Los ultras del PSG: manos manchadas de sangre en batallas internas y un camino hacia el apoliticismo
El CUP es el único grupo ultra presente en el estadio, después de un silenciamiento y una purga que se alargó durante años.

"Este innoble Barcelona, tantas veces favorecido por el arbitraje, debe sentirse en territorio algo más que hostil", rezaba el comunicado de Collectif Ultras Paris, el ala más radical de la afición del PSG. Los seguidores parisinos ya han movido la primera ficha para caldear un partido que, con los precedentes de los últimos años, ha ido escalando su grado de rivalidad. El CUP ya calienta, mientras que también se espera que algunos Boixos Nois viajen hasta París entre los 2.000 culers que tienen entrada.
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— Collectif Ultras Paris (@Co_Ultras_Paris) April 7, 2024
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El Collectif se sitúa detrás de una de las porterías del Parque de los Príncipes. Son un grupo con cierta ascendencia en el club, aunque no deportiva. En la grada hay personas con antecedentes, ya que al no haber tenido incidentes vinculados con el fútbol -aunque hay casos excepcionales- pueden entrar al estadio. El CUP es el resultado de años de peleas internas entre ultras del propio PSG, incluso con fallecidos.
Dos grupos radicales con tendencias opuestas compartían grada
Hasta su disolución, entre la afición radical del equipo parisino había dos facciones marcadas: Kop of Boulogne y Auteuil. Los primeros nacieron a finales de los 70, con una clara tendencia británica. El 'Kop' está inspirado en la mítica grada de Anfield. Este grupo radical destacaba por su tendencia ultraderechista. Imitaban los movimientos hooliganistas. Dos décadas más tarde, nació una escisión: Auteuil, de tendencia antónima a Boulogne.
La tensión entre ambos bandos fue creciendo, "era demasiado grande", detallan desde París. Había más rivalidad entre Auteuil y Boulogne que entre los aficionados del PSG y los del Olympique de Marsella. En 2010 se cruzó la línea de no-retorno. Precisamente antes de jugarse el clásico francés, hubo una pelea violenta entre grupos. Un ultra abonado al Boulogne, Yann Lorence, falleció tras recibir una paliza. Anteriormente hubo otros fallecidos en reyertas con otras aficiones. El club decidió dejar a los violentos fuera del estadio.
Unos 13.000 miembros expulsados del estadio
Robin Leproux, entonces presidente del club, creó el plan Tous PSG (Todos PSG), una política que con el tiempo se ha recordado como Plan Leproux. Los radicales siguieron vetados cuando Catar se hizo con el poder del club. Incrementaron el precio de los abonos en el fondo en un 70% -era una facilidad que el club había puesto a los ultras- y siguieron con la purga: unos 13.000 miembros de los grupos quedaron expulsados. Según la hemeroteca, unos 400 de ellos habían tenido signos de violencia o hooliganismo.
Con el paso de los años, empezó a haber un acercamiento entre ultras, club y policía. A principios de la temporada 2016/17, bajo condiciones muy estrictas por parte del PSG, se permitió que volvieran parte de los aficionados. Fueron unos 150, que al cabo de un tiempo se incrementaron a 300. Un año antes del retorno de los ultras, agrupados en el CUP, se filtró que el PSG trabajaba junto a la policía parisina coleccionando información personal de sus aficionados: a qué se dedicaban, ingresos, estado civil, carné de conducir...
Una de las condiciones que firmó el colectivo ultra para volver al Parque de los Príncipes fue prometer que nunca se criticaría a la directiva, así como cuestiones geopolíticas vinculadas a Catar. El grupo sería apolítico, dejando atrás los extremismos del pasado, y tendría ojos solo para el balón. Uno de los pocos gestos políticos fue el de mostrar banderas de Palestina en la visita del Maccabi Haifa, en la Champions del curso pasado.
Las presiones del CUP a la directiva catarí
Desde París cuentan que el CUP, actualmente, no tiene una "influencia directa en el aspecto deportivo del club". Sin embargo, remarcan, sí que tienen influencia en la vida en las gradas. Básicamente, en el precio de los abonos. Además, 'presionaron' a la directiva para que la primera equipación del PSG luciera los colores emblemáticos del club y no otros sucedáneos.
Actualmente, son el único grupo ultra reconocido en el Parque de los Príncipes. Antes del duelo ante la Real Sociedad de esta edición de la Champions, una decena de radicales del PSG -en principio, de grupos ultras ajenos al CUP y vinculados a la ultraderecha- fueron detenidos por planear una agresión a la afición Txuri Urdin. Los radicales del Barça, expulsados del Camp Nou durante el primer mandato de Laporta, siguen en activo. En 2014, dos aficionados del PSG que viajaron a Barcelona fueron apuñalados al acabar un partido.
Los Boixos Nois han tenido peleas recientes contra los radicales del Rayo, el Valencia u Osasuna. Además, es habitual ver a miembros de los Boixos o algunas de sus grupúsculos en los desplazamientos de Champions. El CUP prepara un recibimiento hostil al Barcelona, mientras que en París también esperan la visita de algunos Boixos. Según ESPN, además, los Mossos ya trabajan el dispositivo de seguridad de la próxima semana y el Barça ya ha anunciado que solo permitirán aficionados rivales en la zona habilitada y no recomiendan venir a Barcelona a aquellos que no tengan entrada. En clave PSG, los asistentes del Parque de los Príncipes no entienden el estadio sin la presencia del CUP.