REAL MADRID

El once ante la Arandina le da la razón a la planificación de Florentino

Todos los jugadores de la primera plantilla, a excepción de los lesionados, llegan a la Copa habiendo sido titulares al menos una vez.

Ancelotti, con Florentino. /GETTY
Ancelotti, con Florentino. GETTY
Sergio Santos

Sergio Santos

El Real Madrid, desde hace varias temporadas, prefiere dejar la plantilla algo corta antes que lanzarse al mercado a por fichajes destinados a que el entrenador cuente con un amplio fondo de armario. Las últimas experiencias con este tipo de refuerzos llevó a la dirección deportiva a una convicción: sólo llegarán futbolistas contrastados (Rüdiger, Alaba…) o jóvenes que puedan convertirse en estrellas mundiales en el futuro (Arda Güler, Rodrygo, Vinicius…).

"No puede haber más casos como los de Odriozola o Mariano", decían internamente los dirigentes en los últimos mercados. ¿A qué se refieren? Futbolistas que llegan para cubrir necesidades puntuales pero con jugadores en la plantilla que están claramente por delante de ellos. A la larga, son situaciones que se enquistan, porque el Madrid tiene que hacer frente a contratos altos (más amortización) y es muy difícil encontrar una salida.

Eso, en las últimas temporadas, provocó que se llegara a esta primera ronda copera con algunos futbolistas casi inéditos, viendo la oportunidad de disfrutar de sus primeros minutos de la temporada o, como mínimo, de su primera titularidad. Jugadores como Odriozola, Mariano o anteriormente Jovic veían cómo la Copa del Rey era su tren para reivindicarse después de haber disfrutado de pocas oportunidades a pesar de las fuertes inversiones que el Real Madrid realizó. Vallejo, aunque es un caso distinto (llegó por cinco millones de euros como proyecto de futuro), también pasó por esto en los últimos años.

Todos han sido titulares

El Real Madrid celebra el gol de Rüdiger ante el Mallorca.  REUTERS
El Real Madrid celebra el gol de Rüdiger ante el Mallorca. REUTERS

Sin embargo, esta temporada el Real Madrid ha logrado algo que se buscaba desde hace varios cursos: en la primera plantilla no hay nadie de relleno. Todos son importantes. Prueba de ello es que todos los integrantes del primer equipo han sido titulares al menos alguna vez esta campaña, a excepción de Güler (que no ha podido debutar por problemas físicos) y Courtois (lesionado de larga duración).

Desde el más utilizado (Valverde) hasta el que menos ha jugado (Ceballos, que estuvo de baja al inicio del curso), todos han podido salir al menos una vez desde el inicio. Una competencia feroz que ha permitido que el equipo no se haya resentido a pesar de los constantes problemas físicos (algunos de larga duración) a los que ha tenido que sobreponerse la plantilla.

De ahí que Ancelotti fuera tan contundente al ser preguntado por el mercado de enero antes del partido contra el Mallorca: "Lo repito: no vamos a fichar", dijo. El italiano dejó la puerta abierta a un refuerzo antes de Navidad, pero tras rastrear el mercado los dirigentes blancos llegaron a la conclusión de que ningún parche mejoraría la plantilla a corto plazo y mucho menos en el futuro, cuando Militao y Alaba estén recuperados. Por eso se ha optado por mantener esta estrategia de plantilla corta que también permite que algunos canteranos prometedores asomen la cabeza con minutos de calidad (Carrillo, capitán del Castilla, apunta a titular frente a la Arandina).