron en los defensores amarillos, creó algo de peligro hasta el 37', cuando los merengues rozaron el 1-2 con dos tiros que se estrellaron en la madera.

Ahí, primero Rodrygo y luego Bellingham, sí achacaron a la mala fortuna que sus golpeos no se colasen por poco en la meta de Kobel. Hasta ese momento y sin necesitar una reacción urgente, los locales se asomaron más bien poco por el área rival y pagaron la falta de criterio en la elaboración. Sin masticar el fútbol, los envíos en largo de Militao y Rüdiger se convirtieron en el arma para tratar de marcar. Y los de arriba no consiguieron aprovechar sus pases, ya fuese por falta de precisión de los centrales en los desplazamientos o por errores propios en la fase ofensiva.

Atrás, el equipo volvió a ser un drama (sólo han dejado la portería a cero en uno de los últimos ocho partidos). Courtois pudo hacer poco para evitar los dos tantos de los borussers y hasta sacó una manopla sensacional para evitar el 0-3 de Gittens al filo del descanso. Lucas no convenció en el lateral derecho, Militao y Rüdiger sufrieron con el poderoso Guirassy y el centro del campo no contuvo. El retorno a la línea de cuatro, después del experimento con Tchouameni incrustado en la zaga en Vigo, tampoco funcionó, como la inexistente presión de los delanteros.

Pitos

El Bernabéu, disconforme con lo que veía, silbó de forma generalizada tras el 0-2. Aunque Vinicius trató de levantar al público son sus habituales gestos hacia el graderío, la sensación entre el madridismo era de enfado y frustración. Una derrota puede complicar seriamente el camino en la nueva Champions, consumado ya un tropiezo en la segunda jornada en Lille (1-0) y con Liverpool y Milan en el horizonte. Otro que se mosqueó, Courtois: exigió mucho más a sus compañeros después de la parada que regateó la pesadilla que hubiese supuesto un tercer tanto. Los blancos arreglaron luego el mosqueo con una arrancada de furia, talento y corazón para establecer el 2-2 y remontar. Con su doblete, Vinicius superó a Amancio y Santillana y se convirtió, con 23 goles, en el séptimo máximo realizador del Madrid en la Copa de Europa.