Los cinco días más aciagos de Quique Sánchez Flores que han desconcertado al Sevilla y acabaron en otro fracaso
El planteamiento táctico ante el Girona, la ausencia de Hannibal de la convocatoria y de minutos de Agoumé sorprenden en la entidad.

No por esperado es menos doloroso. El Sevilla ha caído ante el Atlético de Madrid en los cuartos de final de la Copa del Rey y se queda sin ilusiones para el final del campeonato. Simeone movió el banquillo y entre Correa y Memphis cortaron de raíz las pocas esperanzas que pudiera tener el sevillista más optimista. Porque este Sevilla quiere jugar a lo que es, un equipo que lucha por no descender a Segunda división y eso le valió para mantenerse vivo en el partido e incluso pudo empatar sin la polémica decisión del VAR.
La eliminación copera es un nuevo fracaso como club, pero también de Quique. Evidentemente, el emparejamiento ante el Atlético rebajó la euforia. Tras una esperanzadora victoria ante el Granada que insufló de aire a su equipo, las cuatro derrotas consecutivas han provocado que su crédito se vaya disolviendo como un azucarillo. Eso y algunas decisiones controvertidas que han sorprendido al club.
La más sonada, por el desconcierto que ha generado entre los estamentos de la entidad, se produjo tras el último entrenamiento antes del partido ante el conjunto colchonero. Ante la sorpresa de todos, el madrileño dejó sin convocar al último fichaje, Hannibal Mejbri, sin que haya una explicación posterior que haga entender tal decisión. Según fuentes consultadas por Relevo, los minutos disputados en Girona en unas circunstancias difíciles, provocaron ciertas esperanzas con su llegada. Nadie habla de mala intensidad en los entrenamientos ni de algún encontronazo con el entrenador que pueda justificar tal decisión.
La ausencia del franco-tunecino también sorprendió a sus propios compañeros. Eso, y la poca utilización del primero de los fichajes, Lucien Agoumé. Este jueves en el Metropolitano, el francés no tuvo minutos desde el banquillo, algo sorprendente después de la dificultad que tuvo la dirección deportiva para poder traerlo y del planteamiento defensivo que dispuso su entrenador. El club quiere conocer de primera mano estas decisiones y que sea el propio Quique el que explique por qué de momento no entran en sus planes, cuando se le hizo partícipe de las negociaciones. "Estamos en comunicación constante con el club y con la dirección deportiva. Estoy atento, estoy abierto a sus propuestas, yo tengo una visión muy corta. Tengo que confiar en lo que el club piense que es lo mejor y yo intentar entrenarlo de la mejor manera posible", comentaba en rueda de prensa.
En lo meramente táctico, el planteamiento ante el Girona dejó mucho que desear. Colocar a Navas por dentro para perseguir a Miguel Gutiérrez, emparejar a Nianzou con Savinho, seguir contando con la vieja guardia o mantener en la convocatoria a jugadores con los que el club ha trabajado para salir en este mercado, son circunstancias que desacreditan al madrileño con el paso de las jornadas. Ahora toca cerrar filas y luchar por la salvación en una temporada para olvidar.