Douvikas y De la Torre silencian a un Valencia que peca de juventud
El exceso de ímpetu y ganas de pasar arrastra a los che ante un Celta sobrio y sólido.

Era semana grande en Valencia. Los che sumaban por primera vez en dos años tres victorias seguidas en LaLiga, la Copa se tenía como gran objetivo entre la afición y en el vestuario eran conscientes de que podía ser la primera gran noche de muchos de ellos, que nunca habían disputado una emocionante eliminatoria en Mestalla. Y fue precisamente ese exceso de emociones el que castigó a los che.
Benítez y su Celta se llevaron un partido que se trabajaron, en el que sacaron a los locales de quicio a base de jugar tranquilos y precisos, y en el que su unidad B, especialmente Miguel, llamó con fuerza a las puertas de la titularidad. De la Torre y Douvikas por partida doble sentenciaron a los locales e hicieron pasar de ronda a un Celta que jugó con los suplentes ante un Valencia plagado de titulares... Y aun así arrasaron.
La primera parte arrancó con el clásico arreón inicial del Valencia en Mestalla. Dicho inicio a veces acaba con goles, otras con ocasiones sin éxito, pero hoy en Copa acabó como nunca había sucedido hasta la fecha: con 2 goles en contra en 18 minutos. Se las prometía felices Mestalla con una volea de Hugo Duro que se fue alta y un remate de Paulista cuando ni se habían cumplido dos minutos, pero los de Rafa Benítez silenciaron Mestalla.
⚽️ ¡¡GOOOOOOL DEL CELTAAA!! ¡¡EL SEGUNDO DE DOUVIKAAAS!!
— RFEF (@rfef) January 17, 2024
Gran jugada por la izquierda que finaliza con un cabezado inapelable el ariete griego.
🆚 @valenciacf | 1-3 | @RCCelta | 80'
📺 @MovistarFutbol
ℹ️ Minuto a Minuto: https://t.co/CAQw8fCr6Y #LaCopaMola🏆 | #CopaDelRey pic.twitter.com/hTfjtcJ55w
En un córner inofensivo que Yarek podía despejar con facilidad, pero Jaume salió, despejó mal de puños (blando y al centro) y ahí apareció De la Torre para hacer magia con un taconazo y anotar el primer gol. Aun no se había repuesto el Valencia CF del tanto cuando Miguel empezó a hacer diabluras en la banda de Jesús Vázquez y justo por esa banda, Diego López cometió penalti sobre él. Douvikas transformó para la frustración de Mestalla.
Un penalti de Pepelu despertó al estadio y al Valencia antes del descanso, pero en la segunda parte el 'show' del equipo de Benítez se hizo de notar. Orden defensivo, sobriedad en la medular y contraataques peligrosas. Los che cerraron los segundos 45 minutos con solo 1 remate entre los tres palos ante un Celta que si bien renunció al balón, tampoco dio la sensación de sufrir en exceso.
Tan poco fue el sufrimiento que, más allá de una volea de Yaremchuk, que tuvo tiempo Douvikas de anotar el definitivo 1-3 cuando más lo intentaban los locales. El Celta de Benítez demuestra así que ha dejado atrás la crisis deportiva que arrastraba y sueña ahora con tocar metal tras imponerse en uno de los estadios más complejos de la competición.