COPA AMÉRICA | ESTADOS UNIDOS

Estados Unidos pone el grito en el cielo tras la debacle sin precedentes de la generación dorada: "No es un problema de talento"

La selección norteamericana se convierte en la primera anfitriona en no superar la fase de grupos de la Copa América y la prensa pide la destitución del seleccionador.

Pulisic grita al árbitro tras la eliminación de Estados Unidos de la Copa América. /AFP
Pulisic grita al árbitro tras la eliminación de Estados Unidos de la Copa América. AFP
Noelia Román

Noelia Román

La Copa América 2024 pasará a la historia, entre otras cosas, por tener un anfitrión, Estados Unidos, que firmó el mayor fracaso del torneo desde que en 1993 se introdujo el formato de fase de grupos. Acoger el campeonato y no alcanzar la primera ronda de eliminación era algo que no había sucedido aún en el torneo más antiguo del planeta fútbol. Desde este 1 de julio, el equipo dirigido por Gregg Berhalter ostenta ese indeseable honor.

 "Gregg Berhalter, Christian Pulisic y la 'generación dorada' de la USMNT se despiden de la Copa América con un rotundo fracaso", tituló sin ambages el portal estadounidense msn.com. "La eliminación de la USMNT en la Copa América despierta ecos de humillaciones anteriores", escribió en su primera The Athletic, el portal deportivo del New York Times.

"Gregg Berhalter guía a la selección de EE.UU. al fracaso en la Copa América: tres razones por las que es hora de pasar página", completó CBS Sports en su página web, apuntando directamente al seleccionador. 

 No fueron los únicos. Berhalter aparece en la mayoría de análisis como el principal responsable de un fiasco que resulta aún mayor si se tiene en cuenta que Estados Unidos estaba encuadrado en el considerado grupo más asequible del torneo (Estados Unidos, Uruguay, Panamá y Bolivia) y que el país norteamericano será sede del Mundial de 2026 junto a México y Canadá. Así, esta Copa América no solo debía ser un banco de pruebas para la organización, sino también el torneo de despegue para una selección que, instalada en una montaña rusa, no superó los octavos en el Mundial de Catar.

 Casi dos años después de aquella cita, los cimientos parecían estar: un grupo de jugadores jóvenes, talentosos, que juegan en las ligas europeas y han sido unánimemente considerados 'la generación dorada' del fútbol estadounidense. Ahí están, entre otros, Christian Pulisic, artillero del Milan que comparte equipo con Yunus Musah; Tim Weah y Weston McKennie que juegan en la Juventus; Antonee Robinson, que forma en la defensa del Fulham con el veterano Tim Ream o el celtarra Luca de la Torre, que compite en la Liga con el bético Johnny Cardoso.

 A la hora de la verdad, la experiencia europea sirvió de poco: Estados Unidos solo ganó un partido, frente a Bolivia (2-0), y perdió los otros dos, ante Panamá (1-2), el desencadenante de la eliminación, y frente a Uruguay (0-1).

 "El equipo esperaba utilizar la Copa América para tomar impulso de cara al Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. En lugar de ello, el equipo se encuentra en la desagradable situación de tener que tomar decisiones difíciles en los dos años previos a la segunda Copa Mundial que acogerá Estados Unidos", escribe Ryan Tolmich en el portal msm.com.

 "Se trata de un resultado humillante para Estados Unidos, de quien se esperaba en gran medida que superara lo que muchos consideraban el grupo más fácil del torneo, y podría tener consecuencias de largo alcance para el equipo", apunta Pablo Maurer en The Athletic.

 "De manera incuestionable, la eliminación de Estados Unidos es el fracaso más sonado del mandato de Berhalter, que comenzó en 2018. No es, sin embargo, el fracaso más desmoralizador. Ni mucho menos", añade, antes de hacer un repaso por otros fracasos sonados del seleccionado estadounidense.

 El seleccionador es, para cronistas y analistas estadounidenses, el claro culpable de una eliminación que no entraba ni en los pronósticos más pesimistas. Su cargo está más que en entredicho. Los cuartos de final eran el objetivo mínimo de una selección que afrontaba su quinta participación en una Copa América con la mirada alta. Como referente, el cuarto lugar que había logrado, como anfitriona, en la Copa Centenario de 2016.

"La USMNT ha retrocedido a pesar de contar con jugadores que juegan casi exclusivamente en clubes extranjeros. No es un problema de talento, sino de liderazgo", concluye Chuck Booth, en la web de CBS Sports.

 A dos años para su Mundial, Estados Unidos no solo no despega, sino que empieza, de nuevo, a buscar.