COPA DEL REY | SALAMANCA - ALCORCÓN

Martín Galván sueña con la Copa del Salamanca: "Unionistas lo hizo bien, pero el equipo histórico somos nosotros"

Ha vivido la nueva historia del Salamanca UDS en dos etapas. Sueña con superar al Alcorcón y más adelante recibir al Barça del que es fanático.

Martín Galván lanza un penalti./ARCHIVO
Martín Galván lanza un penalti. ARCHIVO
Alberto Pérez

Alberto Pérez

Héroe de los derbis contra Unionistas, jugador de enorme talento, también discutido y resultado de una carrera que empezó demasiado pronto y le costó disgustos muy serios. El mexicano Martín Galván vive en Salamanca su segunda etapa y recorre en Relevo su peripecia vital desde una prometedora carrera en México hasta las categorías no profesionales del fútbol español.

¿Si ganáis os enfrentaréis a un equipo de Primera, qué significaría para vosotros?

La verdad es que mucho. Es un reto muy bonito para cualquier futbolista. Jugar contra un Primera viste mucho y por eso estamos con mucha ilusión, con la idea de disfrutar del partido, pero con la idea de que se puede ganar.

¿Y qué supondría para el club?

Sería muy importante. Estamos en Segunda RFEF y tanto a nivel económico como en lo deportivo es una manera de volver a poner al Salamanca en escenarios grandes. Creo que un club con tanta historia lo merece.

¿Piensas que los éxitos de Unionistas en la Copa os han oscurecido?

No lo creo. Al final cada uno tiene su historia. Es verdad que ellos lo han hecho bien y se han dado más a conocer, pero al final es solo eso. La historia la tenemos nosotros porque somos el club de la historia verdadera, de mucho tiempo atrás. Nosotros estamos enfocados en volver a poner al Salamanca en su sitio.

¿Cuando empezabas tu carrera en México, soñabas con medirte a un grande español?

Yo soy fanático del Barça desde pequeño, así que imagínate la ilusión que me haría jugar contra ellos. De todas maneras, jugar contra cualquier equipo de Primera División sería un honor. Yo ya tuve la oportunidad de vivir la máxima categoría en México y jugar el Teresa Herrera contra el Dépor o el Sporting.

¿Conoces mejor que nadie al club, en qué momento crees que se encuentra?

Yo creo que bien. Venimos de ascender a Segunda RFEF, en esta temporada vamos de menos a más. Si nos va bien en la Copa puede ser un golpe de reafirmación. Es un proceso y fue parecido en mi primera etapa. Aquella vez subimos a Segunda B y con la pandemia tuve que volver a México. Han pasado muchas cosas, pero espero que la historia sea parecida y podamos ascender este año a Primera RFEF.

¿En esa primera etapa ganabais los derbis a Unionistas, qué ha pasado por el camino para que ellos hayan crecido y vosotros no?

Realmente no lo sé porque yo tuve que marcharme. Es cierto que he seguido al equipo desde allí y me convertí en un fanático más, pero la realidad es que no lo viví. Esto es fútbol y puede deberse a muchas cosas. Ha pasado mucha gente y tal vez no han logrado consolidar lo que el club quería. Ahora me enfoco en el presente y creo que vamos por buen camino.

¿Qué piensas de los que critican el funcionamiento del club?

Bueno, hay gente que tiene su punto de vista y es algo que a mí no me compete. De lo que yo puedo hablar es del juego. Lo que se diga es respetable hasta cierto punto. Nos enfocamos en hacer nuestro trabajo y que lleguen los resultados. Después ellos juzgarán lo que han visto.

Esa tensión se percibió en un partido donde mandaste callar a unos aficionados y después pediste disculpas, ¿cómo lo viviste?

Lo expliqué en un comunicado con palabras muy personales. Yo también tengo una historia aquí. Hay personas, que no son la mayoría, que no les vas a gustar ya sea por temas futbolísticos o personales. Por más que tú seas profesional hay veces que eso cansa y en un día donde vas perdiendo y te meten cuatro goles salen esos sentimientos a flor de piel. También quiero decir que hay gente buenísima a la que he tenido la oportunidad de conocer y que siempre apoya. A esa gente le estoy muy agradecido.

¿Qué es lo que te atrae para haberte decidido a volver?

La tranquilidad con la que se vive aquí. Es una ciudad muy bonita, muy familiar. En mi primera etapa no la pude vivir con mi mujer y mis hijos y quería que tuvieran esa oportunidad para disfrutar de lo que a mí me enamoró. En lo futbolístico me llamó el reto. Desde México vi la derrota con el Sant Andreu y me quedé con la espinita de estar ahí y ayudar para conseguir el ascenso. Estoy aquí después de haber superado muchas cosas. No he visto a mis padres desde hace más de un año. Hoy en día gracias a Dios estoy bien y contento.

¿A pesar de jugar en una categoría que está lejos de tu trayectoria?

Es verdad que podría estar jugando en la Segunda de México y ganando más dinero. Aquí no es que se gane mucho, pero tiene que ver con lo que te conté. Vi aquel partido con mis padres en Acapulco y esa energía de ver el Helmántico lleno te transmite las ganas de competir. En México no hay opción a ascender y no tienes esa motivación. Di el paso y ascendimos. Vivir esos partidos importantes es algo que no se puede comprar.

Hay quien opina que eres muy bueno pero que juegas cuando quieres porque estás en la recta final de tu carrera…

Puede ser que esté más en la parte final, aunque tengo 31 años no 38. Estoy en buen momento, tener aquí a mi familia me ha dado una gran fortaleza mental. La pasada temporada sufrí con la lesión y pensé que no podría recuperarme porque fue muy raro. Gracias a Dios y a mi fortaleza lo superé a partir de cosas que nadie ve. En verano pude haberme ido a México a ver mis padres y decidí quedarme en Salamanca para recuperarme, ir al fisio y entrenar. Muchas veces se dice lo negativo pero no lo positivo. La gente cercana sabe la verdad, están conmigo a muerte, y ahora solo me queda trabajar. Estoy mejor que nunca.

Has tenido una carrera muy precoz y difícil. Debutas en Cruz Azul sin haber cumplido los 15 años, el más joven del fútbol mexicano. Acabo de leer en ESPN que recomiendas a un joven talento del club que tenga cuidado con las amistades.

Es que el hecho de debutar tan joven adelanta muchos procesos. Te toca madurar a la fuerza y ver y vivir cosas que no te corresponden. Siendo muy joven, quieres adaptarte a la situación y no te queda otra. A mí me pasó incluso con compañeros del equipo, que tienen otra edad y viven cosas diferentes. Intentas ser parte de eso y te sientes de Primera también fuera del campo, con un ego que no sabes identificar. Me equivoqué, me dejé influenciar. Lo comparto para ayudar a ese chico y otros muchos.

¿Y cuáles eran esas equivocaciones?

Bueno, distintas cosas, también las fiestas, la vida que llevaba. A la edad que yo debuté otros están jugando a la Playstation. Aparecen tentaciones, te presentan personas y no tienes las bases sólidas. Es difícil decir que no.

¿Te quedaste sin jugar el Mundial sub 17 por un acto de indisciplina, qué es lo que ocurrió?

Es un tema muy personal y más adelante, quizá cuando me retire del fútbol, me gustaría contarlo. Lo contaré por mí, no me importa lo que la gente piense, pero yo sé lo que pasó realmente y pienso que puede ayudar a los jóvenes. A esa edad no tienes la fortaleza mental para alejarte de muchas cosas y no saben el daño que pueden hacer cuando inventan cosas. Se llegó a hablar de que había montado una macro fiesta siendo un niño de 16 años. Si tú das el poder a alguien de decir cualquier cosa ocurre esto. Culpo a Cruz Azul que no me protegió. Yo pude equivocarme, pero era su joya y ni siquiera me preguntaron. Me tiraron a los lobos. Se pudo haber manejado de otra forma. No es que sea algo extraordinario, fue una tontería. Me dejó fuera de mi Mundial. Yo estaba en un momento increíble y me lo había ganado a pulso. En Brasil estaba Neymar, Coutinho. Había teorías, conspiraciones, pasaron muchas cosas. Tuve el tiempo suficiente para pensar en lo que pasó y hubo de todo.

¿Ese episodio pudo afectar a la carrera de un jugador tan prometedor?

Mucha gente me lo ha dicho. Yo tuve culpa en algunas cosas pero no dependía todo de mí al 100%. Creo que todo pasa por algo y será que no era para mí ese estrellato. He tenido compañeros que se equivocaron 30 veces y llegaron a Primera. De ese Mundial yo he llegado a jugar en Primera y hay muy pocos de los que estaban en aquel equipo, creo que tres concretamente, que todavía estén jugando.

¿Es verdad que te llegaron a asistir psicológicamente?

Así fue y creo que es necesario. Imagínate cómo tiene que llevar el Barcelona a los jóvenes de ese talento como Yamal. He escuchado que hay muchas personas trabajando con ellos para prepararlos y lo mental es muy importante. Cuando no pude jugar el Mundial, yo estaba deprimido, no quería entrenar, sentía mucha vergüenza. El club me puso una psicóloga. En aquel momento piensas en cosas muy malas, no hace falta dar detalles. Me ayudó bastante a superar una situación insostenible.

¿Han pasado muchas cosas y ahora estás aquí, te gustaría acabar siendo capitán del Salamanca?

Me gustaría. Cuanta más responsabilidad y presión mejor. Ya tengo la madurez que no tenía hace años. Me atrae la experiencia de contagiar a los demás y acompañarles. Ya fui capitán en un partido de Copa del Rey y fue muy bonito.