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La llamada de Josep María Minguella que pudo haber terminado con Julián Alvarez en el Barça: "A mí no se me habría escapado"

El exrepresentante de jugadores avisó al club azulgrana de que en River Plate había un joven delantero que tenía las condiciones para ser el remplazo de Luis Suárez.

Julián Álvarez celebrando un gol al Barça en el partido de ida de semis de Copa. /EFE
Julián Álvarez celebrando un gol al Barça en el partido de ida de semis de Copa. EFE
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

Nadie duda de que Julián Alvarez (25 años) es el nombre propio del Atlético de Madrid esta temporada. Ni los más optimistas habrían vaticinado un escenario tan prometedor para un delantero que, en su primer curso a los mandos del 'duro' Simeone, ya suma 23 goles en su casillero. Ni atacantes de la talla de Diego Forlán, el Kun Agüero o su propio compañero, Antoine Griezmann, mejoraron los cifras del de Cachín en sus primeros 45 partidos luciendo la elástica rojiblanca. Solo Radamel Falcao, que a estas alturas del campeonato 11-12 llevaba 30 dianas, le supera. Lo anecdótico es que, siendo aún jugador de River Plate, el Barça, que esta noche vuelve al Metropolitano para intentar certificar su pase a la final de la Copa del Rey, le tuvo en su mano cuando el argentino era un desconocido.

"Me acuerdo de la primera vez que me hablaron de él. Todavía tengo gente en Argentina que me informan y me comentaron: 'oye, ha salido de River un jugador con 21 años que tiene muy buena pinta", recuerda a Relevo el afamado representante de futbolistas, Josep María Minguella. Retirado desde hace años, fue él quien advirtió al Barça sobre la existencia de un joven que para él habría sido el relevo perfecto de Luis Suárez para el ataque azulgrana.

"Pese a que ya no me dedico a esto, sigo viendo fútbol de Brasil, de Uruguay y de Argentina para seguir viendo a chicos jóvenes que salen de allí. La primera vez que vi Julián Alvarez vi a un chico que tenía garra y chute. Era un delantero que me gustó ver", apunta. Fue entonces cuando, a través de un amigo argentino de Minguella, se pusieron en contacto con el representante del futbolista para saber más acerca de ese dorsal '9' de River.

"Su representante nos dijo que tenía una cláusula de 22-23 millones. También nos comentó que el chico estaría encantado de venir a Europa. Fue entonces cuando llamé al Barça porque el club necesitaba un '9' para relevar a Suárez y les dije que este chico tenía las características", cuenta quien, a día de hoy, sigue avisando al Barça cada vez que ve a un futbolista que le entra por los ojos. Ya lo hizo con Diego Armando Maradona y años después con un tal Leo Messi.

Julián Alvarez, durante su etapa en River Plate.  Instagram
Julián Alvarez, durante su etapa en River Plate. Instagram

Con Mateu Alemany como Director de Fútbol del Barça, la propuesta de Minguella no fue valorada por la entidad. "Me dijeron que tenían otra posibilidad", recuerda. Esa "posibilidad" era un jugador de Foios que jugaba en el Manchester City: Ferran Torres.

El club azulgrana se decantó finalmente por el fichaje del ex del Valencia por 60 millones de euros, más del doble de lo que le habría costado Julián. Pero la salida de Ferran rumbo a Barcelona provocó entonces una carambola que tendría de nuevo al argentino como protagonista. Mientras el ex del Valencia se subía al avión que le llevaría de Mánchester a la Ciudad Condal, La Araña se montó en otro que le trasladaría a la ciudad inglesa. Por 21 millones, uno menos de los que indicaba su cláusula, Julián se convirtió en nuevo jugador del City en enero de 2022.

Julián, a Mánchester y Ferran, a Barcelona

Ambos del mismo año (2000), la progresión de los futbolistas es ya conocida por todos. Si Ferran ha tenido que demostrar, temporada tras temporada, que cumple con las condiciones para ser un buen suplente en el Barça -este curso, en los que solo ha salido de inicio en nueve partidos, suma ya 15 goles-, Julián se vio en la obligación de hacer las maletas en busca de esa ansiada oportunidad como actor protagonista que no contó a las órdenes de Pep Guardiola.

Con la eliminatoria empatada a cuatro, la última vez que los dos atacantes se vieron las caras fue hace 17 días en un encuentro liguero en el Metropolitano. Aquella noche, en la que ambos anotaron para sus respectivos equipos, el Barça goleó a los de Simeone (2-4) en una semana negra en la que el equipo cayó también eliminado a manos del Real Madrid en octavos de final de la Champions.

Al igual que miles de culés, Minguella seguirá desde el sofá de casa la vuelta de semifinales de Copa. Seguro que lo hace cruzando los dedos para que Julián no tenga su noche, pero lo hará con la satisfacción de pensar que no se equivocó con aquel chico que pudo vestir de azulgrana. "Si hubiese estado en activo, Julián no se me habría escapado".