La arenga de Danilo en Brasil que explica la realidad de Vinicius: "Cuando decían que no eras bueno..."
El ejemplar relato del exfutbolista del Madrid también ensalzó al cocinero de la selección: "Se subió a la silla, con lágrimas en los ojos".

Danilo, actual jugador de la Juventus y exfutbolista del Real Madrid, es ya con pleno derecho el primer capitán de Brasil sin Neymar, Thiago Silva o Casemiro en la convocatoria. Y, como tal, ha adoptado un papel protagonista, no solo en el campo, también fuera de él. Un Danilo como nunca antes lo habías visto. En su etapa en la capital, no destacó precisamente por ser un jugador que ejerciera de líder, tampoco habló demasiado en público para demostrarlo. Pero ahora, alza la voz y es un motivador nato. Que se lo digan a Vinicius, al que se dirigió con tono firme y recordándole todo lo que ha tenido que pasar para llegar al equipo nacional como una estrella mundial.
Antes de todo ello, Danilo dio ejemplo engrandeciendo la figura del cocinero de la selección: "Quiero recordar a todos el discurso del chef Wallace, que las cosas van pasando desapercibidas. Wallace se subió a la silla con lágrimas en los ojos, emocionado por cocinar para la selección brasileña. Por ser el cocinero de la selección brasileña. Él tenía el sueño de ser un jugador de fútbol y no lo consiguió. No tuvo la oportunidad de vestir esta camiseta. La camiseta de Brasil es un motivo de mucho orgullo".
Después, tocó el turno de los jugadores. Primero Arana, que se rompió la rodilla antes de la Copa del Mundo. Raphinha, que se abrazó a Danilo, llorando, tras caer en el Mundial, sin saber cuál sería su siguiente oportunidad de vestir la camiseta del equipo nacional. Entonces sí, Vinicius.
Primero, le busca entre la multitud. Le llama. Todos los ojos de sus compañeros se ponen sobre su figura. Un arranque sensacional para captar la atención y que su discurso cale más hondo. "Vini. Me acuerdo cuando la gente decía que no ibas a jugar en el Flamengo, que no eras bueno. Ahora eres la hostia en el Real Madrid y en la selección tienes la oportunidad", le motiva.
Su discurso bien podría haberse detenido ahí y haber despertado la ovación del resto de sus compañeros. Pero Danilo, quién sabe si preparado, quién sabe si fruto de la improvisación, continúa. Le toca en este caso a Bruno Guimaraes, que también ha sufrido unos inicios difíciles hasta que le ha llegado la gran oportunidad.
"Me acuerdo de tu frustración, cuando no entrabas en los partidos en el Mundial. Estabas frustrado porque no podías ayudar. Hermano, ahora eres el que manda en el centro del campo. Tú eres el que tiene que mandar en los partidos", continúa. Para entonces, ya sí, dirigirse a todos sus compañeros: "No es normal vestir esta camiseta". Y cambia el tono: "No es normal".
Cierra: "¿Es una responsabilidad? Es. ¿Es una presión? Es. Pero es un privilegio, amigos míos. Es un privilegio vestir esta camiseta". Un broche ideal para unas palabras que llegaron al corazón de todo Brasil. Palabras de capitán. El que sabe reconocer a sus compañeros y el que también cuenta con los trabajadores, como unos más del equipo.