¿Qué tomaban los jugadores en el descanso de la prórroga? Chupitos de vinagre contra los calambres: "Es un salvavidas"
Las cámaras captaron a Giménez, entre otros, tomando estos frascos para evitar estos problemas.

El fútbol es un deporte en constante evolución en todos los apartados. En algunos casos han sido los avances tecnológicos los que han transformado muchas cosas, aunque otras veces son descubrimientos que estaban al alcance de los deportistas desde siempre sin haber comprobado su utilidad. Una de esas modas que cada vez utilizan más equipos profesionales es la del vinagre (el de manzana de toda la vida) para combatir los incómodos calambres musculares que aparecen en la recta final de los partidos. Una de las últimas oportunidades de verlo fue en la Supercopa de España, cuando las cámaras captaron a Giménez, entre otros, tomando estos curiosos frascos en el descanso antes de comenzar la prórroga, cuando las piernas comenzaban a pesar.
¿Imaginas terminar un frasco de pepinillos en vinagre y beberte el caldo que queda? Sí, es asqueroso. Pues precisamente eso es lo que hacen algunos jugadores cuando llegan esos minutos finales donde es tan habitual la imagen de un jugador estirando las piernas de otro compañero porque se han subido los gemelos. En esos instantes, hay dos caminos: aguantar el incómodo dolor de los músculos… o soportar el sabor del vinagre.
¿Cómo ocurre esto? En los banquillos, igual que los jugadores tienen agua, muchos equipos tienen a disposición de los futbolistas estos pequeños frascos que contienen los famosos 'chupitos' de vinagre. Cuando comienzan a notar los calambres, recurren a ellos. "Es un salvavidas. En los jugadores en los que funciona, se corta el calambre al instante. Desde hace tiempo se ha utilizado en los ironman, maratones… Y hace algunos años llegó al fútbol, cada vez son más los equipos de Primera que dan esta opción a sus jugadores", explica Amanda Sánchez, nutricionista que trabaja con bastantes futbolistas profesionales.
La posible explicación científica que está detrás de este sorprendente efecto es que el vinagre puede detener las señales nerviosas que hacen que los músculos fatigados se contraigan, provocando de esa forma los calambres. Es precisamente ese sabor horrible uno de los motivos del efecto. "Algunos futbolistas ni siquiera se lo tragan. Con enjuagar la boca con ello es suficiente, porque por las papilas gustativas se absorbe y el efecto es inmediato. Otros sí que lo ingieren, eso ya depende de la tolerancia de cada uno para soportar ese sabor tan horrible", dice Amanda.
¿Qué llevan estos chupitos? Una de las empresas pioneras en este producto fue Scientiffic Nutrition, que los distribuye en frascos de 60 mililitros (cuestan 2,75 euros cada unidad, un precio al alcance de cualquiera). Uno de estos botes, precisamente, es el que estaba tomando Giménez. Esta cantidad es, aproximadamente, la misma que esos chupitos de cortesía que sirven algunos restaurantes después de una comida copiosa, por poner en contexto. Pero en vez de orujo, es vinagre… y algo más. En la composición de esta empresa, además de vinagre (el ingrediente principal) también lleva agua purificada, cloruro de sodio, Citrato de Potasio, ácido L-Ascórbico (Vitamina C), aceite esencial de Eneldo (anethum graveolens, hojas), D-Alfatocoferol (Vitamina E Natural), bisglicinato de zinc y acidulante (ácido cítrico). Dicho así suena muy científico, pero el resumen es que sabe a vinagre de pepinillos.

El sabor es tan incómodo que algunos clubes ofrecen la opción de tomarlo en una especie de caramelos (el Real Madrid los utiliza). Al morderlos, se produce la explosión de sabor… a vinagre. Y el resultado termina siendo igual de desagradable para el paladar, aunque efectivo para cortar de raíz los calambres.
Efecto inmediato
El efecto es tan sorprendente que algunos futbolistas lo toman incluso de manera preventiva, antes de los partidos. "Eso no tiene beneficios, como mucho psicológico. Sólo funciona si lo tomas cuando te da el calambre, si lo consumes antes de comenzar el partido, no vale para nada. Otros futbolistas lo toman en el descanso, si la primera mitad ha sido muy intensa. Ahí sí que puede tener algún efecto, pero cuando es de verdad práctico es si te lo tomas en el momento del calambre", añade Amanda.
Paula Badosa también lo utiliza
Pickle juice magic 🥤🪄
— Tennis TV (@TennisTV) January 1, 2023
Watch as @PaulaBadosa sees an immediate effect after suffering from cramps at the #UnitedCup! pic.twitter.com/QHEvcedPVE
En el tenis, otro deporte donde es bastante habitual la aparición de calambres cuando los partidos se alargan, también es bastante utilizado. De hecho, hace un año se hizo viral la imagen de Paula Badosa bebiendo uno de estos chupitos entre juego y juego. En su caso, como explicaba anteriormente Amanda, lo escupe después de enjuagarse la boca, algo que sirve si se consigue el objetivo: detener los calambres.