Triunfó en las inferiores de Portugal, jugó en siete posiciones, no falla un penalti y reta a Ederson
Diogo Gonçalves es clave en el Copenhague, la cenicienta de los octavos de Champions que enfrentarán al último campeón.

Diogo Gonçalves es uno de esos casos que un jugador que pasa por todas las categorías inferiores de su selección no llega a la absoluta. Disputó partidos en la Sub-15, Sub-16, Sub-17, Sub-18, Sub-19, Sub-20 y Sub-21, siendo una de las figuras de esta última, compartiendo equipo con Diogo Jota, Joao Felix, Gedson Fernandes o André Horta, por poner varios ejemplos.
Pero su progresión se 'estancó' o más bien no siguió los cánones establecidos. Porque ser jugador de una selección absoluta como la portuguesa es muy complicado. Diogo Gonçalves, de la cantera del Benfica, nunca tuvo oportunidades en Da Luz, en un equipo exigente. Y emigró para jugar en el Forest para después volver y despuntar en el Famalicao. Una vez terminados estas cesiones, el Copenhague apostó por él y ahora, en Dinamarca, es una de las grandes figuras del equipo que está siendo sensación en Europa.
Antes de enfrentarse al Manchester City en los octavos de final, Diogo atiende a Relevo para hablar de su carrera y esta eliminatoria. La cenicienta contra uno de los dos máximos favoritos para levantar la Copa de Europa. En 45 partidos lleva 17 tantos y ocho asistencias, todo esto en temporada y media, demostrando que su calidad, la que demostró cuando era más joven, todavía perdura.
¿Qué te llevó a dejar el Benfica, uno de los grandes de Europa, por el FC Copenhague hace un año?
Era el momento adecuado para tomar un nuevo rumbo en mi carrera. No fue fácil decir adiós al Benfica, donde pasé gran parte de mi vida y fui muy feliz, pero por otro lado, y como ya tuve la oportunidad de decir, no me arrepiento de haberlo hecho. Quería jugar más, tener nuevos estímulos en mi carrera y, al final, este era el proyecto adecuado para mí. Estoy muy contento aquí.
¿Cómo fue la adaptación, cómo te trataron cuando llegaste?
Llegué con la responsabilidad de venir de un club como el Benfica, pero también con la confianza de la gente que apostó por mí. No voy a decir que fue fácil, sobre todo porque tuve una lesión que me preocupó al principio, pero luego con trabajo y el apoyo del entrenador y de mis compañeros las cosas empezaron a salir.
El Copenhague fue uno de los equipos sensación de la fase de grupos de la Champions, procedente de las rondas de clasificación. ¿Creían que podían llegar a octavos en un grupo en el que estaban el Bayern de Múnich, el Manchester United y el Galatasaray?
Creer, siempre creemos. En el fútbol no se puede ser de otra manera. Sabíamos desde el principio que iba a ser difícil, pero llegamos a la fase de grupos con buenas sensaciones desde la fase de clasificación. El sorteo de Turquía, en la primera ronda, nos hizo creer que teníamos algo que decir en el grupo. Con la victoria en casa contra el Manchester United ganamos aún más confianza y la clasificación se acabó produciendo. Para un club como el Copenhague es importante volver a estar en octavos de final, algo que ya ha conseguido por segunda vez en su historia. Estamos orgullosos de lo que estamos haciendo.
¿Cómo analizas al Manchester City? ¿Qué posibilidades tiene el Copenhague de alcanzar los cuartos de final?
¿Qué podemos decir? Son los actuales campeones de Europa, todo el mundo sabe cómo juegan, pero pocos pueden pararlos. Ganaron todos los partidos de la fase de grupos y eso lo dice todo sobre su calidad. Queremos ser la excepción y superarlos, pero será difícil, lo sabemos. También es difícil puntuar en Múnich y lo hicimos, también es difícil ganar al Manchester United y ganamos. Van a ser dos partidos muy duros, y a pesar de que el favoritismo está todo de su lado, queremos estar en la siguiente fase y vamos a trabajar para ello.
Creció con Rúben Dias en las categorías inferiores del Benfica. ¿Cómo será tener que jugar contra él? ¿Y también contra Bernardo Silva?
Siempre es especial cuando te enfrentas a tus amigos y antiguos compañeros de equipo. Sin embargo, cuando el árbitro pita el final, las amistades quedan atrás. Ellos quieren ganar, yo también. Rúben es uno de los mejores centrales del mundo, no me sorprende el nivel que ha alcanzado..., y sólo va a mejorar. Bernardo, que es una de las generaciones por encima del Benfica, también es uno de los mejores del mundo.... Será bueno volver a verlos, pero la amistad la guardaremos para después de los partidos [risas].
Es el lanzador de penaltis del equipo. ¿Se ha imaginado alguna vez tener que enfrentarse a Ederson? Quién, por cierto, también se formó en el Benfica.
Ser del Benfica tiene estas cosas. Es señal de que el Benfica trabaja muy bien en la formación y tiene sus talentos repartidos por todo el mundo. Si tengo que enfrentarme a Ederson, que así sea... y ojalá gane [risas].
¿Ha intercambiado mensajes o alguna apuesta con Rúben Dias?
Todavía no. Ya tendremos tiempo de hablar después de los partidos.
¿Qué puede esperar el City en los partidos contra el FC Copenhague?
Puede esperar un equipo con ambición, como él, y que lo dejará todo en el campo para que sus aficionados se sientan orgullosos.
Ya has jugado en Inglaterra, en el Nottingham Forest, regresaste a Portugal y ahora juegas en Dinamarca. ¿Qué ambiciones tienes para su carrera?
Estoy muy contento aquí en Dinamarca, y muy centrado en ayudar al equipo a lograr sus objetivos, no sólo en la Liga de Campeones, sino también en la Liga. Queremos volver a ser campeones. Mirando mi carrera y dónde me gustaría jugar algún día, los cinco grandes siempre son atractivos, pero la liga española es la que más me gustaría probar.