SELECCIÓN FEMENINA

Se cumple un mes del mejor y peor día de la historia del fútbol femenino

Del gol de Olga Carmona a la concentración forzada ha ocurrido de todo. 31 días que, en realidad, demuestran que nada ha cambiado.

Olga Carmona, hace un mes y en la concentración./RELEVO
Olga Carmona, hace un mes y en la concentración. RELEVO
Jonás Pérez

Jonás Pérez

¿Recuerdas qué hacías el 20 de agosto de 2023 a mediodía? Sí, claro que lo recuerdas. Hoy, mañana y posiblemente todos los días de tu vida. España se coronó como campeona del mundo. El gol de Olga Carmona. Un momento inolvidable manchado por el intolerable comportamiento de Luis Rubiales. Él y sus allegados protagonizaron el peor día de la historia del fútbol femenino en nuestro país. Y las jugadoras, el mejor. Una dualidad incompatible que, un mes después, sigue sin resolverse.

Si has apurado el periodo vacacional en una playa paradisiaca y has dejado el teléfono apagado en un cajón, probablemente algún runrún hayas escuchado en las televisiones del Caribe. El impacto de lo sucedido ha dado la vuelta al planeta en lo que es ya un mes oscuro para la historia del deporte. La convocatoria forzosa de la mayoría de internacionales ha sido la última, la gota que ha colmado el vaso. Es un mes, pero parece un año. Un sinfín de sucesos que evidencian que aquel reclamo de 'Las 15' estaba en lo cierto: queda mucho por cambiar.

UN ÉXITO HISTÓRICO

Olga Carmona coloca la primera estrella

Tras un brillante Mundial con un único manchón ante Japón, la Selección femenina llegaba a su primera final alejada del ruido y con todo un país respaldando al equipo nacional. Allí esperaba Inglaterra, una gigante. En España, se llenaron plazas, pabellones, hasta el WiZink Center para vivir en pantallas gigantes el que apuntaba a ser día más importante de la historia de nuestro fútbol femenino. Y tanto que lo fue.

La Selección dominó el partido y se encontró con el gol de Olga Carmona en el minuto 29 con un magnífico disparo cruzado. Levantó su camiseta y se lo dedicó a Merchi, la madre recientemente fallecida de una de sus amigas íntimas. Ella no lo sabía, pero su padre les había dejado unas horas antes. El partido transcurrió con total normalidad, sin especial sufrimiento por parte de España. Jenni Hermoso falló un penalti, que, afortunadamente, no tuvo ninguna trascendencia en el resultado.

Olga Carmona celebra el Mundial.EFE

Llegó el final y España se coronó como campeona del mundo como primera vez en su historia. Lágrimas de alegría, abrazos. No solo en Australia, en todo el país. Pero Luis Rubiales decidió mancharlo...

EL PRINCIPIO DEL FIN

Rubiales da un beso no consentido a Jenni Hermoso

En mitad del éxtasis, las futbolistas subieron al podio para recoger sus medallas y acudir al escenario para levantar el trofeo que les reconoce como campeonas mundiales. Antes, saludaron uno a uno a diferentes autoridades entre las que se encontraba la Infanta Sofía, la Reina Letizia, Gianni Infantino y Luis Rubiales. Este último decidió dar un beso en la boca a Jenni Hermoso sin su consentimiento. Minutos antes, había agarrado sus partes íntimas en el palco de autoridades, incumpliendo las normas más básicas del protocolo.

Jenni Hermoso ya reconoció, pese al shock, que no le había gustado, en un directo de Instagram desde el vestuario. Trató de evitar el tema en entrevistas en la radio, para centrar los focos en la celebración de la Selección. Mientras, en España ya se comenzó a viralizar lo ocurrido y a comentar la gravedad de los hechos.

El comunicado de Jenni Hermoso.EFE

LOS AGRAVANTES DE RUBIALES

Las presiones a Jenni Hermoso y el comunicado inventado de la RFEF

La magnitud de su comportamiento llevó a Rubiales a sentirse acorralado. La clase política ya comenzó a comentar públicamente sus condenas al presidente de la Federación. Este, que había insultado en Cope a los que le estaban dando importancia al beso, se sintió acorralado y le pidió a Jenni Hermoso que saliese en un vídeo público con él para dejar a un lado lo que había sucedido. O, mejor dicho, se lo exigió.

Jenni contestó que ella no tenía nada que decir y que los responsables tenían que ser los que dieran la cara. La presión aumentó con Jorge Vilda hablando con los familiares de la futbolista en el vuelo y pidiéndoles que les convenciera. Unas horas después, las jugadoras fueron de viaje de celebración a Ibiza y Rubiales envió a dos personas de su confianza a seguir presionándola.

Antes de todo ello, la misma noche del éxito, la Federación remitió a las agencias Europa Press y Efe unas palabras de disculpa de Jenni Hermoso. Bueno, unas presuntas palabras. Porque tal y como informó Relevo, la jugadora en ningún caso escribió ni tampoco pronunció lo allí escrito. La RFEF se había inventado un comunicado para exculpar a su presidente. A día de hoy, algunos de los que intervinieron en aquello siguen formando parte de la estructura federativa...

LA ASAMBLEA DE LA DISCORDIA

Pedro Rocha lidera la transición

El pasado viernes 25 de agosto, cinco días después de que España se coronase como campeona del mundo, la situación de Luis Rubiales ya era insostenible. Yolanda Díaz, Irene Montero o Pablo Echenique habían solicitado públicamente su dimisión; Pedro Sánchez había exigido más explicaciones y había tenido un frío saludo con él; el Consejo Superior de Deportes también había considerado insuficiente su "disculpa" en un vídeo público...

Yolanda Díaz pide la dimisión de Luis Rubiales.

Por ello, todo apuntaba a que Luis Rubiales presentaría su dimisión en una Asamblea Extraordinaria en la sede de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Así lo comunicó el propio presidente a personas de la RFEF y llegó a los medios de comunicación el jueves previo.

Así lo pensaban ¡hasta sus hombres de confianza! Antes del arranque de esa Asamblea, reunió a su Junta Directiva y tomó la decisión de dejar las vicepresidencias en tan solo una, la de Pedro Rocha, presidente de la Extremeña. Así, en caso de ser inhabilitado o suspendido temporalmente, sería este el que tomara el mando de la Federación. Parecía que estaba dejando el camino preparado para una dimisión...

RUBIALES LLEGA HASTA EL FINAL

Del «no voy a dimitir» al «se acabó»

Aquel 25 de agosto, toda España aprendió una lección: nunca des por hecho que un cargo público va a dimitir. Luis Rubiales se dio un baño de masas en la Asamblea Extraordinaria de la RFEF. Ante sus fieles, pronunció convencido un discurso cargado de ataques, en el que pidió disculpas con la boca pequeña antes de pronunciar el "no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir". Fue elevando la voz y hasta dio un golpe a su atril.

Rubiales se niega a dimitir.EP

No fue la única frase viral que acuñó. También vitoreó la existencia de un "falso feminismo" en España mientras aplaudían diferentes personalidades de su Asamblea, incluidos Jorge Vilda, Luis de la Fuente y la actual seleccionadora Montse Tomé. Y expuso que el beso había sido consentido. Salió del acto presuntamente reforzado, sacando pecho por sus palabras y el calor de su gente. Pero aquello no fue más que el principio del fin de su mandato.

Las jugadoras se unieron y emitieron un comunicado conjunto como muestra de apoyo a Jenni y con el lema #SeAcabó. Además de las 23 campeonas del mundo, más de 80 jugadoras, incluidas históricas de la Selección española, pidieron la dimisión de Luis Rubiales y anunciaron que no volverían al equipo nacional hasta que no hubiese "profundos cambios".

El discurso íntegro de Rubiales en la Asamblea.

Jenni Hermoso también emitió un comunicado propio, donde ofreció su versión de los hechos: "Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún consentimiento por mi parte. No fui respetada".

EL FIN DE RUBIALES

La FIFA acaba con el mandato de Rubiales

Rubiales había superado la pantalla de su Asamblea, pero aún le quedaban otras muchas. Entre ellas, la del TAD y el Consejo Superior de Deportes. Este remitió varias denuncias al Tribunal de Arbitraje Deportivo, que concluyó más de una semana después que los hechos del presidente federativo eran "graves" y no "muy graves". Aquella resolución impedía al organismo presidido por Víctor Francos suspenderle provisionalmente de sus funciones.

Pero FIFA, que como entidad privada puede entrar de oficio, le suspendió por 90 días mientras sus tribunales internos estudiaban el caso en profundidad. La Federación, entonces, confirmó a Pedro Rocha como presidente de forma provisional. Antes, dio tiempo a emitir varios comunicados analizando con detenimiento si Jenni Hermoso levantó a Rubiales o no en la celebración o incluso acusando a la jugadora de ser "abducida" por FUTPRO. El sucesor de Rubiales ordenó retirar de inmediato los ataques a la futbolista.

LA CAÍDA DEL IMPERIO RUBIALES

El presidente que se quedó solo

Nadie creía ya que Luis Rubiales pudiera permanecer en su cargo. Nadie, excepto él, que se resignaba a dimitir. Hasta sus soldados más fieles, como Jorge Vilda y Luis de la Fuente, emitieron comunicados públicos condenando su actitud. También el cuerpo técnico de la Selección, que puso su cargo a disposición de la RFEF. El mismo que ahora continúa al frente del equipo femenino.

Rubiales estaba mediáticamente solo, aunque aún contaba con fieles dentro, como el secretario general Andreu Camps. Este, a 20 de septiembre, sigue dentro de la Federación. Más allá del fútbol, el que era presidente gozaba del cariño de su familia. Su madre proclamó una huelga de hambre hasta que se hiciera justicia y Jenni "contara la verdad". La acabó dejando, por salud, y fue ingresada en el hospital. Afortunadamente, se encuentra en perfecto estado.

EL FIN DE VILDA

El primer gran cambio estructural

Las jugadoras no habían solicitado públicamente dentro de esos "cambios estructurales" la destitución de Jorge Vilda. Eso sí, Misa, por ejemplo, había condenado enérgicamente a los que habían aplaudido al presidente. Entre ellos, por supuesto, se encontraba su seleccionador.

Pese a que Vilda había recibido una oferta verbal de Rubiales en la Asamblea, Pedro Rocha optó por su destitución como seleccionador nacional. Minutos después anunció a Montse Tomé como su sucesora, la que hasta entonces era su segunda. Se podía entender una línea continuista en el movimiento, si bien la entrenadora se había alejado de la influencia del técnico campeón del mundo emitiendo un comunicado oficial poniendo su cargo a disposición de la RFEF.

¿Era suficiente para que las jugadoras volvieran?, ¿era un cambio estructural lo suficientemente significativo para arreglar la situación de las campeonas del mundo? Rubiales aún no había dimitido, pero estaba cerca de llegar...

RUBIALES DIMITE

Se acabó

El pasado 10 de septiembre llegó la dimisión de Luis Rubiales como presidente de la Federación. Ya estaba suspendido provisionalmente de sus funciones por FIFA y se esperaba una inhabilitación mucho mayor. El mandatario decidió no esperar a que eso llegara y presentar su renuncia al cargo. Primero lo anunció en un avance de la entrevista concedida al periodista Piers Morgan. A continuación, publicó él mismo un comunicado oficial en el que lo confirmaba.

"Tras la veloz suspensión realizada por FIFA, más el resto de procedimientos abiertos contra mi persona, es evidente que no podré volver a mi cargo", escribe. 17 días que cambiaron un "no voy a dimitir" en el deseado "se acabó". Aun así, todavía quería morir matando: "Defenderé mi honorabilidad, defenderé mi inocencia, tengo fe en el futuro, tengo fe en la verdad".

LA HISTORIA DE NUNCA ACABAR

¿Se acabó?

Ni Rubiales ni Jorge Vilda continuaban en la Federación, pero sí algunos miembros de la guardia pretoriana de su mandato. Pedro Rocha, al menos públicamente, quería romper con los principios del rubialismo que habían llevado a las jugadoras a esta desesperada situación. De hecho, ante el Gobierno habían anunciado "cambios estructurales" que siguen sin llegar y que el CSD ya les ha reclamado a los nuevos mandatarios antes de la celebración de unos nuevos comicios.

La gran duda era si las jugadoras volverían a la Selección ya sin seleccionador y presidente. Pues bien, el viernes, cuando debía ser presentada Montse Tomé como nueva técnica, 21 de las 23 campeonas del mundo (más otras futbolistas) emitieron un comunicado confirmando que los cambios aún no habían llegado y que, por tanto, "no eran suficientes para que las jugadoras se sientan en un lugar seguro". No lo firmó Claudia Zornoza, que anunció su retirada del equipo nacional, ni Athenea del Castillo, por convencimiento propio.

La presentación de Montse Tomé quedó aplazada hasta nueva orden y se programó definitivamente para este lunes 18 de septiembre a las 16:30. Además de ser anunciada como seleccionadora, ofreció su primera lista, con insólitas sorpresas como la presencia de la mayoría de las campeonas del mundo o la exclusión de Jenni Hermoso.

EL ÓRDAGO DE LA FEDERACIÓN

No, no se acabó

La llamada provocó perplejidad entre los aficionados, que se preguntaban qué es lo que había cambiado en cuestión de horas para que de repente todas acudieran. Paradójicamente es la misma cuestión que se plantearon las protagonistas. No habían dado su consentimiento a ser convocadas por la seleccionadora, que enlazó un discurso plagado de mentiras: dijo que había hablado con ellas cuando no llamó a todas; dijo que quería proteger a Jenni cuando ni siquiera le consultó sobre la convocatoria; dijo que ninguna jugadora le había comunicado que no quisiera acudir cuando sí lo habían hecho algunas; y ya, como anécdota, recordó que había aplaudido solo dos veces a Luis Rubiales cuando lo hizo en siete ocasiones.

La convocatoria de la Selección fue un órdago con posibles consecuencias para las llamadas. Una postura que no hace más que evidenciar que no, que no se acabó. Víctor Francos lamentó que tendría que aplicar la Ley del Deporte y sancionar a las jugadoras si se negaban a acudir al equipo nacional. La ley marca posibles inhabilitaciones de dos a quince años, que incluyen la prohibición de competir con sus propios clubes. Una amenaza que pone en jaque sus propias carreras deportivas.

Por ello, este martes las convocadas se plantaron en la concentración en contra de su voluntad (de la mayoría, Athenea, por ejemplo, ya anunció que estaría). Misa fue de las más claras. "¿Contenta por estar aquí?". Respuesta rotunda: "No". Jenni Hermoso ya había anunciado la noche anterior su inconformidad con lo ocurrido, preguntándose de qué debían protegerla: "Otra prueba indiscutible que demuestra que nada ha cambiado a día de hoy y que confirma la razón por la que estamos luchando y como lo estamos haciendo".

UNA REUNIÓN ETERNA

Las jugadoras se quedan

Horas antes de que se cumpliera un mes del gol de Olga Carmona, las jugadoras de la Selección seguían reunidas con la RFEF, con el CSD y con Montse Tomé. Sobre la mesa los cambios estructurales que llevaban solicitando 30 días y la seguridad de que si abandonaban la concentración de la Selección no serían sancionadas. Seis horas y media después de dar comienzo el encuentro Víctor Francos, presidente del Consejo Superior de Deportes, anunciaba un principio de acuerdo con las 23 futbolistas de las cuales 21 permanecerán en la concentración ante el compromiso de las autoridades de comenzar los cambios solicitados de manera inmediata. Punto y seguido en 30 días interminables.

Víctor Francos explica el final de la reunión.Relevo | S. Fenoll

Un mes, un eterno mes que pudo parecer un año. Un mes en el que nada ha cambiado. Un mes en el que aún no han (hemos) estrenado la estrella de campeonas del mundo y que tampoco tienen especiales ganas de lucir visto lo visto. Un mes de comunicados oficiales, dimisiones, destituciones y vergüenzas. Un mes que vio un "no voy a dimitir", que disfrutó de una dimisión y que gritó al mundo "se acabó". Un mes en el que, paradójicamente, todo iba a cambiar, pero en el que todo sigue igual. Un mes. Sí, un mes para estar convencidos de que no, que no se acabó. Al menos, por ahora.