Un gesto con Carlo Ancelotti y una decisión a los 17 años para explicar la madurez insólita de Endrick tras su mejor partido en el Real Madrid: "Yo no soy nadie"
El brasileño fue el mejor contra la Real Sociedad y presenta candidatura para la final.

Endrick aparecía en zona mixta rodeado de su familia, que siempre lo respalda. Rizos al aire, recién salido de la ducha y pecho hinchado después de otro partidazo que sólo Ancelotti quiso que se acabara antes de tiempo. Ante los micrófonos dio una exhibición como la del terreno de juego. El brasileño demostró con cada palabra una madurez insólita para un chico de 18 años que lo tiene claro: se quiere quedar para siempre en el Bernabéu.
Su partido contra la Real lo definió como jugador. Mezcló talento, físico y garra para coronarse como el mejor de los blancos. Especialmente dos acciones: una chilena que rozó el palo del arco de Remiro y el 1-1 con una arrancada de pura potencia y una picadita perfecta. Normal que al Bernabéu no le gustase que Carletto lo sentase en el 66'. Lleva cinco goles en cinco partidos y ha convertido la Copa del Rey en su competición fetiche.
Uno podía pensar que esto subiría de más su autoestima hasta el punto de reivindicarse ante los medios de comunicación. Nada más lejos de la realidad. Mientras al resto le invadía la euforia, él bajó los humos y se puso en su sitio: "Los cuatro delanteros de aquí son los mejores del mundo. Vini, Kylian, Jude y Rodry. Yo no soy nadie. Estoy aquí como el amigo de todos. Como un jugador que quiere trabajar y estar aquí toda mi vida. A mí no me importa quién va a jugar. Estoy tranquilo". Un mensaje con el que respalda lo que Ancelotti se encarga de repetir en casi cada rueda de prensa.
El chico de la Copa para el Real Madrid lo hizo de nuevo.
— RFEF (@rfef) April 1, 2025
⚽️ ¡¡Empata Endrick de "picadinha"!!
🆚 @realmadrid | 1-1 | @RealSociedad | 32’
📺 @La1_tve | @MovistarPlus
ℹ️ Minuto a minuto: https://t.co/CAQw8fCr6Y#LaCopaMola🏆 | #CopaDelReyMAPFREpic.twitter.com/OAYJZ0233B
Se refería a Ancelotti y su ya famoso "chupar banquillo" con el que intentaba justificar la falta de minutos de Endrick. Lo cierto es que el de Brasilia se encarga de demostrar en cada minuto que tiene que está para algo más, aunque luego ante los medios se muestre comedido. "Yo quiero estar aquí en el Madrid. Trabajando puedo subir de cargo, como vosotros [periodistas]. Tengo que trabajar. Ayudar y marcar goles".
Quiere estar aquí toda su vida, y así lo repitió varias veces. Necesitaba que quedase claro. Y también afirmó que no ve lo que sale en la prensa desde que tiene 17 años. "No miro lo que están hablando. No he visto lo que ha dicho. Cuando estás arriba, la prensa está contigo. Cuando estás abajo, la prensa sigue arriba, y eres malo. No sirves para nada. Desde mi 17 años que no miro cosas de prensa. Sólo quiero jugar al fútbol, con mi familia".
Esa madurez, impropia de un adolescente, no es casualidad para los que le conocen. Endrick es con 18 años el faro de su familia. No sólo se encarga de llevar el sustento económico, sino que también cuida de ellos y se encarga de que todo funcione. Quienes están con él hablan de un caso excepcional. Un adolescente que ha decidido hacerse cargo de todo lo que tiene a su alrededor y cuyo único objetivo es triunfar en el Real Madrid.
Él sólo quiere jugar. Sentirse importante con su club y con la selección brasileña. Y mira al Mundial de 2026: "Todos quieren estar ahí". Se encuentra en el camino correcto y así lo perciben dentro, aunque la presencia de otras estrellas no permita que se le vea más a menudo. En cualquier caso, en el club están convencidos de que Endrick triunfará en el Madrid y se asentará como uno de los titulares tarde o temprano. Si sigue así, no tardará en hacerlo.