COPA DEL REY

El vestuario del Celta, volcado con la Copa: "No será igual que el sábado"

Los vigueses vuelven a recibir a la Real Sociedad.

Los jugadores del Celta celebran un gol en Mestalla. /EFE
Los jugadores del Celta celebran un gol en Mestalla. EFE
Óscar Méndez

Óscar Méndez

El Celta recibió un bofetón este sábado ante la Real Sociedad. Los vigueses llegaban enrachados al encuentro tras perder solo uno de los diez anteriores y después de la gran victoria conseguida en Mestalla tres días antes. Además, el conjunto vasco dispuso un equipo con bastantes suplentes habituales. Sin embargo, los donostiarras dominaron de principio a fin y se impusieron en Balaídos, alimentando las dudas de los locales 72 horas antes del partido de cuartos de final en Copa.

Y es que ambos equipos volverán a verse las caras en el mismo escenario. Mismo partido, mismo campo pero distinta competición. Celta y Real Sociedad son conscientes de la importancia de un duelo que les permitiría estar entre los cuatro mejores, o lo que es lo mismo, ser candidatos al título. El primer ensayo entre ambos cayó del lado txuri-urdin, pero en Vigo ya han hecho borrón y cuenta nueva.

"No será igual que el sábado", deslizan desde el vestuario celeste, que sabe que está ante una oportunidad inmejorable de volver a unas semifinales coperas. Tras el pitido final del último partido, lo primero que hicieron jugadores y cuerpo técnico fue reconocer, de puertas para adentro, que no habían estado a la altura y que la imagen dada no podía repetirse.

"Por suerte, el fútbol te da oportunidades cara poco y el martes volvemos a tener otra. Tenemos ganas y con nuestra gente seguro que lo vamos a conseguir", apunta un futbolista del cuadro olívico. Además, no esconde que es fundamental el hecho de jugar en Balaídos, donde el equipo había ganado recientemente a Granada y Betis. "Nos van a llevar en volandas", añade.

Una de las principales fortalezas de este Celta está en el hecho de que todos se están sintiendo útiles. Rafa Benítez suele rotar a muchos jugadores entre Liga y Copa, lo que ha hecho que todos lleguen enchufados a este crucial encuentro de mañana. "No estamos cansados, estamos ilusionados y eso lo puede todo", sentencian desde dentro del vestuario. La unión que se ha forjado estos meses es muy fuerte en Vigo.

Pese a la mala situación liguera, donde el conjunto olívico está al borde del descenso, el torneo copero les permite coger un poco de aire y cambiar el chip. El equipo ya ha pasado página de lo sucedido el sábado y afronta con esperanza un duelo que puede significar un antes y un después en la temporada.