COPA AMÉRICA

Vinicius 'grita' por la persecución de la Conmebol: "Los árbitros, los campos... y luego dicen que hablamos mucho"

En su noche más feliz con Brasil, el delantero del Real Madrid aprovecha las cámaras de la Copa América para elevar su crítica hacia los organizadores.

Vinicius 'grita' por la persecución de la Conmebol: «Los árbitros, los campos... y luego dicen que hablamos mucho»
Noelia Román

Noelia Román

Las Vegas .- En el Allegiant Stadium de Las Vegas, Vinicius fue este viernes 28 de junio como un niño con zapatos nuevos, que no quiere compartirlos con nadie. Más de dos horas después de que Brasil firmara su primera victoria (4-1) en la Copa América con dos goles suyos, el delantero del Real Madrid atravesó la zona mixta del estadio más contento que unas castañuelas, con su trofeo de mejor jugador del partido frente a Paraguay y una sonrisa de oreja a oreja.

Lo hizo raudo y veloz, sin atender a los periodistas que se habían apostado en el lugar para saber cómo se sentía el astro después de protagonizar uno de sus mejores partidos con la selección. No hubo manera. Fue visto y no visto. Vinicius pasó, miró y no quiso hablar.

Ya lo había hecho en el campo, con sus dos tantos, y también, a pie de cancha, ante las cámaras de la Conmebol. Entonces, no se cortó: "La Copa América siempre es muy complicada, por los campos, por los árbitros que siempre van en nuestra contra, por la forma en la que la Conmebol nos trata. Es siempre muy complicada. Pero tenemos que seguir firmes, sólo ganando podemos hablar, porque, cuando hablamos, la Conmebol también dice que hablamos mucho. La verdad es esa".

Quizás por ese motivo el responsable de comunicación de la selección brasileña tuvo que convencerlo para que atendiera a las cámaras de los organizadores del torneo. "No hablo, no hablo, no hablo", le decía Vinicius a Rodrigo Paiva, instantes antes de situarse ante el micrófono y arremeter contra la propia Conmebol.

"No es que no quisiera hablar, simplemente estaba bebiendo agua", aseguró Paiva a Relevo, en un intento de excusar al astro, que, para lo bueno y para lo malo, nunca pasa inadvertido.

Pero lo cierto es que, minutos después, según confirmaron fuentes de la Conmebol a este medio, Vinicius no compareció ante las televisiones con los derechos de retransmisión de la Copa América, como se espera del jugador estrella del partido. El personal de comunicación de la organización informó a Paiva de que reportarán el hecho, sin especificar si tendrá o no consecuencias.

"No entendemos por qué se queja tanto. Siempre intentamos tratarlos lo mejor posible, a ellos y a todo el mundo, pero para nada tratamos peor a Brasil", dijo a Relevo un trabajador de la Conmebol, contrariado.

Viene de atrás

Pero lo cierto es que las quejas de Vinicius no son nuevas. Tras el empate a cero ante Costa Rica, en el estreno de Brasil en el torneo, el delantero ya había mostrado su disconformidad con los campos de la Copa América, que no siempre cumplen las medidas reglamentarias que establece la FIFA. "Decidieron reducir la medida de los campos para ponérnoslo más difícil aún", aseguró entonces, frustrado.

Frente a Paraguay, en cambio, esa frustración desapareció. "Vinicius fue hoy el Vinicius del Real Madrid", decía un veterano periodista brasileño durante la espera.

"Siempre intento hacer las mejores cosas, aunque no siempre es posible. Hoy hice un gran partido, del nivel del jugador que soy", había afirmado el propio Vinicius en la misma entrevista con la Conmebol, tras estrenarse como goleador en la Copa América.

"Estoy satisfecho con la actuación de Vini, porque él es ese jugador. Sabe que en la selección el peso acaba siendo diferente muchas veces, pero nosotros esperamos esto de él, él también espera eso de sí mismo y sabe que, detrás de él, va a tener un equipo que lo va a apoyar, que lo va a ayudar en todo momento", señaló más tarde Danilo.

Durante el choque, el capitán de la Canarinha, que sí atendió a los periodistas, había tenido que controlar a Vinicius en algunos de los diversos encontronazos que la estrella blanca tuvo con los jugadores de Paraguay. "Personalmente, en esos momentos en los que hay cierta confusión, en los que la cabeza está un poco más caliente, estoy ahí la mayoría de las veces para intentar tranquilizarlo y que él se concentre sólo en jugar a fútbol", dijo el capitán brasileño, con el sosiego de sus 32 años y sus muchas batallas.

A su lado, Savinho era todo emoción: a sus 20 años, había marcado su primer gol en una Copa América haciendo pareja con "el mejor del mundo". "Estoy feliz. Estoy jugando con él [Vinicius] en este momento que él está viviendo de ser el mejor del mundo. Él sabe lo que él es aquí en la selección, estoy seguro, y hoy lo demostró dentro del campo", apuntó el delantero del Girona, sin poder ocultar su emoción.