La despedida entre lágrimas de Damián Suárez, una 'molestia' para técnicos, árbitros y para su propio presidente: "Sé que no soy fácil, pero es mi forma de ser"
El defensa se despidió este lunes del Getafe después de nueve temporadas en el club.

No hay nadie que represente mejor lo que significa el Getafe que Damián Suárez. Vistiendo la camiseta del club azulón durante nueve temporadas, el uruguayo es uno de los máximos y mejores exponentes del Getafe de Bordalás. "Siempre fui un jugador de dar el máximo, se notaba en la cancha. Es mi forma de ser y lo voy a seguir haciendo hasta el día que me retire", apuntaba el defensa durante el acto de despedida que ha tenido lugar este lunes en el Coliseum.
Jugador con más partidos en la historia reciente del Getafe (295), quien se caracteriza por sacar de quicio a los rivales, emprenderá una nueva aventura en el fútbol brasileño. Tal y como informó Relevo, el Botafogo es la opción más probable como nuevo destino del lateral que acababa contrato con el Getafe este verano. Sus agentes negociaron con la entidad la posibilidad de alargarlo, pero no consiguieron llegar a un acuerdo y el jugador les comunicó la intención de rescindir el contrato para poder aceptar otra de las ofertas que tenía sobre la mesa.
"Las etapas se terminan para todos. Mi primera idea era quedarme aquí mucho tiempo. Lo hablamos con el presidente. Le comenté lo que tenía y me abrió las puertas del club. Pensándolo bien, tomamos la decisión con la familia, y era lo mejor para todos", confesó quien disputara contra el Real Madrid su último partido con el conjunto azulón.
"¡Qué voy a decir! Que me va a dejar muy a gusto y a los árbitros más", bromeaba el presidente del Getafe, Ángel Torres. "Nueve años son muchos años y nadie le regaló nada aquí. Vino por la puerta grande y se marcha por la puerta grande. El toca huevos, como dicen los árbitros. Le quiero mucho y sabe que esta es su casa. Cuando me planteó que tenía una propuesta le dije que él decidía, se lo había ganado. Decidió el fin de semana marcharse y le deseo lo mejor para él y para su familia. Está para seguir jugando a buen nivel aunque es un poco carroza (risas) Él añora su tierra y allí estará más cerca. Sabes que esta es tu casa y si algún día te quieres venir con un algún puesto por ahí, te nombramos. Te queremos mucho. Desearte lo mejor y si tienes algún problema vuelve que esta es tu casa". "Si sigue el presi obviamente que un día voy a volverle", le respondió el uruguayo.
A sus 35 años, el Getafe pierde algo más que a un lateral. Damián ha sido ejemplo de la filosofía de Bordalás durante estos años y líder del equipo por su fuerte carácter competitivo. "A los árbitros no les voy a echar de menos (risas). Echaré de menos a los compañeros, a la afición, fisios. Mi mejor recuerdo... son muchos. Descender en 2015 fue un palo duro, pero al año siguiente se logró el ascenso y fue muy bonito. Clasificarnos para la Europa League fue lo mejor que me pasó".
"¿Qué significa el Getafe para ti?, le preguntaron. "Todo. Me ha ayudado muchísimo. No sólo en lo futbolístico, sino como persona. Muy orgulloso de haber estado tanto tiempo aquí".
Para terminar Damián quiso dar las gracias a cada uno de los trabajadores del club. Fue en ese instante cuando el lateral no pudo contener las lágrimas. "Agradecer a la afición por el apoyo y cariño que me brindaron en todo este tiempo. A toda la gente que trabaja en el club. Utilleros, chicos de la lavandería, doctores, fisios... Dije que no iba a llorar... A todos los cuerpos técnicos que han pasado y en especial a Bordalás.Sé que no soy fácil para ellos, pero es mi forma de ser y de vivir el fútbol. El fútbol no te da muchos amigos, pero los que te dan son buenos y me llevo varios".