Entre Isak y Endrick, el debate en la Real puede resultar hasta cansino, pero es así

Sucedió hace cinco años. El dichoso bombo deparó un Real Madrid-Real Sociedad en los cuartos de final de la Copa del Rey. Muy pocos eran los que pensaban que el equipo blanquiazul podía colarse en unas semifinales del torneo del KO seis años después, pero lo hizo. Los ya dirigidos por Imanol Alguacil completaron una proeza histórica en un campo, casi siempre, maldito para los intereses del conjunto blanquiazul. Pero los realistas, con un auténtico partidazo, echaron abajo todas las previsiones que les daban por muertos incluso antes de que el balón comenzase a rodar.
Cinco años después y con el mismo rival en frente, la Real Sociedad deberá hacer el más difícil todavía para colarse en una nueva final de la Copa del Rey. En esta ocasión, tendrá que sobreponerse al 0-1 encajado en el Reale Arena en un partido que decidió un solitario gol de Endrick. El brasileño, él solo, se bastó para tumbar a una Real que, eso sí, no mereció tanto castigo en un duelo en el que también tuvo sus oportunidades, alguna de ellas muy claras, como la que Mikel Oyarzabal dispuso en el minuto 69, pero el capitán, a diferencia del ex del Palmeiras, no acertó. Y, precisamente ahí, estuvo la diferencia en el partido de ayer en el Reale Arena, que el Madrid sí atinó y la Real, como viene sucediendo con excesiva asiduidad esta temporada, no.
Se trata de un debate que hasta puede resultar cansino, pero es que es así. Y es la dirección deportiva, encabezada por Roberto Olabe, la que no ha parado de alimentarlo casi desde que empezara la temporada, por mucho que se gastaran 20 millones de euros en la contratación de Orri Oskarsson cuando el mercado estaba a punto de llegar a su fin el pasado verano. Y lo ha seguido haciendo, lo de alimentar el debate, cuando decidió no acudir al mercado de invierno para fortalecer el frente ofensivo cuando la Real dejó salir a Umar Sadiq destino Valencia y a Jon Magunazelaia dirección Córdoba. Olabe, más fuera que dentro tras su decisión de salir de la Real, y Erik Bretos, su sustituto, entendieron que la plantilla no necesitaba ningún retoque. El tiempo, visto lo visto, les ha quitado la razón.
Porque si hay algo de lo que adolece este equipo es de falta de pegada por mucho que los dos últimos rivales, antes de la llegada del Madrid , sufrieran la voracidad ofensiva de los de Imanol. Midtjylland y Leganés pagaron los platos, pero fue un espejismo, un oasis en el desierto. Nada más. Y es que a la Real le cuesta Dios y ayuda ver puerta. ¿Cuántas veces ha esgrimido Imanol Alguacil la falta de acierto de los suyos a la hora de analizar un partido que no ha acabado en victoria? Pues eso. Solo hay tres equipos en Primera División que han marcado menos goles que el equipo que todavía entrena el oriotarra. Y uno de ellos es el defenestrado Valladolid, colista de la clasificación.
Imanol, pese al 0-1 en contra, sigue siendo optimista de cara al duelo de dentro de un mes en el Santiago Bernabéu. También lo es Mikel Oyarzabal. "Hace poco más de cinco años, nadie daba un duro por nosotros cuando fuimos a jugar a partido único unos cuartos de final contra el Real Madrid. Nadie apostaba por nosotros. Creo que para muchos ese fue un punto de inflexión para ver que este equipo podía competir contra cualquiera. Nadie confiaba en nosotros", recuerda el ahora capitán de la Real Sociedad, titular aquel inolvidable 6 de febrero de 2020. Pero ahora bien, ¿quién será el Alexander Isak de aquella noche gloriosa? ¿quién tomará el testigo del ahora futbolista del Newcastle en lo que al gol de refiere? Porque ya saben aquello que sin gol no hay paraíso. Y no hay que olvidar tampoco que al internacional sueco también le cayeron muchos palos en su última temporada en la Real, cuando estuvo varios meses sin marcar y acabó el campeonato anotando seis dianas. Sin embargo, ese Isak que se paseó en el Bernabéu y que tenia 20 años, la misma edad que Oskarsson, ya apuntaba muy buenas maneras.
Y es que por muy doloroso que resulte, Endrick demostró que él solo tiene más gol que toda la Real Sociedad junta. El brasileño, que ni mucho menos es titular indiscutible en el Real Madrid, de hecho, está a años luz de serlo, tuvo dos oportunidades. Una acabó dentro de la portería de Remiro y la otra, se estrelló en el larguero de la meta defendida por el de Cascante. Esa fue la principal diferencia entre los dos equipos, el acierto del equipo blanco y la enésima falta de puntería el conjunto blanquiazul, que sigue echando de menos los goles de sus baluartes ofensivos.
Oyarzabal, a pesar del empeño de Imanol y del club, no es un nueve. Y, sinceramente, creo que hacerle jugar en esa posición le está haciendo mal al capitán blanquiazul, está jugando en su contra pese a los goles que está marcando. Y, visto lo visto, a Oskarsson habrá que seguir esperando. A sus 20 años todavía es joven o eso dicen. Le falta experiencia y parece que no está preparado para ser el delantero titular del equipo blanquiazul pese a los 20 millones invertidos en su contratación. En cambio, Endrick, dos años menor que el islandés, sería titular indiscutible en esta Real Sociedad. ¿Alguien lo duda?