A un paso de ser el personaje más importante de la historia de Boca: la segunda juventud de Riquelme en los despachos que no puede vivir sin los hinchas
Con el máximo ídolo de la institución argentina como vicepresidente segundo, Boca quiere levantar su séptima Copa Libertadores.

El 20 de noviembre de 2019, todo en el famoso 'Mundo Boca' se paralizó. Riquelme apareció en el programa de Sebastián Vignolo en Fox Sports y comunicó lo siguiente: "Sí, tomé una decisión, claro que sí. Como pedí que vayan todos juntos, hoy era mi obligación contar la decisión. Voy a formar parte de la lista de Ameal con Pergolini. Estoy agradecido al oficialismo porque intentó convencerme, pero tomé esta decisión y quiero que el hincha de Boca lo sepa por mí. Me siento contento, tengo posibilidad de volver a mi club, a mi casa y estoy contento".
Con ese minuto de declaraciones, Riquelme alteraba todo el panorama futbolístico argentino para las que iban a ser las elecciones en el club Xeneize unas semanas más tardes, el 8 de diciembre. Hasta ese entonces, las encuestas eran muy igualadas, sin un favorito claro. A partir de la decisión de Riquelme, todo cambió y la lista de Jorge Amor Ameal con Riquelme como vicepresidente 2º arrasó, con algo más del 50% de los votos conseguidos.
Juan Román Riquelme se encargó, desde ese momento, de todo el fútbol del club, dejando para otros las cuestiones que no formaban parte de este apartado. Con él, un equipo de excompañeros entre los que estaban Raúl Cascini, Mauricio Serna, Jorge Bermúdez, Marcelo Delgado y más. Todos campeones del mundo con Boca, al igual que Riquelme, pero que, desde algunos sectores del periodismo, llamaban 'El club de amigos'.
Riquelme entra a votar, a los saltos y cantando por Boca (video de @apuroboca_ en Instagram). pic.twitter.com/rHc6xAY292
— Matías Baldo (@matiasbaldo) December 8, 2019
Hoy, cuatro años más tarde, Riquelme se ha hecho fuerte en Boca, siendo campeón de Argentina en varias ocasiones y poniendo los dos pies en la final de la Copa Libertadores que se disputará el próximo sábado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Riquelme sabe que su gestión es buena, los números (económicos y deportivos) están ahí, pero ganar la Copa Libertadores es otra historia. Es lo que el hincha de Boca quiere y él, como máximo ídolo de la institución, lo sabe bien.
Durante estos cuatro años no todo fue color de rosa, hubo momentos complicados, donde Boca no ganó, tuvo que echar a varios entrenadores (Miguel Ángel Russo, Ibarra y Battaglia), pero el equipo siempre se repuso, consiguiendo incluso hacer fichajes de renombre como el de Edinson Cavani, que llegó para jugar la Libertadores y está a punto de poder ganarla.
Ser Riquelme en Boca no es fácil. Él siempre se jacta de tener el cariño de todos, como afirmó hace unas semanas en una entrevista con el periodista Azzaro: "El hincha de Boca puede vivir sin Riquelme. Yo sin ellos no. Es una sensación rara, me acostumbré a vivir con ese cariño y es maravilloso. Es la película más linda de todas", afirmaba.
"El hincha de Boca puede vivir sin Riquelme. Yo sin ellos no"
Vicepresidente segundo de BocaSobre su gestión, hizo hincapié en la libertad que le otorga Jorge Amor Ameal y en la cantidad de jugadores que salieron desde la cantera (también llamado Boca Predio, una marca que se potenció bajo estos cuatro años de mandato): "Tengo la suerte de que el presidente me deja trabajar tranquilo. Desde que estamos acá el fútbol no da pérdida nunca. Las cosas se van haciendo de buena manera. Debutaron más de 30 chicos".
Además de sus palabras, los que trabajan con él mano a mano también contaron cómo es la labor de estar junto a Riquelme. El 'Patrón' Bermúdez, histórico central colombiano campeón del mundo en el año 2000 con Boca, fue tajante: "Me tocó escuchar que decían que ´éramos un rejunte´, pero nunca nos cambió la fe. Demostramos que es nuestro modelo y lo instalamos. Esto es Boca. Es el club que soñamos, aquel que dijimos en su momento ´tiene que ser así´ y que la gente se sienta orgullosa. Pero esto no acaba acá, esperemos estar muchos años más y darles más alegrías".

Bermúdez dejó de trabajar durante un tiempo en Boca por motivos personales, pero otros como Serna o Cascini siguieron mano a mano hasta ahora. El otro colombiano del equipo también fue autocrítico: "Seguramente se han cometido errores, pero creo que han sido mucho más los aciertos. Enumerarlos o pensar si hubo uno más puntual que el otro no sé si viene al caso. Somos muy autocríticos, miramos para adentro y pensamos qué se puede mejorar o en qué se puede estar fallando".
"Somos muy autocríticos, miramos para adentro y pensamos qué se puede mejorar"
Exjugador y directivo de BocaCascini, excomentarista en ESPN, cambió de rol completamente. De estar detrás de una cámara a estar trabajando en el club. El excentrocampista le avisó a Vignolo, su exjefe, que no le iba a pasar información sobre el club. La lealtad a Riquelme era total: "Tenemos un jefe que está loco. Una cosa es tener a Riquelme como amigo y otra como jefe. Es muy exigente, está todo el día, se queda en el predio (ciudad deportiva) hasta las 3 o 4 de la mañana", afirmaba en mayo de 2022 en ESPN.
La faceta de Riquelme en los despachos es poco conocida. Todos los integrantes del equipo coinciden en que él no manda y decide por su cuenta, como se quiere instalar. El trabajo en equipo es la clave del proyecto de Boca y eso es lo que se demuestra. ¿Han cometido errores? Por supuesto. ¿Se magnifican más? También, porque Boca es así.
"Tenemos un jefe que está loco. Una cosa es tener a Riquelme como amigo y otra como jefe"
Integrante del Consejo de Fútbol de BocaHace unos días, Boca presentó el balance financiero correspondiente al año 22/23. En ese balance, el club pudo afirmar que consiguió 27 millones de dólares de superávit sin contar el último sponsor de la camiseta y los premios de la Copa Libertadores actual. Además, el vicepresidente 2º del club donó 321 millones de pesos argentinos a la institución (destinado a obras) que se consiguieron después de organizar su partido despedida en La Bombonera, en el que estuvo entre otros Lionel Messi.

Cuatro años después de aquel 20 de noviembre de 2019, Boca jugará la final de la Copa Libertadores para conseguir la tan ansiada séptima y unas semanas después se volverán a celebrar elecciones. Aunque todavía no es oficial, muchas voces afirman que Riquelme, esta vez, 'jugará' sólo y se presentará a ser presidente de la institución. Con casi toda seguridad gane, porque Riquelme es Boca y Boca es Riquelme, pero si el equipo gana el trofeo tan ansiado, seguramente arrase. Ese capítulo de la historia de Riquelme en Boca está por escribirse, el despacho más importante del club le espera.