Coke Andújar: "Hubo una opción de regresar al Sevilla, pero el timing no fue el adecuado"
El madrileño, tras 19 años de carrera, recuerda para Relevo algunos momentos de su paso por el Rayo, Sevilla o Schalke. Seguirá ligado al Sanluqueño junto a su amigo Juan Cala.

Jorge Andújar Moreno (Madrid, 26 de abril de 1987), conocido futbolísticamente como Coke, deja el fútbol. Da ese paso tan difícil para el futbolista, pero para el que se ha estado preparando durante las dos últimas temporadas. En ellas, salió del Levante tras el descenso para intentar agarrarse a una nueva aventura en Ibiza, donde no salieron las cosas. Por el camino, junto a su inseparable Juan Cala, decidieron apostar fuerte y compraron el Atlético Sanluqueño. En él ha dado sus últimas patadas a un balón, hasta que, pasada esta última jornada, eche el telón a 19 años de carrera.
La ha sufrido, pero más la ha disfrutado. No concibe su vida sin esa energía que te permite afrontar todo con una sonrisa en el rostro. En Vallecas se hizo futbolista, en Sevilla conoció el éxito y se consagró, y el Schalke, la oportunidad de vivir una aventura en el extranjero. En todos los equipos donde jugó fue fundamental en el césped, en el vestuario, y un alivio para todos los departamentos de comunicación que tenían en él al único jugador que estaba dispuesto a hacer las entrevistas que le mandaran, a visitar cualquier peña o a contribuir a cuantos videos fueran necesarios en las redes sociales.
¿Cómo te sientes al llegar el momento de decir adiós al fútbol?
Sí, ya estaba planteado que esta temporada, lo más lógico es que fuera la última, y ya va llegando el final. A uno se le vienen muchos momentos a la cabeza. Esta semana nos seguimos jugando muchas cosas aquí en el Sanluqueño y hay que mantener la cabeza concentrada para intentar mantener la categoría. He disfrutado del fútbol hasta el último momento, y ahora me toca centrarme en mantener la categoría con el equipo, pero sí, ya es hora de colgar las botas.
¿Cuándo te diste cuenta de que esta temporada sería la última? ¿Qué te llevó a tomar esa decisión?
La decisión la empecé a considerar seriamente el verano pasado. Aunque físicamente me sentía bien, vivir en Sevilla y tener que compaginar la vida profesional, jugando y llevando la gestión del club, y la personal fue algo complicado. Disfruté mucho de este último año, jugando en el sitio donde quería estar, donde prometí que jugaría al menos un año, pero sabía que era momento de cerrar esta etapa de mi vida y abrirme a nuevos proyectos y retos.
Se habla mucho ahora de ello tras la retirada «prematura» de Toni Kroos.
Sí, seguramente Toni lo habrá sentido así, porque yo creo que tiene fútbol para muchísimo rato más. Él tiene la capacidad de decidir sobre su futuro, y como ha sido durante toda su carrera, ha hecho su despedida.
Echando la vista atrás. ¿Qué conclusión sacas de todo lo que has vivido?
Evidentemente, el deporte y concretamente el fútbol, te enseña muchas cosas: Los valores del esfuerzo, de la amistad, el compañerismo… A nivel profesional han sido 19 años. Lo único que puedo decir es gracias, que estoy superagradecido, porque creo que este camino ha sido maravilloso. La finalidad en mi vida es estar a gusto, ayudar a todo el mundo, pero pasándotelo bien. No concibo mi día a día sin pasármelo bien, y echo la vista atrás y llevo 19 años pasándoselo muy bien. He convivido con gente joven, con gente sana y disfrutando a más no poder de lo que es mi pasión. No podía ni imaginar esta vida cuando tenía 16 o 17 años.
Haciendo un repaso por todos los clubes donde has estado. ¿Qué recuerdos tiene de tu etapa en el Rayo?
Para mí el Rayo es mi formación, es parte de mi educación, de lo que yo soy como persona. Me tiré allí desde los 9 a los 24 años. Recuerdo perfectamente a todos y cada uno de los entrenadores que he tenido en la cantera. Conocí a muchos compañeros. Luego subí al primer equipo y representé a ese barrio humilde pero con orgullo de clase obrera. Se sienten orgulloso de él y de que sea conocido en España entera. Es algo muy especial. El que juega en Vallecas lo sabe y lo tiene muy presente.
No te imaginas un Rayo sin jugar en Vallecas, ¿no?
No. Es la esencia de estar en el barrio, de que todo el mundo se acerque, ya sea en autobús o caminando hacia el estadio, que está en el corazón. Se pueden entender también otras partes, pero que el estadio esté en Vallecas es primordial para este club.
Y llegas al Sevilla y tienes un primer año complicado.
Sí. Fue un año de aprendizaje y luego de crecimiento. Había que dar otro paso a nivel deportivo y personal, porque la exigencia era mayor. A veces cuesta. El crecimiento mío creo que fue paralelo al del equipo, que iba creciendo poco a poco esos dos primeros años. Eso es algo que vas aprendiendo. Con 24 años, que es cuando yo llego a Sevilla, el cambio y el salto del Rayo al Sevilla sí lo noté. Luego, me fui haciendo.
Hablabas de lo que te ha dado el fútbol y de las amistades en el vestuario. Recuerdo que ese primer año hubo tensión entre los veteranos y los jóvenes.
Sí. Y no porque hubiera una diferencia de edad, sino por lo que hablábamos, cuando los resultados no salen, es también más difícil. No se hizo una regeneración completa de aquella plantilla donde sí se marcharon algunos jugadores que habían dado un gran rendimiento al club. Los resultados no acompañaron y eso hizo que nos acoplásemos los nuevos, fuera un poco más difícil. Parte de los éxitos que viví luego en el Sevilla partía también de que hubo momentos que lo pasamos mal, que estábamos muy discutidos el entrenador también, pero todos crecimos a partir del vestuario.
Llega Unai Emery y se produce una revolución. ¿Ves algún símil con la situación actual?
Puede ser. Además, la coyuntura económica también era de urgencias porque hubo que vender a jugadores muy representativos como Negredo o Navas. Llegaron muchos futbolistas y había que conjuntar a todo el equipo. El inicio de la temporada fue bastante delicado. Recuerdo que al mes y medio, o a los dos meses, estábamos en descenso.
¿Llegaste algún día a soñar todo lo que conseguiste en el Sevilla y todo lo que fuiste para el club?
No lo pensaba ni en mis mejores sueños. Jugar la primera final en Turín, que era la primera para muchos de nosotros… Yo pensaba que esas cosas siempre las iba a ver por televisión. Finales de Copa, Supercopa de Europa… ¡Fue un sueño! Eso sí, un sueño que nos habíamos ganado y nos habíamos trabajado.
Llega ese momento en el que debes decidir si quedarte o irte al Schalke. Pasado los años, ¿Cambiarías la decisión?
Yo creo que hubiera vuelto a dar ese paso. Fue evidentemente la decisión deportiva más difícil que he dado en mi vida. Salir del Sevilla, siendo el capitán y con lo que habíamos vivido. Yo sentía que se había acabado un ciclo y tenía ganas de probar en el extranjero. Llegó la opción del Schalke, un equipo histórico y tenía 30 años. No iba a haber muchas más oportunidades de eso, y claro, por pensármelo y tiempo no fue. Estuve 1 mes debatiendo conmigo mismo. Fue muy difícil, pero sentí que sería otra nueva aventura y otro nuevo reto, pero lo que dejaba eran hermanos en el vestuario y una afición a la que empecé a querer con locura para toda la vida.
¿Hubo alguna opción de regresar?
Hubo conversaciones cuando yo me marcho luego cedido al Levante. Después de ese año, el Schalke me vende. Ahí hubo llamadas con Pepe Castro para que los tuviera en cuenta con respecto a cualquier movimiento que fuera a hacer. Yo tuve una oferta también del Villarreal, la del Levante, que fue por la que me decanté. Cuando tuve que decidir entre ambas, el Sevilla todavía estaba con líos de entrenadores o de director deportivo, no lo recuerdo bien, pero el timing no era el adecuado y lo comuniqué. No hubiese tenido ninguna duda, pero me dijeron que todavía no podían tomar la decisión de ficharme y me fui al Levante.
Como comentabas, ahora también diriges el Atlético Sanluqueño. ¿Pasa por ahí tu futuro o tienes más cosas en mente?
Soy culo inquieto. Me sacaré el título de entrenador y también el de director deportivo. Hay que ir formándose para lo que viene. El proyecto del Sanluqueño también lo cogimos para anticiparnos a la retirada. Sabíamos que es un abismo al que te asomas y tienes que tener todo preparado. Se nos dio esta opción de empezar un camino y aprender. Este es el mejor máster que nos podemos pagar para enfrentarte a todos los problemas diarios que requiere llevar un club. Seguiremos en este proyecto, pero hay que ver más cosas.
¿El mejor entrenador que has tenido?
He tenido muchos, pero evidentemente Unai Emery, porque es el que más rendimiento me ha sacado.
Dime tres compañeros.
Esta es muy difícil. Míchel en el Rayo, que es un hermano mayor para mí. En el Sevilla es muy difícil, pero Negredo me acogió desde que llegué y con Cala tengo una vida juntos.