COPA DEL REY

El Simeone de Vic al que sus alumnos le pararon la clase para ver el sorteo de Copa: "Al Cholo le pediría charlar cinco minutos con él"

Ramón Carrascal es el entrenador de la UE Vic, el "humilde club" que compite en sexta división y en el que lleva más de media vida.

Ramon Carrascal, entrenador de la UE Vic. /DAVID PALLAROLS
Ramon Carrascal, entrenador de la UE Vic. DAVID PALLAROLS
Marc Mosull

Marc Mosull

"A veces, me voy a dormir y pienso 'no sé si mañana me despertaré y todo esto habrá sido un sueño'", comenta con ilusión Ramon Carrascal (Vic, 1984), el entrenador de la UE Vic, rival del Atlético de Madrid en la primera ronda de la Copa del Rey. "Esto es muy gordo, ¿eh?", se repite una y otra vez en el trayecto hasta la tribuna del estadio Hipòlit Planàs. Por el camino; niños, padres, empleados y jugadores le saludan y le felicitan, pues todos aprecian muchísimo a Ramonet -como se le conoce cariñosamente en Vic-, que es una auténtica institución en el club y en el fútbol regional catalán. Carrascal responde con gratitud y, siempre, con una sonrisa.

Ramon Carrascal sobre la responsabilidad de estar en un club humilde. RELEVO

"Llegué al club con 16 años procedente del Remei, un equipo de barrio que jugaba justo aquí arriba. Era mi primer año de juvenil y vine con mis entrenadores de toda la vida, Jordi Sala y Jordi Nogué", cuenta en una charla con Relevo desde la parte alta de la grada del estadio vigatà. 24 años después de su fichaje, ahí sigue. Entre medias ha hecho de todo: "Desde pintar las líneas del campo cuando era de césped natural, poner los banderines, limpiar los vestuarios, abrir y cerrar la puerta hasta entrenar al primer equipo, que es lo que hago ahora. Lo normal en un club humilde como es el nuestro. Es su grandeza, los jugadores estuvieron vendiendo entradas y el jueves se enfrentarán a Griezmann".

Antes de dirigir, Carrascal fue director deportivo y, un poco antes, un portentoso lateral y el capitán del primer equipo durante muchos años, hasta los 35; un ejemplo y un espejo en el que mirarse para todos los chavales de la nutrida cantera del Vic. Todavía hoy conserva las Copa Mundial negras y blancas, las de toda la vida, con las que se retiró. "Son las que utilizo para entrenar. Las trato con cariño porque son mis últimas botas, sí", explica mientras enseña el calzado que se pondrá en unos minutos para dirigir una de las últimas sesiones previas al partido de Copa.

El one club man del Vic

"Los que llevan los registros, me dicen que disputé más de 400 encuentros oficiales y que soy el jugador con más partidos en la historia de la entidad", revela con orgullo. El mural que hay pintado en la Sala Centenari del estadio lo confirma; en él aparece Ramonet con una camiseta con el dorsal 403, las veces que vistió la zamarra rojiblanca del equipo de fútbol representativo de la capital de Osona, una ciudad de algo más de 40.000 habitantes. "No hay duda de que soy un one club man", añade con firmeza. Y es que pese a tener "buenas ofertas" para irse, nunca quiso marcharse de la entidad.

Mural con el dibujo de Carrascal en el estadio del VIC.  RELEVO
Mural con el dibujo de Carrascal en el estadio del VIC. RELEVO

El Vic se clasificó para la primera fase de la Copa tras golear por 4-0 el Sporting de Maó, en la ronda previa, asegurándose de este modo que un equipo de Primera visitaría el Hipòlit Planàs. Justo al día siguiente, se definieron los cruces. Buena parte de la plantilla, los que pudieron, se citaron en el estadio para ver el sorteo en directo. Ramon no pudo estar porque es profesor de educación física y tenía que trabajar. "Los propios alumnos me pararon la clase porque querían verlo. Y muy a gusto, yo la detuve y lo vimos juntos. Cuando salió la bola del Atlético, ellos comenzaron a chillar y a saltar de alegría. Y yo con ellos… Luego, en casa, tranquilo, tuve que verlo otra vez porque no me lo creía", revela el maestro. Por cierto, cuando se hizo oficial el rival del Vic, literalmente se le paró el móvil por la cantidad de mensajes que recibió.

"Al Cholo le pediré la corbata, la camisa y la chaqueta si puedo…", dijo Carrascal a Esport3 justo después de su clase. "La emoción del momento", dice entre risas. "Ahora pienso que me gustaría mucho saludar a Simeone y que a lo mejor le pediría estar cinco minutos sentado y hablando con él. Eso sería un regalo magnífico", expresa Ramonet sobre el encuentro con uno de sus referentes. No en vano, el Vic destaca por su fiabilidad defensiva y el curso pasado fue el equipo menos goleado de la Lliga Elit, que equivale a la sexta división nacional.

El Cholo Simeone de Vic

Por su trayectoria como jugador y entrenador, y su estrecha vinculación con el Vic, a menudo le comparan con el entrenador del Atlético de Madrid. "Sí, más de una vez me han dicho que soy como el Cholo Simeone de Vic. Es un orgullo", destaca su alter ego en Osona: "Es que el Vic es el club de mi vida, el que me lo ha dado todo y me ha enseñado a comportarme dentro y fuera del campo. Le debo muchas cosas".

Carrascal afirma que prepara el partido "como uno más, aunque está claro que es distinto a todos" y que parte de su trabajo previo se ha enfocado en "regular las emociones de sus futbolistas, que no rebajarlas": "Es que no lo hemos asimilado del todo aún. El otro día estaba analizando el partido del Atlético contra el Leganés… y me dije ¿qué estamos haciendo? Es muy gordo esto".

Ramon Carrascal sobre cómo vivió el sorteo de Copa. RELEVO

"Aunque me encantaría que este partido durara todo el año, el jueves acabará todo. Y nuestro día a día es la liga", reconoce Carrascal, que fue parte del último equipo del Vic que pisó la Tercera División, en 2013. Ahora, desde el banquillo, quiere devolver el club a esa categoría, y las cosas no le están yendo nada mal, pues el conjunto osonenc es líder destacado de la Lliga Elit, el escalón inmediatamente anterior a Tercera RFEF. Además, sigue vivo en la Copa Catalunya y todavía no ha perdido ningún partido en lo que va de curso. El Vic está imbatido y su entrenador no descarta dar la sorpresa contra los colchoneros: "Es un partido de fútbol oficial y reglado, por lo tanto, tenemos opciones, aunque son muy pocas".

Un equipo totalmente amateur

"El jueves por la mañana iremos a trabajar y por la tarde nos enfrontaremos al Atlético de Madrid… y el viernes porque es festivo porque si no también trabajaríamos", enfatiza Carrascal, que añade: "nadie se gana la vida con esto, todos tenemos nuestros trabajos. Es una acción de voluntariado absoluto. Nuestra pretensión es disfrutar del momento". Tanto para los jugadores como para su entrenador, es el partido más importante de su carrera sin ningún tipo de duda y también de los más trascendentes, si no el que más, de la historia de la ciudad, "que se ha ilusionado como nunca". Se podrá ver, por cierto, en abierto por Teledeporte.

Ramon Carrascal sobre los trabajos de los jugadores del Vic. RELEVO

Al míster, como a sus futbolistas, le han pedido muchísimas entradas y, evidentemente, no ha podido satisfacer todas las peticiones. "Esto tiene que ser una fiesta para la ciudad, no una fiesta privada. Me sabe mal que haya gente que no consiga entrada…", reconoce al saber que las 6.300 localidades puestas a la venta -el aforo se dobla con la instalación de gradas supletorias- se vendieron en apenas unas horas.

Las colas interminables del primer día confirman la fiebre por el encuentro en la ciudad. "Es la culminación de muchos años de trabajo en el club, es también el premio al buen hacer de la junta directiva desde que llegó y de tantas personas que han empujado para que llegue un momento así", dice Carrascal, que se toma el encuentro de Copa como una recompensa para él, para el equipo de su vida y para la ciudad, que este jueves recibirá a todo un campeón nacional y subcampeón de Europa en un día que será histórico en Vic.