GIRONA - SLOVAN BRATISLAVA

El llamamiento de Míchel y Stuani surte efecto: ambientazo de Champions en Montilivi

El conjunto de Míchel se enfrenta al Slovan Bratislava en la tercera jornada de competición europea.

Aficionados del Girona esperando al autobús. /RELEVO
Aficionados del Girona esperando al autobús. RELEVO
Marc Mosull

Marc Mosull

Además del resultado, la lluvia y la hora (18:45) aguaron el debut en Champions del Girona, ante el Feyenoord, en Montilivi, que ofreció un ambiente frío y con bastantes asientos vacíos. Era el primer partido de la historia como local del conjunto gerundense y tenía que ser una gran fiesta, pero no lo fue. El propio club, al día siguiente, aclaró lo sucedido con los huecos en la grada de su estadio a través de un comunicado.

Recibimiento al Girona en Montilivi. RELEVO

Ayer, a 24 horas del comienzo del encuentro, todavía quedaban unas 600 entradas a la venta para el partido de este miércoles ante el Slovan de Bratislava, el menos atractivo de los cuatro a disputar en el feudo gerundense en la primera fase de la Champions League, lo cual amenazaba con que se repitiese el ambiente gélido del día del Feyenoord.

Preguntado al respecto en sala de prensa, Míchel dejó claro que no tenía ninguna duda de que se iba a colgar el cartel de no hay billetes: "Creo que llegaremos al lleno, quiero pensar que será así. Necesitamos de nuestra gente más que nunca. Seguro que estarán con nosotros. Pienso que va muy bien la venta de entradas y haremos lleno".

El vallecano puso en valor la competición y el momento histórico que está viviendo el equipo que dirige: "Jugar Champions con el Girona no puede ser un partido más. No quiero pasar de puntillas por esta competición y que la gente no le dé el valor que tiene. Creo que tiene muchísimo valor que el Girona esté jugando la Champions, muchísimo".

La afición del Girona respondió a la llamada de Míchel y a tres horas del comienzo del encuentro, el club anunció a través de Twitter que había vendido todas las entradas con el mensaje "¡Montilivi vivirá un gran ambiente esta noche!". A esa hora, sobre las seis de la tarde, no eran pocos los que ya merodeaban por los aledaños del estadio para recibir a sus jugadores, tal y como les pidió Stuani a través de otro tweet. "Estáis convocados", escribió.

La recibida al autobús de los jugadores fue multitudinaria. Una marea de gente esperaron al vehículo que dirigió a sus jugadores hasta Montilivi y los recibieron con cánticos, bengalas y botes de humo. Un verdadero infierno rojiblanco para una noche que, esta vez sí, pinta a histórica. Nada que ver el ambiente con el del día del Feyenoord. Desde las horas previas fue una fiesta que debería coronarse con el primer triunfo del Girona en Champions, lo cual sería verdaderamente histórico. Su afición pone todo de su parte para que así sea.